24 de enero de 2022
La cuestión ucraniana
He estado este fin de semana informándome sobre el tema de Ucrania, que creo que es más importante de lo que en principio parecía. Las hostilidades que ahora están saltando entre Rusia y EEUU vienen ya calentándose como mínimo desde noviembre de 2013, cuando saltó el llamado Euromaidán, la revolución de color que derrocó al gobierno prorruso de Víktor Yanukóvich. Estaba en aquel tiempo gobernando Obama, con Biden como vicepresidente, y parece claro que EEUU actuó como en la llamada Primavera Árabe, alentando las revueltas y proporcionando armas.

Yo recuerdo que, en las protestas del Euromaidán, los manifestantes de repente sacaron fusiles y munición y pusieron de rodillas a los temibles Berkut. Dijo alguno que habían ido a saquear las armerías, pero no lo creo, lo más probable es que EEUU les hiciese llegar las armas.

La intención de Obama era bien clara, acercar Ucrania a la UE y la OTAN, arrinconando más a Rusia y quitándole uno de sus principales aliados, una ex república soviética que tiene un porcentaje alto de población rusa. No de inmigrantes rusos, sino de población que ha estado siempre allí.

Crimea, por ejemplo, se la lleva Ucrania de mala manera aprovechando el vacío de poder en la caída de la Unión Soviética, pero es una región completamente rusa que sólo estuvo ligada a la república soviética de Ucrania por eficiencia administrativa. Cuando salta el Euromaidán, Putin se anexiona Crimea y hace un referendum de autodeterminación que obtiene más de un 90% de apoyo a la anexión. Hoy, Crimea se encuentra feliz y contenta con su pertenencia a Rusia y Putin hasta les ha construido un puente para pasar el Estrecho de Kerch.

La otra región rusa que Ucrania ocupa es la cuenca del Donets, también llamada Dombás. Aquí hay una guerra civil en la que Ucrania ha tirado con bala a manifestantes pacíficos y Rusia parece que va pasando armas y hasta soldados sin identificación. Es claro que Biden va también pasando armas a Ucrania y prometiéndole protección de la OTAN a cambio de defender el Dombás. Por tanto, es ahí donde está el punto caliente y donde puede saltar la chispa que encienda la hoguera de Europa del Este.

Aparte, hace unas semanas se vio otra vez el modus operandi de Obama/Biden en Kazajistán. Probablemente buscaban otro Euromaidán, se vio claro que llegaban unos coches con los maleteros llenos de fusiles, no se sabe con qué origen, y que los manifestantes iban cogiendo. Pero aquí Putin no quiso que se repitiese la jugada y mandó directamente las tropas (porque ahí estuvo su error en el Euromaidán), se pusieron a tirar a matar a todo lo que se moviese y se acabó la revuelta rápido.

Enseguida ha vuelto a saltar la tensión porque Rusia acumula tropas en su propia frontera cerca del Dombás, mientras que EEUU planea instalar bases militares o poner misiles apuntando a Moscú desde allí mismo.

Claramente, si Putin pusiera misiles en México apuntando a Washington desde el Río Grande, Biden pondría el grito en el cielo, pero hacerlo en Ucrania le parece de lo más normal, es Ucrania un país soberano.

Detrás de estos movimientos hay una cuestión ideológica, el deseo de aplastar a uno de los pocos gobernantes que se sale del NWO y de la ideología progre. Ya se ha visto que ha ido Sánchez de mamporrero a expandir el feminismo internacional.

Sánchez es claro que no tiene media bofetada, y lo de Biden es un ejército muy vistoso pero que no sirve más que para amedrentar a países muy inferiores. Acaban de salir huyendo indignamente de cuatro talibanes en Afganistán, no hace falta que lancen ahora bravatas, se sabe que no van a tener cojones de vérselas con los 800.000 soldados de Putin. Ni EEUU ni Europa pueden aguantar una guerra real, con decenas de miles de muertos, enseguida tendrían una oposición popular insoportable dentro de sus países. Aparte, las guerras se pagan con expansión monetaria, y de esto andan ya sobrados tanto Europa como EEUU, con lo que la espiral inflacionaria ya sería salvaje. Esto lo sabe Putin y lo sabe Xi Jinping.

De modo que pienso que Putin acabará entrando en el Dombás y anexionándoselo. La población local recibirá esto con mucha satisfacción y el proceso no tendrá marcha atrás. La UE y EEUU impondrán sanciones económicas y Putin reforzará sus lazos con China, lo que llevará a una política de bloques, muy al estilo de la Guerra Fría. Es posible que Rusia y China contraataquen vendiendo sus dólares y los US Treasuries y comercien en sus propias monedas, puede que reforzando el yuan digital.

Para mí, a Biden le va a salir el tiro por la culata, su economía está más débil de lo que él cree y su ejército ya no da el miedo que daba. Otra cuestión es el papel de Europa. Pienso que se están equivocando con ese seguidismo de las intrigas de Biden, Rusia es para nosotros un buen aliado que no da ningún problema. Quieren tirarle bombas y matarlo a tiros, pero que les siga vendiendo gas. Deberíamos ponernos en una situación neutral, y dejar claro que no vamos a entrar en campañas bélicas. La solución bien sencilla es apoyar el derecho de autodeterminación de las provincias del Dombás, Donetsk y Lugansk, y si quieren irse a Rusia que se vayan.

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23 de enero de 2022
Lo que no entiendo del BCE
El BCE hasta ahora en esta crisis creo que ha hecho las cosas moderadamente bien y yo no he estado aquí poniendo críticas. Ahora lo que pasa es que ya no entiendo lo que están haciendo. Primero salió Nadia Calviño a decir que hay que evitar a toda costa subir los salarios, luego Lagarde que se empeña en mantener los tipos en el -0,5% con la inflación en el 5%. Es decir, que las políticas de contención de la inflación van a seguir siendo las rebajas de salarios y la inhibición del consumo, para poder mantener los tipos en negativo.

Entiendo que no quieren pagar intereses por la deuda pública. Claro, un coste de la deuda del 1% se comería el 1,25% del PIB de España cada año. Entonces, el mantra es "evitar efectos de segunda ronda".

El problema es que esos efectos ya se están produciendo, los afiliados a la Seguridad Social han marcado máximos históricos. Esto ya es inflacionario, igual que subir salarios, esto ya incrementa el consumo y la actividad económica. ¿Van a salir a decir: "Es importante que no se reduzca el paro"? Es claro que cuando el paro sea muy bajo comenzarán a subir los salarios, con convenio o sin convenio.

La inflación no va a ser transitoria porque hay un cambio en el paradigma general de la globalización que lleva a una mayor producción local. Aunque no quiera Calviño subir los sueldos, el hecho de que esos sueldos estén subiendo en los países que nos exportan a nosotros hace que los precios se incrementen, lo que lleva al consumidor español a comprar más producto local, y esto lleva a una mayor demanda de mano de obra. La demanda, por el momento, se está pudiendo cubrir con las personas en paro, pero pronto faltará gente.

Los llamados "cuellos de botella" se van a resolver sólo parcialmente, los precios bajos no van a volver. EEUU ya ha tomado el camino de la inflación y las subidas salariales, y China va a hacer lo mismo, su orientación va a ser más hacia el mercado interno y no hacia la mano de obra barata. Es Europa la que no está entendiendo este cambio y se aferra al mundo viejo.

No quieren subir la tasa de depósito por encima del -0,5%, no vaya a ser que la gente ahorre. El pensamiento de estos políticos es seguir indefinidamente acumulando más y más deuda pública, pero evitar pagar interés por ella. Es una carrera hacia el fondo, es bajar sueldos para frenar el consumo, para enfriar la economía, para no pagar nada por la deuda, para no poder pagar luego ni pensiones ni servicios públicos, para seguir engordando la deuda.

Lo que puede acabar ocurriendo es que, cuando se den cuenta de la "no transitoriedad" de la inflación, ya no sea suficiente con poner los tipos en el 0% y ahí tengamos que pasar al 2% en pocos meses, y ahí vendrá el frenazo.

Si en un país hay una deuda del 100% del PIB, pero el PIB crece el 10% al año, en cinco años esa deuda es el 62% del PIB. No hay otro camino, la deuda pública sólo se reduce creciendo. Si ese crecimiento tiene una parte de devaluación de la moneda y otra de crecimiento real, es lo mismo.

Es mucho más rentable pagar algo de interés por la deuda que impedir que suban los salarios o seguir en el camino deflacionario, esto lo tengo muy claro. Mientras no vuelva el consumo, de la japonización no salimos. El BCE está como ésos que no quieren salir de la piscina porque hace más frío fuera, y ahí estamos enfriándonos poco a poco por no ir a por la toalla. Hay que afrontar la inflación inherente a un crecimiento fuerte, hay que poner unos tipos acordes a la situación, que eviten las burbujas y el recalentamiento financiero, pero hay que meter piñón y tirar adelante, no frenar un cambio que es permanente.

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15 de enero de 2022
Mi análisis de 'Entre visillos'
Entre visillos es una novela de Carmen Martín Gaite que ganó el Premio Nadal en 1957 y que ahora vive una especie de segunda juventud porque es lectura obligatoria para los alumnos que hacen la Selectividad en la Comunidad Valenciana.

Esta novela está dentro de la corriente del realismo social que inició su marido Rafael Sánchez Ferlosio con El Jarama.

Lo primero que no queda claro en la narración es la fecha de la acción, porque no la dice. Por la fecha de la publicación, puede pensarse que retrata la Salamanca de los años 50, pero el hecho de usar claramente a la protagonista Natalia, que tiene en la obra 16 años, como su alter ego, sabiendo que la autora nació en 1925, hace pensar más en los años 40. La misma Martín Gaite, en un programa de televisión de 1982, dice:
Antes de la plaza de Los Bandos está la de la Libertad, con la fachada trasera del casino. Aquí veníamos las chicas casaderas a alternar. Había baile los jueves y los domingos por la tarde. Aquí me puse yo de largo en los años 40. Es un ambiente que he recogido en mi novela Entre visillos.
Entonces, queda bien claro que la novela es abiertamente autobiográfica y que su acción transcurre durante el otoño de 1941 en Salamanca.

Así que hay en el libro un gran elefante en la habitación que es la guerra y la represión franquista. De esto no se dice ni palabra, tal vez se puede intuir por el hecho de que el director del instituto esté muerto y nadie pregunte de qué, o en el personaje de Miguel, el novio de Julia, del que el cura dice que tiene un corazón "tibio y endurecido". Salamanca no sufrió ni bombardeos ni combates por las calles, se mantuvo desde el principio en el bando franquista, pero a más de uno se lo llevaron al frente y no volvió.

Cualquier referencia a la guerra hubiese hecho que la novela no pasase la censura, esto es obvio, pero cuando se comenta el aburrimiento y la reducción de opciones de futuro en estas niñas bien del bando vencedor, hay que tener en cuenta que a pocos kilómetros se andaban llenando las cunetas de chicos de su misma edad a base de tiros en la nuca.

Yo supongo que, siendo ya Salamanca de antes de la guerra una ciudad con mucha presencia de la Iglesia, sobre todo de los jesuitas, después de la guerra la presión religiosa aumentó aún más. Esto sí que se refleja directamente en la novela, sobre todo cuando explica cómo las aulas de educación laica que había habido durante la República, dentro de un edificio propiedad de los jesuitas, habían sido reemplazadas casi totalmente por la educación religiosa. Ya supongo que no había nadie que quisiese en aquellos años ser señalado como "el rojo" y andaba todo el mundo apuntando a los hijos a colegios de curas. También hay que tener en cuenta que los profesores de la República fueron exterminados en el frente en una buena parte, mientras que los curitas supieron estar a salvo.

Carmen Martín Gaite estudió en el Instituto Femenino de Salamanca, que no era de tan altos vuelos como el Instituto-Escuela de Madrid, adonde había ido su hermana mayor, pero en el que daban clase Rafael Lapesa y Salvador Fernández Ramírez, dos académicos de la Lengua.

En 1981 concede Martín Gaite una entrevista a Joaquín Soler Serrano en el programa A fondo, de RTVE, y dice de Entre visillos:
Esta novela creo que plasma muy bien, con bastante fidelidad (sin yo darme cuenta, porque entonces lo tenía muy reciente), toda la vida de las chicas casaderas provincianas en esos años. Hasta tal punto que creo que es una novela que tiene ahora mucho más valor de testimonio que entonces lo tuvo. Hace unos años, cuando la pusieron en televisión […], me contaban que había muchas señoras que estaban pegadas a la televisión esperando el capítulo siguiente porque creían que les estaba contando su vida. Señoras que en estos años tenían 50 años en el año 73 y que habían sido jóvenes más o menos cuando lo había sido yo, o un poco después o un poco antes, todo eso les decía mucho, mucho más que cuando yo publiqué la novela, que como todavía eran jóvenes no veían tanto el reflejo y los cambios. Es decir, ahí se cuenta mucho la forma de relación de los hombres con las mujeres, si llegaban tarde o temprano, el baile de los boleros. Es un poco un testimonio, con un argumento que no está mal construido, pero sobre todo es el valor testimonial que tiene hoy día. El instituto, las chicas que parece que las han preparado desde niñas para que se tengan que casar…
Entonces, la interpretación de la novela queda bastante clara y no parece que haya ningún ánimo maniqueísta ni mensaje político, sí que hay un ángulo distinto que no aparece ni en La colmena ni en El Jarama.

Otro comentario más hace Martín Gaite en 1996 en una entrevista en EEUU:
Yo pienso que las chicas de provincias existen todavía, es decir, la chica de provincias que ha sido educada para ser madre y para saber hacer feliz a un hombre existe todavía en algunos lugares, y no voy a decir que sea una desgracia que exista si eso está enriquecido con una serie de opciones a la cultura y al mundo del conocimiento, y sobre todo si se ha casado con un hombre que la comprende. A mí que una mujer sepa coser y que le gusten los hijos, en caso de que los tenga, me parece una bendición. No abomino de ese género. Tampoco abomino de la mujer que se realiza y que sabe lo que quiere, pero si una mujer decide casarse y tener hijos me parece lo más bonito del mundo que lo tome como el juego más bonito y que lo sepa hacer con alegría. […] De todas formas, el mundo que yo viví en Entre visillos, como su propio nombre indica, era un mundo muy cerrado.
Para mí, lo más interesante de la novela es el estilo, Martín Gaite es una estilista que maneja tanto el narrador objetivista típico del socialrealismo como una narradora intimista y lírica en primera persona, aparte de la representación del habla real en los diálogos, en los que es una maestra. No hay tantos escritores que sean capaces de cambiar tanto de estilo.

Martín Gaite define su estilo en el discurso de aceptación del Premio Principe de Asturias:
Buscar siempre la expresión inteligible, que los demás entiendan de verdad lo que uno dice, lo que uno quiere decir si es que quiere decir algo. Afilar la palabra, no perderle la cara, no prostituirla, no dilapidarla, cuidarla como un tesoro, no hablar por hablar.
Tiene mucho valor esa opinión de Martín Gaite en 1988, cuando la figura emergente del momento era Muñoz Molina, que había publicado ya Beatus Ille y El invierno en Lisboa en un estilo más bien retórico y verborreico. Esto no sólo lo hacía Muñoz Molina, también era muy típico de Umbral, y no digamos de Vargas Llosa, entre muchos otros. Martín Gaite tiene un estilo depurado y contenido, muy salmantino, muy de Fray Luis.

En cuanto a los personajes, aunque parece una novela de mujeres, hay un equilibrio entre los masculinos y los femeninos. Hay cuatro personajes femeninos relevantes (Natalia, Julia, Elvira y tía Concha) y cuatro masculinos (Pablo, Miguel, Emilio y el padre de Natalia).

Natalia es alter ego de la autora y el hilo conductor, una muchacha de 16 años un poco rebelde e inadaptada que tiene inquietudes culturales y que no se ve casada como las otras chicas de su entorno. Siente un cierto amor platónico por Pablo Klein, su profesor de alemán, más que nada porque ve a Klein como una puerta hacia la libertad. Tiene este personaje algo de la Lulú de Baroja, pero está muy bien dibujado. Sobre todo cuando habla en primera persona, tienen sus comentarios la subjetividad y también esa mala leche femenil, cosa que los autores masculinos no pueden retratar bien.

Julia es una especie de marioneta presionada por dos hombres: su novio Miguel, que quiere llevársela a Madrid, y su padre, señor conservador y adinerado que no aprueba la unión. Aparte, hay un cura también manipulando que le dice que se olvide de Miguel, que es un chico con el corazón "tibio y endurecido". Natalia, siendo 11 años más joven que Julia, influye en ella y le dice: "Si te vas a casar con Miguel, haz lo que él te pida. A él es a quien tienes que dar gusto". Al final, esta muchacha se atreve a marcharse a Madrid, que me imagino que sería el Madrid de La Colmena, a convivir sin haberse casado. Esto en Salamanca en 1941 era una ofensa bastante grave para la familia.

Elvira es la hija del director del instituto muerto. Ésta es una sinvergüenza que al enamorado Emilio le da largas, no le dice ni que sí ni que no, pero que a la más mínima tiene besuqueos con Pablo Klein y al final hasta lo asalta en la pensión buscando sexo cuando ya le ha dicho al cornudo Emilio que sí que se quiere casar. El entorno de muchachas casaderas sabe algo de esto y ya va murmurando, pero a ella le da igual. Al final, como suele pasar en estos casos, Klein la rechaza. Es un personaje claramente negativo e hipócrita, otra cosa es que la crítica feminista esto no lo quiera ver.

Tía Concha aparece muy poco, aunque su influencia es grande en la familia de Natalia. Es la matriarca represora, tiene algo de Bernarda Alba, aunque sin tanto histrionismo. Hay un momento en el que Natalia va a ver a su padre y le dice: "Que nos volvemos mayores y él no lo quiere ver, que la tía Concha nos quiere convertir en unas estúpidas, que sólo nos educa para tener un novio rico, y que seamos lo más retrasadas posible en todo, que no sepamos nada ni nos alegremos con nada, encerradas como el buen paño que se vende en el arca y esas cosas que dice ella a cada momento". De modo que, en esta novela, la represión de las chicas jóvenes la ejercen mujeres mayores, no hombres.

Entre los personajes masculinos, el más destacado es Pablo Klein, que representa al intelectual más cosmopolita, que ha estado en ciudades europeas y que disrumpe el mundillo provinciano. Este personaje está idealizado y no muy logrado, como narrador en primera persona es tan objetivista y robótico como el narrador en tercera persona. Parece que ni siente ni padece. Así habla de Elvira: "Este primer día conocí a la madre, y a ella apenas la vi unos instantes porque en seguida se fue de la habitación, pero fue lo suficiente para comprender que algo estaba aún pendiente entre nosotros y que yo la volvería a desear, como la tarde del río y la vez que la besé en su cuarto". Le dan un trabajo precario como profesor de alemán en el instituto al que va Natalia y entabla cierta amistad con ella. Cuando llega diciembre, el director le dice que sus métodos pedagógicos no funcionan y que tiene que usar un libro de texto, y ahí él se despide y toma un tren para Madrid. Supongo que Klein había huido de España durante la guerra y que su deseo era volver a Madrid cuando todo se normalizase.

Miguel es un personaje interesante porque tiene una actitud dominante y despegada con su novia Julia, pero Natalia lo defiende y al final es el único que consigue lo que quiere. Se planta el tío de repente en Salamanca de visita, pero no quiere ni saludar al padre de Julia y evita también a su grupito de amigas. Le dice a Julia que si no espabila dejará la relación, que no va a estar aguantando desprecios del suegro y que puede buscarle un trabajo en Madrid para convivir antes de casarse. Es claro que, si tenía este personaje unos 30 años en 1941, había estado en la guerra, por eso el cura lo llama "tibio y endurecido". Pero al final Julia prefiere a este tipo duro, probablemente un camisa vieja falangista (como el suegro de la autora), que a los curitas salmantinos y se va a Madrid a vivir con él sin el permiso del padre.

Emilio es lo contrario de Miguel, es el "hombre blandengue" (como lo llamaría El Fary), un joven sin carácter manejado por su familia, que prepara oposiciones a notarías y está muy enamorado de Elvira, aunque ella le va dando largas y lo mantiene en espera. Este chico se hace bastante amigo de Pablo Klein y le cuenta sus problemas con su "novia". Klein le dice que no se arrastre tanto, que mantenga la distancia. Él le hace algo menos de caso y Elvira comienza a dudar y respetarlo un poco más, hasta que acepta el matrimonio con él como segunda opción, porque prefería a Klein, al menos a un nivel sexual.

El padre de Natalia aparece poco, simplemente es una figura bondadosa que ha delegado su autoridad en su hermana Concha. Natalia lo presiona para que las hijas tengan más libertad, y él simplemente esquiva las preguntas. Su hija dice: "No he conseguido que nos entendamos, he visto que es imposible y también toda su cobardía".

De modo que en la novela tenemos dos hombres fuertes, como son Klein y Miguel, que reciben el amor de las mujeres, y dos hombres débiles y apocados que reciben el desprecio, los cuernos y la desobediencia.

No hay en la novela un argumento propiamente dicho, pero sí una serie de conflictos que se resuelven parcialmente al final. Julia es la que hace un cambio mayor, porque rompe con su padre y se traslada a Madrid. Klein simplemente pasa unos meses en Salamanca y se traslada a Madrid a buscar otro empleo. Elvira dice que se casará con Emilio, pero no sabemos si al final lo hará o aparecerá otro candidato mejor.

Natalia es la que protagoniza el final, cuando va a la estación de tren a despedir a su hermana y se encuentra con Klein, que también se marcha. La muchacha se queda en el andén despidiéndose y llorando, una situación un poco como la de Mel Gibson al final de Mad Max. El tren parte hacia la libertad y ella allí se queda.

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4 de enero de 2022
Mi rendimiento en 2021
El rendimiento de mi cartera en 2021 ha sido del -1,87%. Mirando estos primeros días de 2022, ahora mismo la pérdida se quedaría en un 0,64%.
Este rendimiento es una absoluta mierda, habida cuenta del +30% que ha sacado el S&P500, el +21% del Eurostoxx 50, el +8% del Ibex 35 y el -6,7% de la unidad de medida.



He borrado las cifras totales porque ya es divulgar demasiado, pero no he sacado nada, he ido poniendo más.

Empecé el año metido en tecnológicas chinas y criptomonedas, y tuve ahí un arreón del +30% en pocos días. Me pinchó la burbuja china en las manos, aunque pude salir reteniendo aún un +5%. Liquidé también Bitcoin y Ethereum y pasé a los cortos en los bonos, con un apalancamiento muy excesivo, y ahí empezaron las pérdidas. Recuperé un poco con las materias primas y algunas empresas supuestamente baratas españolas (ACS, Viscofán e Inditex), pero de ahí también salí, cada vez tenía más miedo. Estaba convencido de que el mercado se iba a caer y quise salvarme con una estrategia largo/corto Eurostoxx 50/Nasdaq. Ahí ya se me fue el tema de las manos y en pocos días el Nasdaq subió y el Eurostoxx 50 bajó, con lo que cerré la posición con una pérdida aún mayor que con los bonos. Pude rehacerme parcialmente pasando a largo en el Nasdaq, pero con demasiado miedo, y cerré la posición a mediados de julio. Ahí me paré y miré mi operativa: 34 activos distintos, seis divisas y más de 500€ gastados en comisiones, para no haber ganado prácticamente nada en el año.

Mientras tanto, hasta el tonto del pueblo llevaba ya un +10%. Y, lo que era peor, yo arrastraba una afectación al sueño. No soy un tío que se adiccione a operar, ni que se cague cuando las cosas bajan, ni que se quede congelado en el error, pero sí que voy dándole vueltas a la cabeza, atiborrándome de información de unas fuentes y otras, y acabo despertándome a las cuatro de la mañana pensando en los futuros del Hang Seng Tech.

Mi lectura de la situación en julio era la misma que la actual: hay una burbuja muy evidente en los bonos creada por el QE, y esa burbuja ha arrastrado a la renta variable, aunque a unas áreas más que a otras.

A finales de julio cambio mi estrategia y decido mantenerme concentrado en unos pocos valores, para al menos no tener que andar "sudando la camiseta" para moverme como pollo sin cabeza. Esos valores son los mismos que tengo hoy: Berkshire Hathaway, Neinor y Catalana Occidente. Desde el 18 de agosto no he operado. Estoy invertido al 100%, pero no uso margen. Esto no ha dado tampoco mejor resultado, de momento, básicamente subió un poco para agosto, estuvo cayéndose todo el otoño y en diciembre ha recuperado. Berskhire ha sido la que me ha sostenido, porque Neinor tuvo un bajón y está ahora un 4,7% por debajo del precio al que compré, y Catalana Occidente cotiza aún un 6,5% por debajo de mi precio de compra.

La mayor pérdida la he tenido con el corto en los bonos, seguido del corto en el Nasdaq. Entre los dos, se me fue como un 7% de la cartera. La mayor ganancia ha sido la del fondo Elwood Global Blockchain, seguida por Berkshire Hathaway.

No voy a volver a hacer el Druckenmiller con especulación cortoplacista, porque creo que ni Druckenmiller ya invierte así. Es opinable si se gana más operando mucho u operando poco, no es opinable que operando poco se trabaja menos, se pagan menos impuestos y comisiones y se duerme mejor.

El problema del no operar es cómo evitar la adicción a la información, a toda esa farfolla de la caterva de cantamañanas que satura el YouTube. Yo mismo me he llegado a convertir en uno de ellos, aquí he estado todo el año echando parrafadas y al final se ha demostrado que el valor de todo lo dicho ha sido negativo. Creo que la gente en la bolsa tiene miedo, y enseguida se arrima a estos "amiguitos" porque así calman ese miedo, pero de ahí viene la adicción a la información, el acelerar la mente y el acabar operando de más.

José Luis Cárpatos produce vídeos de análisis bursátil a diario, mañana, tarde y noche. El sábado se tira hora y media dándole la vuelta a cada detalle. Aparte, va sacando noticias y comentarios "al segundo". Se le tiene por uno de los mayores expertos de España. A finales de 2019 comenzó a gestionar una SICAV en Gloversia llamada "Multimercados Equilibrada". El 1 de abril de este año pasado comenzó con otra más cañera: "Gloversia Dinámica". La equilibrada sacó en 2020 un +2,84% y en 2021 ha sacado un +1,45%. La "Dinámica", que se supone que acepta más volatilidad a cambio de más rendimiento, ha sacado en 2021 un +3,35%, pero la gestión suya comienza el 1 de abril. Miro en Finect la evolución de esa SICAV desde el 1 de abril, y me saca que su valor liquidativo ha subido un céntimo hasta el 30 de diciembre, el +0,68%. ¿Qué ha hecho Cárpatos en este tiempo? ¿Cómo no ha seguido la estela de su querido S&P500, que desde el 1 de abril ha subido un +19,32%? Está todo el día con las velas japonesas, en la rayita ésta sube, en la rayita ésta baja, de aquí no pasa, a partir de aquí se va a la media de 200, y si esto lo rebasa se pegará otro bajón, todo lo controla en su pantalla, pero la vaca americana ha seguido dando litros y litros de leche y él no ha probado ni gota.

Y yo le digo a don José Luis que no se enfade, pero es que yo no quiero parecerme a él, no veo futuro en esa continua adicción. Reconozco mis errores de 2021 y me propongo dejar de una puta vez de intentar conocer aquello que escapa a mi capacidad. No hay forma de ganar sin afrontar lo incierto, es como querer ganar medalla en la maratón sin sudar.

Y es Cárpatos el que se ha llevado hoy la cachetada, pero podría poner aquí a muchos otros, incluidos reputados gestores de fondos.

Y, en cuanto a mi cartera, estoy convencido de que va a subir en 2022, la veo barata y fuera de las modas. Lo que no tengo tan claro es que los índices vayan a bajar, como me gustaría, y al final el que menos se complique la vida será el que gane más. Si en 2022 mi rendimiento sigue siendo malo, es posible que ni escriba otro artículo aquí.

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24 de diciembre de 2021
El futuro de la familia cristiana
Hoy es un buen día para comentar la crisis de esa institución en la que todos nos hemos criado. La familia, a la que equivocadamente alguna gente llama patriarcado, nace ligada a la religión cristiana, es decir, a la era de Piscis, y tiene un carácter matriarcal, encarnado por la Virgen María como figura central creadora de la divinidad y San José como mero proveedor de recursos.

No tiene nada que ver con el patriarcado de la era de Aries, encarnado por el pater familias romano, que ejercía un poder imperial y que tenía vitae necisque potestas (poder de vida o muerte) sobre su mujer, su descendencia y todos sus esclavos. De hecho, en latín familia significa el conjunto de famuli, de siervos. El amor no importa en el patriarcado, es algo opcional, y el padre no ejerce como proveedor de recursos, de hecho no tiene ninguna función, simplemente es el poseedor de una propiedad mobiliaria. Para tener la oportunidad de casarse, la mujer debía aportar una dote, que normalmente era cedida por su padre y quedaba bajo control del pater familias.

Muy diferentes habían sido las cosas en la era anterior, la de Tauro. En el País de Súmer, era la madre del novio la que buscaba consorte para su hijo y aprobaba la unión, aunque la novia debía aportar también una dote y si se portaba mal podía ser repudiada por su marido. La poligamia se aceptaba, no así la poliandria.

Pero estamos ahora mismo en la transición hacia la era de Acuario, y la familia pisciana muestra su crisis terminal en la generalización del adulterio, el divorcio y ese "hombre blandengue" que firma hipotecas y luego las paga desde el piso de sus padres. El Wasap impide la monogamia, no hay una sola mujer casada que no tenga relaciones de mayor o menor afecto con otros hombres, y pronto va a llegar el Metaverso, que permitirá tener varias vidas paralelas. El próximo paso será la negativa de los hombres a aportar recursos a algo tan endeble, incluso el rechazo de una paternidad que no da derecho a nada.

Por eso pienso que estas fiestas del solsticio de invierno van a mutar en algo más libre, van a abandonar ese carácter de rito obligatorio y van a tomar formas muy diversas según el interés de cada uno.

¿Cómo será la familia acuariana? Dudo incluso de que la haya, lo más probable es que el Estado asuma en gran parte las funciones de crianza y educación, y la paternidad se considere una mera anécdota biológica. Se verá la familia como un lastre que genera diferencias sociales, se va a intentar romper el determinismo de la clase social. Incluso el vínculo afectivo con la madre quedará reducido al mínimo. Más adelante, de aquí a un par de siglos tal vez, me atrevo a decir que desaparecerán la maternidad y la paternidad, porque el ADN de los humanos será sintético, habrá sido creado por algoritmos (por lo que será mucho mejor y se adaptará más a la realidad). La gestación extrauterina ya anticipada por Huxley no creo que tarde más de algunas décadas. Los llamados "límites éticos" que intentarán frenar esto se considerarán residuos del oscurantismo religioso de la era anterior.

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4 de diciembre de 2021
Situación de mercado
Hace tiempo que no escribo y hoy creo que es un buen día. Ya digo que estos artículos no son consultoría para nadie, sino una forma de ordenar mis ideas.

Lo que veo en el mercado es que el tapering va a desencadenar caídas persistentes en todas las bolsas y en los criptoactivos. No creo que haya un lugar donde esconderse, ni tan siquiera en el efectivo. Cuando comiencen las llamadas de margen, los que estén apurados lo van a vender todo, los broker endurecerán los criterios de crédito (que hoy son ultralaxos) y todo seguirá bajando y bajando.

Lo que está ocurriendo está perfectamente en el guion, el QE desató una muy clara burbuja que se viene a pinchar ahora, al amainar ese QE. Es una situación de manual que sólo puede sorprender a los que andan adictos consumiendo noticias, discursos y gráficas, viviendo "la bolsa al segundo". Si un inversor sensato se aleja un poco del ruido, verá la cosa muy clara.

Como ya expliqué en septiembre, mi estrategia va a ser quedarme invertido en activos que ya están baratos y que van a recuperarse fácilmente, aunque no creo que se libren de las caídas a corto plazo. La otra estrategia, que es salirse y ponerse en efectivo, ya la seguí en 2020 y vi lo difícil que es luego volver a entrar. Hay que pagar impuestos y comisiones y hay que atinar con la reentrada. Entre ver un número en rojo pero no tomar ninguna decisión o preservar un poco más de efectivo al principio pero estar con la tensión del cortoplacista, prefiero la primera opción.

Así que sigo teniendo Berkshire Hathaway, Neinor y Catalana Occidente a partes iguales.

No creo que haya un sitio mejor para pasar estas situaciones que Berkshire Hathaway, cuando se pongan las cosas a precio Buffet va a batear, y hace tiempo que tiene ganas.

Neinor ha bajado más de un 10% desde máximos y ha sido la peor de su sector, a base de hacer estupideces. Primero fue la quiebra de Evergrande, que sólo metió miedo y nada más. Luego llegó la regulación del Gobierno y Neinor sacó una nota de prensa diciendo que "exigía" una explicación, es decir: "Estamos cagados y no sabemos qué va a pasar", estrategia inteligente de comunicación. El 18 de noviembre se descubre que la dirección había comprado un gran paquete de acciones propias a 11€ a un inversor que se quería salir. La acción cotizaba en ese momento a 11,56€ y se cayó inmediatamente casi un 5% hasta los 11€ clavados. Luego saltó el circo de Vía Célere, se iban a comprar una empresa del mismo tamaño que la suya sólo con deuda. Esta operación le venía claramente grande a Neinor, los vendedores querían efectivo y no acciones, y encima el precio que pedían no daba margen de seguridad. Pienso que los fondos que controlan Neinor le dijeron al consejero delegado que se estuviese quieto, y en la decepción los minoritarios siguieron vendiendo.

Neinor tiene que dedicarse a incrementar el rendimiento sobre el capital empleado, a ser lo más eficiente posible, independientemente de su tamaño. Si hay que fusionarse, que sea con canje de acciones a su valor intrínseco, no a cotizaciones deprimidas, y que sea para tomar carteras buenas de suelo y mejorar el ROE.

Con todo, Neinor cotiza hoy por debajo de PER 10 y tiene crecimiento por delante. Cuando se pegan bofetadas por comprar el poco suelo disponible, es porque ven demanda y los precios van para arriba.

Ayer la acción estaba cayendo un 4% y se me ocurrió mirar el volumen negociado. Casi al final de la sesión, se habían negociado 225.000€ en total, sólo eran las migajas de unos cuantos particulares que se habían cagado. Justo antes del cierre, entró una orden de 800.000€ que hizo subir la cotización casi el 1%.

Catalana Occidente cotiza también por debajo de PER 10 y sus beneficios van a seguir creciendo. La variante Ómicron sólo es un resfriado y el ciclo económico va a ser muy favorable, España ya está marcando máximos de empleo y veo a la gente animada, no paran de moverse. Ya he explicado otras veces que el ciclo actual arranca de la administración Biden más que de la pandemia, y lo que hay es una reversión del camino deflacionario de Reagan. Los salarios van a subir, el gasto público va a seguir muy alto y el consumo va a ser muy fuerte, el dinero se va a mover más y esto va a dar un crecimiento sostenido en toda esta década. Obviamente, todo esto implicará subidas de tipos moderadas y los beneficios de las aseguradoras aún subirán más.

Tanto en Neinor como en Catalana Occidente veo crecimientos de beneficios y PER al mismo tiempo, aunque ahora estén sufriendo la volatilidad. Pero es un error estar ahora con miedo si se tienen cosas objetivamente baratas.

Entonces, pienso que las caídas van a ser irrecuperables para algunos activos y fácilmente recuperables para otros. Así veo yo el riesgo bursátil ahora mismo, de mayor a menor:
  1. Criptoactivos (hoy cayendo ya el 15%, y esto no es más que el principio).

  2. Tecnológicas chorra tipo Docusign (ayer -40% así alegremente), Zoom, Etsy, Twitter y basurilla con tecnología de segunda.

  3. Tecnológicas con productos maduros tipo Facebook, Google y Amazon.

  4. Tecnológicas con productos más fuertes, tipo Microsoft y Apple.

  5. Empresas tipo bono con el PER alto.

  6. Otras empresas de PER alto que necesitan crecer mucho.

  7. Los índices.

  8. Cualquier empresa que no esté barata.

  9. Empresas baratas que se van a ver arrastradas.

  10. Materias primas.
Si alguien argumenta que las caídas bursátiles siempre desencadenan una crisis de consumo, le diría que esto me lo imagino más para EEUU pero no para Europa. Si esto comienza a suceder allí, la FED no tendrá ya que subir tipos, el crash de la bolsa hará un efecto subida de tipos. En Europa, ni hay tanta sobrevaloración ni el consumidor está tan hasta las trancas de acciones.

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12 de octubre de 2021
Sobre la Ley de Vivienda
Quien venga leyendo este blog desde principios de siglo, creo que recuerda la burbuja inmobiliaria y sus personajes pintorescos, los concejales que recalificaban suelo, los gañanes metidos a promotor, los "pasapiseros", los directores de sucursal. La crisis que aún arrastramos se fraguó en el control político del suelo, un sector financiero "semipúblico" absolutamente corrupto y unas promotoras atomizadas y compuestas prácticamente de aficionados y advenedizos. Esto se cayó completamente y los escombros fueron recogidos por algunos fondos, que crearon las SOCIMI con la idea de profesionalizar el sector y darle eficiencia.

Pero todavía se sigue arrastrando el gorrineo en el sector del alquiler, con una cantidad de listillos regateando en las webs, alquilando habitaciones por semanas y dejando los pisos vacíos durante todo el año para que los ocupen decenas de turistas durante tres meses.

Cuando invertí en Neinor, lo hice porque vi que estaban atacando uno de los problemas grandes de la vivienda en España, que es el subdesarrollo del alquiler y la práctica ausencia de arrendadores profesionales que traten al inquilino como un cliente y busquen contratos largos. He vivido durante más de dos décadas de alquiler, y nunca he tenido la misma comodidad que un propietario, siempre ha habido gente metiendo prisas, queriendo meter posibles compradores en la vivienda, haciendo llamadas no deseadas y gitaneando.

Pues, con todo esto, ha venido el Gobierno a arreglar la carestía de la vivienda con una ley de vivienda que parece ideada por Nicolás Maduro, y que confisca directamente las rentas a los "grandes propietarios".

Esta ley va a tener para mí personalmente un doble efecto, en mi condición de inquilino y como inversor en Neinor.

Como inquilino, es claro que el bono de 250€ mensuales para los que cobran un poco menos que yo va a aumentar la demanda de los inmuebles que suelo alquilar, por lo que la subida de precios será inmediata. Han limitado este bono a alquileres de hasta 600€, de modo que los más adinerados no notarán mucho esta presión, aunque también lo harán indirectamente. Yo pago 550€ al mes, y por lo tanto en la próxima renovación del contrato tendré que competir con jóvenes que se gasten apenas 300€ de su salario. No quiero pensar lo que le ocurrirá a una persona que cobre incluso menos que estos jóvenes, pero tenga más de 35 años.

La limitación de los precios a los "grandes tenedores" en las "zonas tensionadas" se va a implantar mucho menos de lo que algunos creen porque los ayuntamientos van a tener una fuerte oposición de los vecinos. La bajada artificial de los alquileres disminuiría automáticamente la demanda de compra, dado que ese activo rinde menos, y haría bajar en general los precios, pero sin que se arreglara realmente el problema de que hay más personas que viviendas. Todo acabaría en largas colas y listas de espera para conseguir un alquiler, el tercermundismo que tanto gusta a Podemos.

La reserva de suelo para VPO sí que puede ser una medida adecuada para aumentar realmente la oferta de vivienda e ir reduciendo los precios, aunque yo no tuviese acceso a esas VPO. Todo lo que sea construir más es una buena medida, aunque el camino para construir más debería pasar por recalificar más suelo, impedir la especulación de los ayuntamientos (que es la que hace más daño) y abastecer la demanda lo antes posible.

No hay ahora mismo una especulación con la vivienda, lo que hay es que se ha juntado una cierta recuperación del empleo joven con el auge del alquiler vacacional y con un menor interés por las hipotecas en favor del alquiler. Esto ha pillado con el pie cambiado a un sector anticuado y atomizado, que se había acostumbrado al piñón fijo del financiar-construir-vender, esperando que fuesen siempre particulares los que comprasen y luego ofreciesen en alquiler.

Entonces, como inquilino hay una medida que me perjudicará, otra que difícilmente me afectará y otra que probablemente me pueda beneficiar. Ya veremos el balance final.

El problema de la vivienda en este país nunca se va a solucionar mientras vivan todos apiñados en un único punto, porque es obvio que no van a caber todos. Se podrá seleccionar por renta, por menor edad o por mayor número de hijos, pero muchos se quedarán fuera. La única solución real a largo plazo que yo veo es la mayor dispersión de la población, y ahí hace falta una planificación más transversal. La propuesta de Sánchez de ir disgregando las instituciones públicas y no ponerlo todo en Madrid me parece un buen comienzo.

Y luego está la afectación a Neinor como empresa. Neinor ha sido de las que más ha querido apostar por el alquiler y ahora le pegan el cañazo como "gran tenedor", como enemigo del pueblo. Pienso que no hay nada más necesario en el sector de la vivienda en España que lo que quiere hacer Neinor: construir urbanizaciones en el extrarradio, con pisos y adosados con muchos más metros y terrazas, con buenos precios y buenas comunicaciones. Si esto lo ofrecen en alquiler, con un rendimiento justo, pues mejor que mejor. Si Neinor construyese más, mejores precios habría para todos.

Es claro que todavía no se sabe la afectación real que esa ley va a tener en el negocio de Neinor, pero en principio el tope a las rentas de alquiler no le debería afectar, yo no me creo que hayan ido a comprar las viviendas a los puntos calientes de Barcelona. De momento lo que ha pasado es que Ada Colau se ha ido a buscarlos a ellos cuando ha visto que sus medidas "sociales" habían bloqueado el inicio de nuevas promociones.

Pero la ley que prepara el PSOE no coincide con las actuaciones de Colau en Barcelona, porque la ministra Raquel Sánchez ya ha dejado claro que ese 30% de suelo que se les quita a las promotoras se les tendrá que pagar a precios de mercado. Lo más probable es que pretendan que las promotoras construyan de más para luego comprarles una parte. Por tanto, yo lo que veo es que las promotoras van a tener más trabajo, van a recibir mucho dinero público. No va a ser el 30% ni de lejos, esto es un límite, pero siempre va a ser más de lo que hoy tienen.

Hay también algún mierdecilla, creo que consultor o algo así, que se queja de que los compradores de viviendas de lujo tendrán que convivir con los compradores de VPO. Esto a mí me preocupa cero, hay hoy en día en España una cantidad de gente joven con grados e idiomas que cobra una mierda, hoy en día en España ser pobre no implica un bajo nivel de formación.

Hay que esperar a leer la redacción final de la ley, pero no veo la afectación al negocio de Neinor, salvo en una posible bajada de rendimiento de la parte de vivienda que explota en alquiler en las zonas tensionadas de las comunidades autónomas que decidan aplicar la medida. Es decir, nada o casi nada.

Ahora mismo Neinor es una oportunidad de compra absolutamente cojonuda, tiene suelo a buenos precios, los sueldos van a subir, las políticas expansivas van a seguir. Hay un nuevo ciclo macroeconómico que arranca de la administración Biden, que tiene que ver con el fin del neoliberalismo y una mayor intervención pública. Pienso que habrá también una concentración en el sector promotor, una orientación hacia la eficiencia y el músculo financiero. Así que, de momento, voy a seguir invertido, tengo unas leves pérdidas, porque mi entrada fue a buen precio, y si tengo ahorro en los próximos meses lo normal es que lo coloque ahí.

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10 de octubre de 2021
Por qué me he ido del IES de Pedreguer
En los dos cursos anteriores he estado dando clase en el IES de Pedreguer, y en este curso he cambiado al IES Historiador Chabàs de Dénia. El cambio ha sido voluntario, porque en Pedreguer podría haber seguido ocupando la misma plaza. Como, al llegar a Dénia, algún alumno me ha preguntado el motivo del cambio, pues lo voy a explicar ahora.

En el IES de Pedreguer hay un director llamado José Miguel Mut Ronda, que pasó a director en el curso 2019/2020 después de estar muchos años en el centro como profesor. Este director creo que tiene 45 ó 46 años, prácticamente los mismos que yo. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, porque él también imparte Lengua Castellana y coincidimos en ese centro en los cursos 2009/2010 y 2012/2013.

José Miguel Mut Ronda es el director más ideologizado que yo he conocido, y he trabajado en 14 centros distintos. El grado de politización de la educación que hay en ese centro no lo he conocido en ningún sitio. Nada más se entra por la puerta principal, ya hay una bandera morada feminista y en el recibidor hay allí dos paneles hasta el techo con todo tipo de propaganda feminista, incluyendo panegíricos de la terrorista Dolores Ibárruri. Los pasillos están forrados de papelitos exactamente en el mismo sentido, y al final en las puertas de las aulas ya colgaron cartelitos arcoiris promoviendo la homosexualidad. Cuando hizo este director su discurso para proponerse ante el claustro para ocupar el cargo, la única propuesta suya que recuerdo fue "mejorar el Grupo de Acción Feminista". Un "grupo de acción" que se compone de muchachas menores de edad que reciben instrucciones suyas.

Por poner un ejemplo previo a la pandemia, me manda un día acompañar a mi grupo de tutoría de 4º de ESO al salón de actos a escuchar unos testimonios de la Guerra Civil. Había allí como mínimo cuatro o cinco políticos de unos determinados partidos, y no de los otros, que venían directamente del Ayuntamiento y que habían invitado a unos personajes variopintos que estuvieron explicando cómo a sus abuelos los habían matado en el 36, y curiosamente no había ningún muerto del bando nacional, ni tan siquiera familiares del sacerdote de Pedreguer, al que habían asesinado en los meses previos al golpe. Sólo se impuso allí la versión del PSOE, sin ningún tipo de crítica ni debate.

Mirad cómo hacen los concursos literarios en mi asignatura en ese instituto:
6. La temática del microrrelato se basará en una narración libre y original sobre el tema de la igualdad de género y/o la diversidad afectiva y sexual, este año deberá tener un desenlace positivo.
¿Entendéis el concepto de "narración libre" que se tiene en el IES de Pedreguer? Me obligaron a difundir en mis clases las bases de este concurso, el número de alumnos míos que participó fue de cero.

Claro, en estas condiciones ya estaréis imaginando cómo habrán sido las reuniones en el despacho de esta persona. La primera reunión fue por mis explicaciones sobre la Guerra Civil, que a él no le parecían adecuadas y que habían generado quejas de algunas alumnas. Esas alumnas (que, por otra parte, a mí me trataban muy bien) eran muy probablemente las integrantes de los "grupos de acción feminista" que él va promoviendo. Ese curso se cortó por el confinamiento y no dio tiempo a más discusiones, aunque sé que las tenía preparadas, porque me lo confesó en el curso siguiente.

El acoso a un profesor interino no deseado por la dirección se suele intensificar en el segundo curso, porque es ahí cuando existe la duda de que pretenda tomarse ese destino como pseudodefinitivo, sobre todo si su posición en la bolsa de trabajo es muy alta. En muchas ocasiones, lo más sencillo es reducir el número de profesores de ese departamento suprimiendo asignaturas optativas o asignando la docencia de 1º y 2º de la ESO a profesores de otros departamentos, sobre todo si se empaquetan dos o tres asignaturas en los llamados "ámbitos". En este caso, esto no era tan fácil, porque ya el departamento estaba muy reducido.

La segunda reunión de amedrentamiento se dio ya en el curso 2020/2021. Me notificaron muy oficialmente la convocatoria y allí me encontré al director, la vicedirectora y una profesora que no formaba parte del equipo directivo, pero era la responsable de "igualdad". Allí se me dice que yo en el aula he hecho "afirmaciones sexistas", pero cuando le pregunto cuáles son esas afirmaciones no me las puede concretar, ni tampoco identifica a las alumnas reclamantes. Sólo menciona que yo he defendido las relaciones abiertas en el aula (el mismo tío que hace concursos literarios para defender la "diversidad afectiva y sexual"). Me insiste en que dedico excesivo tiempo de mis clases a tratar aspectos no relacionados con el temario, aspectos preguntados directamente por los alumnos. La responsable de "igualdad" dice: "Tú aquí vienes a dar clases de lengua y literatura, nada más". Se redacta allí solemnemente un acta, que me obligan a firmar y que sirve a modo de amonestación, como paso previo a informar a la inspectora y proceder ya con acciones subsiguientes que no se concretan.

Cuando vuelvo al aula, pregunto a los alumnos si he dedicado excesivo tiempo a tratar aspectos de fuera del temario y me responden que soy el único profesor que cumple con la programación. Y, de hecho, al final de curso dejé impartidas todas las unidades didácticas.

Mientras tanto, en el patio se organizaban en algunas clases unos corros de alumnos sentados en el suelo con una profesora hablando. Alguna vez, al terminar mis clases, yo pasaba caminando hacia el aparcamiento y oía alguna frase: "Y, por supuesto, al quedarse embarazada fue despedida inmediatamente". No sé qué temario allí se estaba impartiendo. En un artículo anterior ya expliqué también cómo se meten en las aulas a dar su doctrina directamente sin ninguna cortapisa.

Pasan unas semanas y vuelve el director a la carga. Habíamos tenido en el departamento un arduo proceso de negociación a principio de curso para decidir los libros de lectura obligatoria en los diferentes cursos. Había una profesora que quería imponer en 4º de ESO un panfleto político de violencia de género, uno de esos libros de autoras desconocidas que imitan a las novelas para poner todas las moralejas del programa electoral del PSOE y que sólo se venden cuando se prescriben en las aulas, que en una librería no encontrarían salida. A esto me negué, pero le dije a esta profesora que el libro lo pusiera ella, pero se negaron porque era absolutamente imprescindible que todos los alumnos leyesen el mismo libro. Entonces, puse como condición que fuese un libro del temario y acabaron poniendo La casa de Bernarda Alba, porque no encontraron otro más feminista.

Pero esto no era suficiente para José Miguel Mut, de modo que apareció en la reunión del departamento "proponiendo" que nos sumásemos a un acuerdo general, decidido en la "Comisión de Coordinación Pedagógica", que preside él, para incluir en el curso siguiente una lectura obligatoria como mínimo, de las tres de cada curso, con autoría femenina o temática LGTBI, entre otras opciones muy parecidas. El truco era que aquello se había decidido en la llamada COCOPE, que incluye a todos los directores de departamento y que suele decidir muchas cosas. Pero, en este caso, le informé de inmediato de que mi programación de aula es mi trabajo, y que la COCOPE no tiene competencias para decidir mis lecturas obligatorias. Esto lo aceptó a regañadientes y ya quedó ofendido.

Otro de los grandes eventos para mejorar la formación de los profesores fue obligarnos a acudir a un claustro por la tarde a escuchar a un representante del colectivo LAMBDA. Aprendí allí que los transexuales nos llaman a los demás "cisgénero", igual que los gitanos nos llaman payos. No te acostarás sin saber una cosa más.

Y así es como pasó el curso, con esa continua mejora educativa, hasta que nos plantamos en las calificaciones finales y aquí vino lo mejor. Había una alumna en 4º de ESO que había obtenido conmigo una nota media superior al 9,5 pero inferior al 9,75. La jefa de departamento, en su afán por normativizarlo todo, había puesto el umbral del redondeo al punto superior al 9,75, y esto lo había especificado muy claro en la programación, que había sido luego aprobada por la inspección educativa. Yo me había atenido a la programación y había puesto como nota final a esta alumna el 9.

Pues ya con las clases acabadas y con todo el mundo de cara a la playa, aparecen los padres de esta alumna y exigen reunirse conmigo presencialmente, aunque la normativa de ese curso era tener todo el contacto con los padres por teléfono o webcam. Accedo a la reunión y básicamente lo que me dicen es que su hija tiene un 10 en todas las asignaturas y que el no haber obtenido también un 10 en la mía sólo puede ser culpa mía. Y habla esta señora muy severamente y diciéndome cómo hacer mi trabajo, y explicando que "matemáticamente un 9,5 es un 10", y tirando por tierra mi trabajo, y diciendo que los exámenes estaban mal puestos. En realidad, es muy fácil explicar por qué alguien tiene menos de un 10, porque los errores cometidos son tan pocos que no hay mucho que discutir. Esta alumna tenía una nota inferior al 9,75 por dos motivos: el haberme entregado una redacción en formato digital con dos tamaños de letra distintos en el cuerpo del texto, aparte de usar una letra de tamaño inferior a 11, que es el que yo indiqué como mínimo, y sobre todo el haber suspendido el control de lectura de El árbol de la ciencia, un control de lectura que era tipo test y que no tenía subjetividad en la calificación. Este control lo volvió a realizar días más tarde y yo le acabé poniendo un 5, porque, según nuestra programación, las recuperaciones de las lecturas darían una nota máxima de 5.

Pero esto no convencía a aquella señora, y exigía el 10, porque en algún lugar debía estar mi error. Me explicó también que lo que buscaba era el premio extraordinario al rendimiento académico de la ESO, un premio que a mi entender no merecía porque ya en ese mismo grupo había otra alumna mejor que ella.

Entonces, yo me niego a prevaricar y manipular una nota que ya ha sido puesta con total objetividad, y si sólo se van a dar 100 premios extraordinarios en toda la Comunidad Valenciana, pues otra persona tendrá más merecimiento que esta alumna, y de ahí que se pase al Bachillerato y a ver qué hace.

Pero como esta persona sigue insistiendo en que cambiemos la programación, en que es la programación la que está mal hecha, yo voy a buscar a la jefa del departamento para que defienda mi postura, pero esta señora lo que hace es lo contrario, y comienza a presionarme para que redondee la nota, saltándome la programación que ella misma ha hecho. Ahí me levanto, les digo que pongan reclamación por escrito y me voy.

Una vez puesta la reclamación, la jefa del departamento, que es la encargada de tramitarla, en todo momento va por ahí diciendo que va a intentar subir la nota por todos los medios. Me piden de todo, cada examen, cada trabajo, y no encuentran forma de subir más que unas décimas poniendo un 10 a la redacción en la que las letras cambian de tamaño conforme vas leyendo. Pero no se atreven a subir la nota del control tipo test, para hacer ya la prevaricación completa, porque ahí se rajan al final.

De modo que la reclamación pasa a José Miguel Mut en estos términos: la nota se sube un poco, pero no llega al 9,75 y por lo tanto no puede subir a 10.

Y a mí me llega por e-mail la resolución del director estimando la reclamación y subiendo a 10, y aparte me convoca para una reunión el día siguiente en su despacho.

Yo, al ver la convocatoria, pienso que va a darme explicaciones de su incomprensible decisión, pero me siento allí y vuelve a la carga con unas supuestas afirmaciones sexistas mías en el aula, hechas seis meses atrás. No me indica quién realiza la reclamación, pero esta vez se lo pregunto directamente y, claro, la reclamación la hace la señora con la que me reuní, que ya ha obtenido su 10, pero además quiere tomar venganza.

Parece, entonces, que yo hice dos afirmaciones sexistas y homófobas como las siguientes: la primera tuvo que ver con una cita mía en el Tinder, por la que algunos alumnos me preguntaron antes de empezar la clase, sin que estuviésemos dando el temario. Parece que yo respondí que la señora tenía más edad de lo que aparentaba en las fotos y que estaba "vieja y arrugada", por lo que rechacé tener más citas. Esto era la afirmación sexista y el "contar mi vida sexual en clase". Estoy hablando de alumnos de 15-16 años. La afirmación homófoba era que "los que acuden a los gimnasios son todos maricones". Esto era lo que había apuntado esta alumna, se ve que a lo largo de los meses, o lo que la madre había inventado en la reclamación. Yo en ningún caso dije esas palabras, lo que hubo fue una pregunta de un alumno antes de empezar la clase, mientras los demás se estaban sentando, sobre si yo había ido alguna vez al gimnasio, y mi respuesta fue que había ido una vez siendo jovencito y que me había encontrado a unos señores vestidos de licra haciendo pesas mientras se miraban al espejo, y ya no volví más. Es decir, que no era mi ambiente.

Entonces, parece que a lo largo de un curso académico entero hay que apuntar cada conversación informal que tenga ese profesor, aunque sea con otro alumno completamente distinto, para ver si se puede tergiversar, sacar de contexto o directamente falsificar para presionarlo al acabar el curso para subir ilegalmente las notas. Ésta es la educación que se está dando en ese instituto, todo correcto.

José Miguel Mut es cierto que nunca dice nada fuera de sitio, tiene una personalidad plana y monótona, blindada ante estos scandalizaturi que proliferan por el sistema educativo. En el curso 2012/2013 me llamó el padre de una de sus alumnas de 2º de Bachillerato para que le diese clases particulares de preparación de Selectividad, porque pensaban que con este profesor se iban al despeñadero. ¿Pero esto a quién importa? El Colectivo LAMBDA aprueba su gestión.

Cuando, ya al final de la reunión, después de más amedrentamientos y advertencias de que la inspectora andaba ya tras mis pasos y que a la próxima exigiría reunirse personalmente conmigo, le pregunté por el motivo de haber estimado la reclamación de nota, directamente respondió con un "bueno, vale" y no explicó nada.

Ante esto, yo contacté con la inspectora de zona para que me diesen al menos una explicación, porque las notas no las puede cambiar el director, y las reclamaciones han de tener un fundamento claro. No se puede, bajo ningún concepto, un profesor inventar las notas, y menos las que no son suyas. Es claro que hicieron un trato de favor muy claro, y sobre todo hicieron aquello que más me pudiese molestar a mí, que era la intención primera.

La inspectora contacta con el director y le obliga a enseñarme su motivación, que es ésta:
  1. Aunque es cierto que la nota que establecemos como última no llega al 9,75, que es una condición reflejada en la programación del departamento de Lengua Castellana para poderla redondear al 10, la alumna obtiene como nota final un XX. [Inferior a 9,75].

  2. Por tanto, ha de tener una calificación de 10 en la evaluación final ordinaria en la materia de Lengua Castellana y Literatura, porque se han tenido en cuenta su evolución y las notas a lo largo del curso.
Y ahí acaba su argumentación, reconoce que no se puede subir la nota pero luego la sube sin más justificación que la "evolución" a lo largo del curso. Directamente se inventa la nota y aquí no pasa nada, la inspección está informada, pero este tío sigue siendo director del centro y el malo y el culpable soy yo, porque uso más palabras de las estrictamente necesarias.

Leed, si tenéis curiosidad, la ORDEN 32/2011, en la que se regulan estas reclamaciones. Es una normativa muy clara, sólo hay dos formas de cambiar una nota:
  1. La aplicación incorrecta de los instrumentos de evaluación y calificación, según la programación del departamento y la normativa.
  2. La inadecuación de algún instrumento de evaluación a los objetivos y contenidos establecidos en la programación o el resto de la normativa.
No se ha demostrado, ni tan siquiera argumentado, ni una cosa ni la otra, yo veo aquí un acto completamente ilegal y nulo de pleno derecho, no hay por donde cogerlo. Entonces, no he tenido más remedio que poner una denuncia en el juzgado de Dénia, porque no sé si estos actos se deben a su ignorancia de la normativa o a su arbitrariedad, no sé si hubiese actuado igual si fuese yo una de las feministas que dan charlas en el patio, porque si se trata del segundo caso estamos ante un delito de prevaricación, con inhabilitación de nueve a quince años.

Yo no he visto en 17 años una cosa igual, no he visto un tío que por la misma inquina personal, por el deseo de dejar en mal lugar a su subordinado y desacreditarlo, llegue a manipular sus notas ilegalmente. No es que instrumentalizan ideológicamente la educación de todos, no es que incentivan y magnifican las reclamaciones de unos padres, mientras minimizan las de otros, es que directamente, si el profesor no es de izquierdas, manipulan hasta sus notas.

Yo creo que aquí la Conselleria de Educación debe actuar, yo ya informé a la inspectora de zona de la situación, y no parece haber ocurrido nada. Tienen que hacer algo, emitieron una normativa en 2011 y están obligados a hacerla cumplir, el acto administrativo a mí me parece completamente nulo, y José Miguel Mut tiene que dar explicaciones muy claras, si las tiene.

Y luego está la madre, que se cree que ha hecho algo grande, pero lo único que ha hecho es educar a su hija en la delación, la denuncia falsa y la obtención con malas artes de un premio académico indigno.

De modo que por eso no estoy en el IES de Pedreguer, porque me niego a trabajar con esta persona como director y porque no se han respetado mis derechos, aunque los alumnos son los mejores que he tenido.

Y creo que estoy mucho mejor en el Chabàs, que es donde yo hice el Bachillerato a principios de los 90, y donde decidí estudiar Filología Hispánica y hacerme profesor. Pues ya estoy aquí, aunque sólo quede en activo un profesor de los que yo tuve. De momento, la jefa de departamento ya me ha dicho que ponga los libros que me dé la gana, y en 2º de Bachillerato directamente he obviado el libro de texto y he preparado un dosier con todas mis explicaciones, con textos seleccionados por mí, porque ése es el derecho de todo profesor, reconocido en la Constitución, enseñar de la forma que honestamente crea que es mejor, sin injerencias políticas ni presiones externas.

Y, en la próxima reunioncita de amedrentamiento, responderé como Al Pacino en Esencia de mujer.


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3 de octubre de 2021
Entendiendo las cadenas de bloques
Ayer me quedé con las ganas de explicar bien las cadenas de bloques y ahora voy a hacerlo. Voy a empezar por la explicación técnica de su funcionamiento, lo que parecerá obvio para algunos lectores pero aclarará mucho las ideas de otros.

La primera cadena de bloques fue el Bitcoin, todas las demás derivan de él. El Bitcoin es un protocolo, no es un programa, es decir, son las reglas mediante las cuales cualquiera puede hacer un programa que quede integrado en la red de programas que cumplen ese protocolo.

Os pongo el ejemplo del parchís. Alguien inventa las reglas del parchís y las publica, de modo que cualquiera pueda fabricar tableros de parchís y llamarlos tableros de parchís. Se podrán fabricar tableros de juegos parecidos al parchís, pero si no cumplen estrictamente las reglas del parchís no se podrán llamar parchís. Entonces, el creador del parchís no ha fabricado ningún tablero, sólo ha puesto unas normas de un juego y le ha dado nombre, y a partir de ahí se podrán cerrar las fábricas de parchís en un país, se podrá meter en la cárcel a quien fabrique parchís, pero el juego nunca puede dejar de existir mientras haya un solo tablero que sea capaz de ejecutar el juego.

El Bitcoin es sólo un juego, como lo es el parchís, pero tiene una particularidad: que los tableros se comunican entre ellos para llevar las cuentas de las fichas que tiene cada uno, de modo que igual empiezas la partida en un tablero y la acabas en el otro. Realmente, el Bitcoin es una partida que no acaba nunca, tú tienes ahí dentro tus fichas y las tienes para siempre. No es posible hacer trampa, porque los tableros se vigilan entre ellos, y cuando hay uno que no cumple las normas es expulsado de la red y no puede recibir ni pasar datos, queda inutilizado.

Entendido este simple concepto, se puede hablar de cómo se ha hecho la implementación técnica. El Bitcoin es simplemente una base de datos distribuida, esto existe ya desde los años 70 y se ha usado, por ejemplo, para el registro de los nombres de dominio. No hay un registro central de a qué IP debe apuntar albertonoguera.com, es un registro que se ha replicado miles de veces en otros tantos servidores y por eso se asegura que ese dato está siempre disponible y nunca se puede perder.

Voy a poneros un ejemplo muy simple de base de datos distribuida. En un pueblo de Soria resulta que sólo quedan cinco paletos sin mujeres: el Ramiro, el Venancio, el Ambrosio, el Evaristo y el Isidoro. Si le pregunto al Ramiro qué habitantes hay en el pueblo me responde que el Venancio, el Ambrosio, el Evaristo, el Isidoro y él. Si le pregunto al Venancio, me va a responder lo mismo, la información está replicada en cada uno de los habitantes, y aunque se muera el Ambrosio, los otros cuatro seguirán manteniendo la información. Mientras quede un habitante en el pueblo, seguirá manteniéndose el registro del nombre de todos los habitantes del pueblo. Ahora resulta que en Zaragoza hay un taxista que se queda en el paro y lo desahucian de su piso y decide irse al pueblo de sus padres ya muertos, a ocupar la casa que quedó deshabitada. Ese ex taxista se llama Anselmo y llega un día y ocupa su casa. Como en el pueblo se respeta la propiedad privada, y se sabe que Anselmo es el hijo del Anacleto, que tuvo la panadería en la plaza, se considera legal su llegada y se le tiene que aceptar, según las reglas. El Evaristo, que tiene la casa al lado, lo ve por primera vez, lo saluda y le hace unas preguntas. Automáticamente, se da cuenta de que el pueblo ha crecido en un paleto y lo acepta en su registro.

Ahora, si yo le pregunto al Evaristo los nombres de los habitantes del pueblo, me va a decir que el Ramiro, el Venancio, el Ambrosio, el Isidoro y el Anselmo, aparte de él. Pero si yo le pregunto al Ramiro, me va a decir que el Venancio, el Ambrosio, el Evaristo y el Isidoro, aparte de él. Y aquí viene el problema, porque ya no hay una integridad de los datos, para el Evaristo el pueblo tiene seis habitantes, pero para todos los demás tiene cinco. Aparte, el Anselmo sólo tiene registrados dos habitantes: el Evaristo y él. Ahí es cuando entra en acción la propagación de los datos, y el Evaristo le dice al Ambrosio, cuando lo ve, que ha venido el Anselmo al pueblo, y el Ambrosio se lo dice al Isidoro y al Ramiro, y el Ramiro se lo dice al Evaristo, que ya lo sabe, y el Evaristo se lo dice al Isidoro, que lo sabe también, y el Isidoro se lo dice al Venancio, y el Venancio le pasa la lista de todos los habitantes al Anselmo, por haberse incorporado ahora. Cuando termina la propagación, la base de datos vuelve a tener integridad y está replicada exactamente en cada uno de los nodos de la red.

El Bitcoin funciona exactamente igual que estos paletos, si quieres poner un servidor de Bitcoin te descargas alguno de los que ya están hechos y lo pones en funcionamiento, o bien escribes tu propio servidor asegurándote de que cumpla las normas del protocolo. A partir de ahí, lo enchufas y los otros servidores comprobarán primero que cumples todas las normas y luego te pasarán los datos y esperarán que tú se los pases a ellos cuando tengas conocimiento de algún cambio. Nada más, no hay mayor secreto. No hay nadie que controle el servidor de Bitcoin, cualquiera puede escribir el suyo, y no hay nadie que controle los datos ni los centralice, es una red totalmente horizontal que se sostiene a sí misma. Del Bitcoin no manda nadie, y no hay forma de acabar con él mientras exista internet.

No hace falta explicar cómo funciona la arquitectura cliente servidor. Básicamente, los programas informáticos se dividen en dos: los que se ejecutan cuando tú los inicias, y los que se quedan siempre en marcha. Los programas que se quedan siempre en marcha se llaman servidores porque esperan una petición de alguien y rápidamente sirven el resultado. El que pide es el cliente y el que responde es el servidor. Esa petición puede llegar por internet y desde dentro del mismo ordenador, esto es indiferente, al programa le da igual pasarle los datos a la pantalla que pasarlos al cable de fibra. Si el servidor hace a su vez de cliente para otros servidores análogos a él, entonces se habla de una red de servidores.

El Bitcoin es un protocolo que se implementa mediante una red de servidores que mantienen una base de datos distribuida. Ahora se entiende, ¿no?

En otro artículo podría extenderme sobre el tema criptográfico y el sistema de clave pública y clave privada, que tampoco los economistas entienden bien, pero este tema no es necesario para entender lo que quiero explicar hoy, que son las posibilidades de las cadenas de bloques como medio de producción.

Las cadenas de bloques: Marx 2.0
En 2013, un chaval de 19 años llamado Vitálik Buterin decide que el sistema que usa el Bitcoin se puede usar para cualquier otra cosa y comienza el desarrollo de Ethereum, con ayuda de muchos otros programadores que se suman al proyecto. Ethereum no es una cadena de bloques, es una plataforma que facilita la creación de cadenas de bloques, básicamente lo que presta es la infraestructura que necesita toda cadena de bloques para funcionar, y luego cada programador decide cómo va a actuar esa cadena de bloques mediante "contratos inteligentes". Es ese concepto de contrato inteligente el que va a permitir a las cadenas de bloques disrumpir todas las actividades productivas en las próximas décadas.

Si yo, en lugar de poner normas para asignar y transferir bitcoins, pongo normas para llevar cuentas bancarias en dólares o para dar hipotecas, ¿esto funciona igual de bien? Funciona perfectamente, con la misma descentralización y seguridad del Bitcoin, sin que nadie pueda saltarse las normas en ningún momento porque el software no va a funcionar de otra manera. Ahí es cuando han saltado las DeFi, las "finanzas distribuidas", en las que, por ejemplo, se están dando créditos en los que el ahorrador recibe el 100% de los intereses que paga el prestatario, porque no hay en medio un banco que se queda con una parte.

Por tanto, el sector financiero ya está sufriendo la disrupción directa de Ethereum, pero pronto va esto a extenderse a cualquier actividad productiva.

Pero antes de seguir con más ejemplos, hay que entender qué es un ether y en qué se parece y se diferencia de un bitcoin. El ether es el criptoactivo en el que se pagan los recursos de hardware que usa la red de Ethereum. Todas las cadenas de bloques basadas en Ethereum han de pagar, cuando realizan transacciones económicas, una comisión a las empresas o particulares que prestan sus ordenadores y sus conexiones a internet para que se ejecuten las cadenas de bloques.

Porque Ethereum lo que hace es plantear, de partida, una serie de roles: unos ponen sus servidores, y cobran una comisión, otros desarrollan el software, y se asignan los criptoactivos inicialmente, y otros simplemente usan esas aplicaciones. Planteados esos roles, la gente elige lo que quiere hacer y se une al proyecto. ¿Cuánto capital ha costado financiar la creación de Ethereum? Cero. ¿Cuánto capitalizan hoy todos los ether? Se acercan a los 350.000 millones de euros.

Por tanto, Buterin lo que hace es describir su proyecto, crear de partida un número de ether e ir dándolos a los que colaboran con él, a modo de acciones de la empresa. Si Ethereum va para arriba, pues el ether irá para arriba. Si Ethereum no llega a valer nada, pues el trabajo se pierde. Pero en ningún momento hay una transferencia de moneda fiduciaria, el ether se basta a sí mismo.

La pregunta es cómo consigue el ether tener valor real, más allá de la reserva de valor tan cacareada por el Bitcoin. De entrada, aceptamos que una aplicación que permita dar crédito o llevar cuentas bancarias tiene un valor intrínseco, una utilidad, y por lo tanto la aplicación en sí misma es un activo productivo, no una reserva de valor. Pero la pregunta es cómo se produce el vínculo entre el valor intrínseco de Ethereum y un supuesto valor intrínseco del ether. La respuesta es que el protocolo de Ethereum obliga a usar el ether a todas las aplicaciones, al menos para pagar los recursos de hardware, aunque esas aplicaciones puedan desarrollar sus propios criptoactivos para cobrar sus servicios.

Voy a poner un ejemplo. Pongamos que Mercadona decide que, para comprar en su supermercado, hay que cambiar los euros por unas fichas de "mercadonas". La gente tranquilamente llena el carro, cambia sus euros por esas fichas y paga en caja con esas fichas. Los precios de los productos, obviamente se muestran en "mercadonas", no en euros. ¿Qué pasa si Mercadona dice que el número de fichas es rígido, que sólo tiene un millón de fichas para todos los supermercados? Obviamente, el precio en euros de esas fichas será el resultado de dividir la facturación de todos los supermercados en el tiempo medio de posesión de esas fichas por parte del cliente por el número de fichas disponibles. ¿Qué ocurre, entonces, si el número de supermercados se multiplica por dos, mientras que el tiempo de posesión de las fichas por parte de los clientes se queda igual? Pues que el precio de las fichas ha multiplicado por dos. ¿Hay alguna forma de que Mercadona pueda abrir más supermercados y aumentar sus ventas sin que suba el precio de las fichas? Obviamente no, es una cuestión matemática. Eso es el ether.

Por tanto, un ether se sitúa a medio camino entre una acción de una empresa y una materia prima. Su valor está vinculado a la marcha real del negocio, pero su cotización no depende de la valoración de los otros inversores sino de la facturación real del negocio. En ese sentido, es mejor que una acción. Además, no puede haber ampliaciones de capital ni otras gorrinadas, porque el protocolo ya especifica desde el principio cuántos ether va a haber durante toda la vida del negocio. Tampoco puede el negocio quebrar, porque no va a tener deuda.

Por tanto, ya podemos hacer una distinción muy clara en los criptoactivos:
  1. Las reservas de valor: Bitcoin, Litecoin, Bitcoin Cash, Dogecoin, etc.

  2. Los activos productivos: Ethereum, Cardano, Polkadot, Solana, etc.
Los primeros no tienen valor intrínseco, los segundos claramente sí. Pero cuidado, eso no significa que sea el momento de invertir en ellos, lo normal es que pinchen en los próximos meses y sea después, cuando ya la euforia haya pasado, cuando alguno de ellos se ponga silenciosamente a crecer y a tener una facturación cada vez mayor. También es posible que la cadena de bloques llamada a ser la primera con un uso general aún no haya sido creada. Pero el concepto es claro, y quien dice que los criptoactivos carecen de valor intrínseco sólo demuestra su desconocimiento.

Ahora voy a ponerme a imaginar las cadenas de bloques que van a venir.

De entrada, quiero explicaros cómo trabajo yo en los institutos. Yo no tengo un jefe directo que me diga lo que tengo que hacer, yo lo que hago es aplicar normativas que vienen de arriba, y que tienen varias capas. La primera normativa es la ley de educación que haya en ese momento, en la que se establecen los principios generales sobre los que cada comunidad autónoma desarrollará el llamado "currículo oficial", que es la segunda normativa. El currículo oficial ya especifica asignatura por asignatura qué temas hay que dar en cada curso, qué contenidos incluirán esos temas y qué cosas los alumnos tienen que saber cuando se saquen el título. Aparte, hay otras normativas sobre el funcionamiento general de los centros, los derechos de los usuarios del servicio, sean alumnos o padres, el régimen disciplinario de los trabajadores e incluso la forma de contratación de nuevos profesores. Con todo esto, yo desarrollo la llamada "programación de aula", que es una normativa que me impongo yo a mí mismo al principio del curso, que es pública y que tengo que cumplir. Esta programación, obviamente, es supervisada por la jefa del departamento, en primer lugar, y luego por la inspección educativa.

En resumen: yo no recibo órdenes de nadie, yo aplico una normativa previa, y lo mismo hacen todos los demás profesores, y el sistema funciona cada día perfectamente. Si el Estado fuese una cadena de bloques, la Constitución sería el protocolo y las distintas normativas serían los contratos inteligentes, los legisladores serían los programadores, y luego estarían los roles de inspector, director, jefe de estudios, jefe de departamento y profesor, entre otros.

Pero una cadena de bloques no es un servicio público, de momento, porque tiene que competir con otras cadenas de bloques y con empresas privadas, lo que la obliga a tener una marca propia y una estrategia comercial. Esto la acerca a las franquicias, por cuanto una serie de trabajadores comparte ese molde que externamente puede parecer una empresa, aunque sólo es un colectivo horizontal de empresas.

Pero una cadena de bloques no es una franquicia, en el sentido de que no se opera mediante empresas privadas, porque todo el beneficio recae en los trabajadores, no existe un empresario que extraiga una plusvalía. Esto las acerca a lo que serían las cooperativas.

Pero una cadena de bloques tampoco es una cooperativa, porque no hay una dirección centralizada.

Entonces, una cadena de bloques aplicada a la productividad es un cruce entre un servicio público, una franquicia y una cooperativa, o dicho de otro modo, una organización horizontal de trabajadores que funciona con la misma eficiencia que una gran empresa.

Si Marx levanta ahora la cabeza, nos explica que por fin se ha producido la libertad del proletariado, porque, aunque el trabajador no es directamente propietario de los medios de producción, sí que tiene unos derechos inamovibles asociados a esos medios y es dueño de la parte que le corresponde en el rendimiento de esos medios, y además no es directamente despedible, salvo por las causas establecidas previamente en el protocolo.

Claro, decidme quién va a querer trabajar para una empresa privada cuando puede tener esas condiciones en las cadenas de bloques. Lo normal es que el talento joven derive hacia ahí y luego las empresas privadas se vean incapacitadas para competir. El empresario es una figura que sobra, que ya no es necesaria.

El ejemplo final:
Voy a montar ahora una cadena de bloques para el sector de la peluquería. Yo soy un programador y elijo los distintos roles:
  1. Programadores.

  2. Peluqueras.

  3. Supervisores de peluqueras.

  4. Responsables de contratación de peluqueras.

  5. Dueños de los locales.

  6. Proveedores de productos.

  7. Proveedores de utensilios.

  8. Proveedores de muebles.

  9. Responsables de decoración de los locales.

  10. Responsables de control de calidad.

  11. Responsables de publicidad y creación de marca.
Y me pongo a plantear las relaciones entre ellos:
  1. Los programadores desarrollarán las webs para que los clientes reserven citas y para que las peluqueras gestionen internamente su actividad y manden los datos a la cadena de bloques, porque haremos big data igual que Inditex.

  2. Las peluqueras cortarán el pelo y harán el trabajo.

  3. Los supervisores de peluqueras actuarán como falsos clientes o visitarán los locales para asegurarse de que los contratos inteligentes se están cumpliendo.

  4. Los responsables de contratación de peluqueras diseñarán pruebas para seleccionar a las trabajadoras o trabajadores con criterios objetivos y demostrables.

  5. Los que tengan locales en propiedad y los quieran alquilar a esta cadena de bloques firmarán un contrato inteligente y recibirán un alquiler, que será un porcentaje de la facturación de ese local.

  6. Los proveedores de productos negociarán de manera centralizada el precio de esos productos y los servirán con unas condiciones, y cobrarán su precio de mercado, que será incluido, en la parte proporcional, en el precio que se le cobre al cliente.

  7. Los proveedores de utensilios actuarán de manera análoga a los proveedores de productos.

  8. Los proveedores de muebles cobrarán un alquiler por ellos, que será un porcentaje de la facturación, igual que los dueños de los locales.

  9. Los responsables de la decoración de los locales elegirán entre las varias ofertas de los proveedores de muebles.

  10. Los responsables de control de calidad recibirán información de los clientes y puntuarán a las distintas peluqueras, cuya remuneración estará en parte vinculada a estas puntuaciones.
Con todo esto bien programado, esa cadena de bloques puede empezar a funcionar con una inversión cero, porque cada rol aporta inicialmente su trabajo. No hay un empresario ni un propietario del negocio, y cada peluquera cobra sin duda mucho más que trabajando por un salario, diría que prácticamente el doble.

Claro, todo esto está por hacer y tardará años, pero que no digan los jóvenes que no hay empleo para ellos, porque ellos van a crear sus propios empleos y van a arrumbar todo el capitalismo sin pegar un solo tiro. El capital fiduciario no va a valer nada, el mundo va a ser de los programadores, es ahí donde estarán las nuevas élites que sustituirán a la burguesía.

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2 de octubre de 2021
Lo que queda del liberalismo
Hace tiempo que la oligarquía madrileña, una vez superado el trauma de la Transición, se viene autodenominando "los liberales". A mí esto del liberalismo nunca me ha preocupado, porque antes de estudiar la economía estudié la historia y la literatura, no he caído nunca en disquisiciones filosóficas, he tenido bastante con la realidad. Pero anoche estaba cenando en el sofá viendo mi AppleTV y me saltó Juan Ramón Rallo respondiendo preguntas en el Tik Tok. Parece que todos los problemas de España se van a solucionar llenando más los bolsillos que ya están llenos.

Voy a intentar resumir cómo yo concibo la economía y a repasar brevemente la historia del liberalismo.

Para mí, la economía es un juego que la sociedad se da a sí misma para distribuir los recursos y organizar el trabajo. Ese juego puede ser el feudalismo, cuando unos se especializan en la seguridad, otros en la artesanía, otros en el mundo espiritual y otros en la producción de cereal. Ese juego puede ser también el capitalismo, con una mayor diversificación de tareas. Pero no existe una situación "natural" que tenga una lógica propia ni unos derechos inherentes a la condición humana. Toda economía es artificial y está impuesta por algo parecido a un estado. Ya el mismo estado es algo artificial y está impuesto por la fuerza, porque al final todo acaba ahí. Se entiende, entonces, que una economía funciona bien cuando es aceptada por el conjunto de la sociedad, y funciona mal cuando se produce lo contrario.

Pero tampoco creo que cualquier juego económico pueda funcionar, porque hay una base genética que nos condiciona. Sabemos que el ser humano es un simio que ha vivido en tribu y que se mueve siempre en un equilibrio entre lo individual y lo colectivo. No van a funcionar bien los sistemas económicos que repugnen a nuestros instintos, será siempre un error intentar apoyarse demasiado en lo colectivo o en lo individual.

El liberalismo de la Revolución Francesa parte de un análisis certero de la realidad, el Antiguo Régimen ya no sirve a los intereses colectivos y está perpetuando una desigualdad injusta. Pero hay un pecado original en este primer liberalismo, que voy a llamar liberalismo romántico, y es su fuerte rechazo de la Ilustración. Porque el liberalismo no es un movimiento económico sino político, y en esa lucha política han encontrado enfrente a los ilustrados, que se han refugiado bajo el paraguas borbónico. El liberalismo romántico rechaza la racionalidad y la planificación ilustradas y acaba defendiendo una especie de autoorganización, un "dejar hacer" muy anglosajón.

El capitalismo se impone por las armas en toda Europa en el ciclo revolucionario burgués, no es algo a lo que se llegue por un estado natural de las cosas. Cambian las reglas del juego, pero sigue siendo un juego.

La segunda fase del liberalismo es el liberalismo anglosajón, que ya no se preocupa tanto de hacerse con los recursos de la nobleza sino de obtener mano de obra barata. Empieza aquí toda una cultura del engaño, apoyada en el sufragio universal y en la exaltación de la individualidad. Se le dice al pueblo que él es el que manda, pero se reduce el estado al mínimo y se deja libertad máxima al capital, que se va concentrando en unas pocas manos. No se ha conocido una época de mayor explotación de unos por parte de otros en una sociedad. No hay reparos en colonizar África y en seguir explotando mano de obra esclava. Se importa un gran número de esclavos a EEUU sin ningún problema. Aparecen inmediatamente las crisis cíclicas, producto de esa desregulación y ese estado mínimo: el Pánico de 1825, la Larga Depresión de 1873, la Gran Depresión de 1929 y la Crisis Financiera de 2008. Cualquiera que analice mínimamente estas crisis puede ver que se debieron simplemente al absurdo del multiplicador bancario y a la falta de control del crédito, pero la preocupación de los liberales no era solucionar estos problemas, sino aprovecharse de ellos para aumentar su concentración de poder.

Hay una tercera fase del liberalismo que comienza con la administración Reagan y que coincide con la decadencia ya terminal del Imperio Soviético. Esta tercera fase coloca ya el crédito en los obreros mismos, al tiempo que reduce los salarios y busca la mano de obra en Asia. El estado mínimo pasa a ser el estado como emisor de deuda para mantener el consumo y captar inmigración. El sistema injusto pero sostenible pasa a ser un sistema injusto e insostenible que implosiona en 2008.

Para mí, el capitalismo termina en 2008 porque el capital pierde su libertad, los estados lo intervienen y lo controlan, el sistema financiero deja de funcionar por sí mismo. Si se hubiese seguido la ortodoxia liberal, pues tendrían que haber quebrado todos los bancos, y de ahí hubiesen los ciudadanos perdido los ahorros, las empresas habrían quebrado en gran medida, la deflación habría aumentado el valor de las deudas, lo que habría multiplicado los impagos, lo que habría disparado la deflación, y así en una espiral descendente al estilo de las Torres Gemelas, hasta tocar fondo en una especie de Mad Max. Obviamente, esto no se pudo permitir y se dio por inválido el sistema.

Los 13 años siguientes, hasta hoy, han estado marcados por la expansión monetaria y la asignación pública del capital, el mercado ya no funciona por sí mismo. La adopción de las monedas digitales, cuando ya desaparezca todo el sistema financiero liberal, marcará el paso al nuevo sistema, que aún no tiene nombre. Después, desaparecerá también la democracia, porque sin el capitalismo carecerá de sentido.

Y luego están los liberales españoles. Aquí sí que hubo liberales desde 1812, pero les pudo el centralismo, la intención de usar la capitalidad de Madrid para succionar del Mediterráneo, y así se aliaron con gente tan poco recomendable como los Borbones y acabaron mal. No voy a explicar ahora la merienda de negros del siglo XIX, pero básicamente mueven dos guerras civiles para acabar imponiendo una democracia de corrupción y pucherazos y un capitalismo de amigos. A partir de Marx, el liberalismo se fragmenta y se divide en derecha e izquierda. En España, la derecha del siglo XX tiene un 10% de liberal, un 10% de monárquica y un 80% de católica y reaccionaria. Franco es un nacional-católico, y ahí dentro van carlistas, falangistas, monárquicos y liberales. La Transición la diseña Torcuato Fernández Miranda para ir "de la ley a la ley y pasando por la ley", y el Ministro de Información y consejero nacional del Movimiento monta un partidito en el que se agrupa todo el bloque derechista, en el que algunos quieren reetiquetarse como "liberales", después de haber sido niños devotos y católicos e hijos de grandes franquistas. Eran y son la misma oligarquía con una etiqueta algo más moderna, como cambiar de Telefónica a Movistar. Y ahí, dentro de ese cogollito, es donde hay que ubicar al Instituto Juan de Mariana y a Juan Ramón Rallo, uno de sus fundadores.

El sistema que propongo:
No hay que aceptar apriorismos ni soluciones "naturales", ni "sistemas menos malos", ni transiciones. El liberalismo siempre dio problemas, se agotó muy pronto y ya ni existe. Si se quiere un modelo económico nuevo, hay que diseñarlo ex novo desde la racionalidad y la planificación. Tiene que haber un equilibrio entre lo individual y lo colectivo, y tiene ese sistema que adaptarse a la realidad cultural de cada país.

Aquí, en España, yo implantaría un modelo a medio camino entre la Unión Soviética y el liberalismo clásico, con los sectores estratégicos nacionalizados y la iniciativa privada reducida a aquellos sectores que realmente funcionen mejor con ella. Por ejemplo, la alimentación y la ropa funcionan bien en manos privadas, mientras que la energía no lo puede hacer peor. Las infraestructuras y las telecomunicaciones han funcionado muy bien en manos públicas, salvo cuando esas manos han sido de liberales interesados en que todo fuese mal y así tener excusa para privatizar. La educación y la sanidad deben ser servicios públicos, ahí no creo que nadie tenga duda. Los sectores tóxicos para la sociedad, por ejemplo, los medios de comunicación, deberían regularse fuertemente. Otros sectores deben también regularse si derivan en oligopolios, como por ejemplo el software o las redes sociales.

Por supuesto, nada de esto se puede hacer con sufragio universal, enseguida empezarían los medios a manipular y mentir, las oligarquías activarían sus resortes de inducción del voto y volveríamos a la casilla de salida. El sufragio universal para un estado mínimo puede medio funcionar mal que bien, pero un estado fuerte que controle áreas grandes de la economía debe elegir a sus dirigentes por criterios meritocráticos y de capacidad, no por la opinión de jubilados y menopáusicas. Conforme China aumente su hegemonía económica, su modelo político comenzará a exportarse a otros países, y pienso que entre ellos puede estar España.

Pero el camino hacia este nuevo modelo tendrá que pasar necesariamente por las cadenas de bloques, que yo veo como la defunción ya final del capitalismo. Voy a preparar un artículo explicando bien el funcionamiento de esto, incluso con explicaciones técnicas, pero de momento lo voy a explicar por encima: una cadena de bloques aplicada a la productividad es un cruce entre una franquicia, una cooperativa y un servicio público. El programador diseña previamente todas las relaciones entre las personas que formarán parte de la organización, estableciendo una serie de roles y unas normas de conducta, y luego esa organización se va llenando por su propia cuenta de trabajadores y clientes, facturando dinero, sin que nadie tenga el control ni pueda extraer una plusvalía, pero con una perfecta coordinación y la eficiencia de una gran empresa. Es el sueño de Marx, y también algo muy ilustrado. En el próximo artículo os voy a ir explicando con ejemplos concretos cómo eso va a funcionar.

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26 de septiembre de 2021
El problema de los índices
Desde hace tiempo he venido oyendo que la llamada "inversión pasiva" estaba provocando una concentración de las inversiones en las grandes tecnológicas, que cada vez ponderaban más en los índices. Yo pensé que esto era un error, porque cuando alguien compra el S&P500 está colocando el dinero en todas las empresas proporcionalmente, y el aumento desproporcionado de ese tipo de inversión lo único que puede provocar es la subida de todas las empresas que componen el índice, pero no una variación de las ponderaciones.

Había otros que argumentaban que, con más de un 70% de la inversión comprando el índice, cada vez eran menos los que ponían realmente precio empresa por empresa, lo que dificultaba el adaptar las ponderaciones a los cambios que se iban produciendo. La realidad es mucho peor que esto.

La realidad es que la gente compra el S&P500 o el Nasdaq, pero esos dos índices se solapan, hay una serie de empresas que figuran en los dos. Por tanto, las empresas que figuran en sólo uno de los dos índices reciben dinero por una vía, mientras que las empresas que figuran en los dos índices reciben dinero por dos vías. Entonces, la ponderación en los índices de las empresas que figuran en los dos índices crece y crece sin que nadie haga una valoración, los compradores son absolutamente ciegos y sólo ponen el dinero en "la bolsa".

Vamos a ver datos concretos. Los seis ETF más grandes del mundo son SPY (S&P500), IVV (S&P500), VTI (bolsa mundial), VOO (S&P500), QQQ (Nasdaq) y VEA (mercados desarrollados). Sus activos totales suman un billón y medio. En todos ellos figuran Microsoft, Apple, Amazon y compañía, da igual lo que compres, el dinero va a caer al mismo sitio.

No hay nadie que esté vigilando el PER ni los fundamentales, la cotización de estas empresas se ha retroalimentado, no es un problema de los bonos, de los tipos ni otras historias, es un problema de "echar" el dinero a los índices sin mirar nada.

De modo que, si los índices se ponen a bajar, lo que tendrán estas empresas infladas es el proceso inverso, en lugar de entrarles el dinero por varias vías les saldrá el dinero por varias vías, se pondrán a bajar más que la media y su ponderación se irá reduciendo. Por el camino, se llevarán todo el índice y se acabará ese "auge" de la "gestión indexada".

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© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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