11 de julio de 2006
El Mundial y el dinero
En la final del Mundial yo iba con Italia. Me parecían un conjunto de más calidad que los Hombres de Harrelson. Pero también me caía mejor un equipo al que siempre critican por su modo de jugar, como si los equipos de fútbol tuviesen que jugar como les manda el contrario, para que así no ganen tanto. Yo creo que cuando los rivales te critican es porque algo estás haciendo bien.

En fin, ganó Italia por lo mínimo entre lo mínimo, apenas unos centímetros en el penalti que tiró Trezeguet. A pesar de eso, Francia tuvo un regalo del árbitro en forma de penalti. Yo no tenía nada claro que se pudiese remontar, pero el cabezazo de Materazzi fue de esos históricos. Qué salto pegó el tío.

A mí Italia me cae bien también porque sus futbolistas son de la tierra, no nacionalizados de África, las colonias o la inmigración. Y son futbolistas también de la liga del país.

Pero la cuestión es que ya dijo hace un mes Esther Croudo que nos interesaba a todos que ganara Italia. Y lo expone de manera convincente:
Una victoria de Italia en el Mundial alimentaría una mayor confianza en los consumidores y productores, lo que llevaría a un mayor gasto e inversión. Ese positivo efecto Mundial también llegaría de la mano del reconocimiento de sus productos, elemento altamente favorable para una industria italiana que ve como su producción y manufactura se ha ido contrayendo desde el 2001. Abriría la puerta a establecer relaciones comerciales y conseguir inversionistas, impulsando al gobierno para la introducción de nuevas reformas económica, que actualmente se realizan muy lentamente.

Debe ganar una economía lo suficientemente grande como para que se note el impacto en el resto del mundo y debe ganar una economía que realmente se beneficie del impacto, es decir, que económicamente no esté muy bien para que con el impacto positivo impulse el despegue.
Si alguien duda de que ganar el Mundial influya en la economía de un país, que lea el estudio que hizo ABN Amro en marzo y que se convenza. Lo explica Esther:
El crecimiento económico de aquellos países que ganan la Copa del Mundo tiende a ser mucho mejor durante el año mundialista que el del país que pierde la final. "El vencedor disfruta de un crecimiento promedio adicional del 0,7%, mientras que los finalistas sufren una pérdida en el PIB (Producto Interno Bruto) del 0,3%, en comparación con el año anterior".
Y un 0,7% del PIB es mucha pasta. Tanta pasta, que hay para untar a más de uno. Así casi entiendo mejor algunos errores arbitrales, aunque este año no hayan podido con Italia. Ganaron los malos, el satánico Catenaccio (reconvertido). Me alegro por ellos.


El mejor central del mundo: Cannavaro


13:26:00 ---------------------  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


Leer los archivos

Entradas destacadas:
Pepito Relámpago - Pepita Nuncabaja - Seis meses en meetic - Etapas de la burbuja