28 de agosto de 2020
El futuro de los bancos
Cuando hace unos días hablé sobre el patrón oro y propuse una moneda digital sin multiplicador bancario, me dejé fuera el papel que deberían cumplir los bancos comerciales.

En primer lugar, no creo que el crédito se tenga que mantener en los volúmenes actuales, creo que el capitalismo ha concedido una importancia desmesurada al crédito, y eso le ha dado ese carácter cíclico que ha sido su gran talón de Aquiles. En el nuevo sistema, el crédito debería ser mucho menos importante.

Ahora bien, si el efectivo desaparece y la moneda es un software producido y controlado por el banco central, ¿qué papel les queda a los bancos? El gestionar transacciones desde luego que no, por lo que ya carece de sentido ingresar dinero en una cuenta. La nómina la recibe el ciudadano en su monedero digital, y desde ahí va mandando transferencias. Carecen de sentido también las tarjetas de débito, porque las transacciones se ordenan con el móvil o cualquier otro dispositivo, incluyendo el TPV biométrico.

Entonces, al banco lo que le queda es el crédito. Hay quien dice que el banco central debería prestar a cada banco para que luego ellos vayan prestando. No estoy de acuerdo. El banco central no debe prestar nada a nadie, el banco comercial debe conseguir dinero de ahorradores e inversores y colocarlo en hipotecas o créditos a empresas igual que hace un fondo de inversión. Y el inversor que da el dinero al banco tiene que entender el riesgo y conocer los posibles problemas de liquidez. Y si no, que no preste dinero al banco.

Para financiar la economía hay fondos de sobra, y si no pueden las empresas conseguir el dinero por crédito, que salgan a cotizar y hagan ampliación de capital. Y si no pueden los constructores colocar todos sus pisos por hipotecas, que los alquilen, que falta hace.

El ciudadano no tiene que cargar con el yugo hipotecario durante 30 años, ni tiene que ir a "emprender" miserablemente huyendo del sueldecillo y cargándose de deudas. Si no se pueden montar tantas pymes porque no hay crédito, las empresas grandes ocuparán ese lugar con su mejor músculo financiero, y de ahí saldrán empleos más estables.

Entonces, los bancos tienen que ser analistas de riesgos y cargar con esos riesgos, igual que los gestores de fondos. Por eso pienso que la gestión activa sí que tiene futuro, pero si se consigue gente capaz de hacerla bien.

Dirá alguno que con ese sistema se va a crecer menos. Ya he repetido muchas veces que confundir el crédito con el crecimiento es un error, y que es preferible un crecimiento menor pero sobre seguro que un crecimiento en falso basado en crédito. Lo prioritario es evitar todas esas crisis cíclicas y todas esas grandes ruinas. Además, si la economía entiende que su único camino para crecer es la innovación y la mejora de los procesos, derivará hacia eso y obtendrá un crecimiento real mucho mejor que el actual. Hace mucho daño la dependencia del crédito, porque aparentan tener más productividad sectores que no innovan, como el de la construcción.

El único capital del ser humano es el conocimiento, lo demás son jueguecitos contables y expectativas que se defraudan. Y todo esto lo defiendo en un sistema como el chino, de tecnocracia y estado fuerte.

11:52:03 ---------------------  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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