27 de junio de 2017
La literatura femenina
Javier Marías publicó el domingo un articulillo flojo y sin mucha fuerza sobre algo que es evidente para casi todo el mundo: hoy en día en el mundo literario, tanto en periódicos como en universidades e incluso institutos, se les da bombo y platillo a autoras de segundo o tercer rango cuyas obras no resisten una comparación con las de los hombres.

Marías, por miedo a lo que le fuesen a decir, se ha dedicado a elogiar a no sé qué autoras inglesas, que yo no he leído. Y tal vez por esta timidez, por esta falta de contundencia, pues se han tirado a por él los tuiteros, como suelen hacer. Han ardido las redes, ha venido el apocalipsis y ahora ya ha remitido el temporal y los justicieros andan buscando otro objetivo.

Marías tiene toda la razón en que la gente ya ha aprendido a saltarse las reseñas de novelas de mujeres. Cuando abren el suplemento de turno se encuentran a "la nueva Raymond Carver" o a una genia de cuentecillos chorra o novelitas de papel de fumar y directamente lo saltan. Esto lleva así mucho tiempo y puede que al final las quejas sean justificadas, porque los lectores han desarrollado un cierto escepticismo ante las nuevas promesas femeninas. Yo, al menos, lo he desarrollado.

No sé cuántos años hace que apareció triunfante aquella promesa meteórica de la novela femenina llamada Espido Freire con sus Melocotones helados. También recuerdo a aquella supernova que eclipsó al mismo Jaime Bayly llamada Mari Pau Jané. O a aquel promesón multiétnico llamado Asha Miró. Y aún recuerdo otras caras más, aunque no sus nombres. No he vuelto a saber más de estas señoras. Parece que hay, entre las grandes promesas del futuro de la literatura femenina, una alta rotación.

Luego hay otras que sí que se mantienen y tienen sus lectores y venden sus libros a lo largo de los años, como son Elena Poniatowska, Almudena Grandes, Isabel Allende, etc. Éstas parece que se esconden de esos elogios inflados para no caer en el mismo saco que las otras.

Yo he leído muchas novelas de mujeres, casi todas por obligación en la facultad, y ninguna me ha gustado ni me ha llegado a interesar. Lo mejor que puedo decir es que se dejaban leer. Hice incluso una asignatura completa de novela femenina, a cargo de una feminista de pelo rojo, y leí diez o doce novelas latinoamericanas de las grandes promesas del futuro de las que luego no he vuelto a saber nada. Las leí en fotocopias porque era imposible encontrar sus libros a la venta en España. Al menos descubrí a Poniatowska, que sí que me interesa, y a una tal Marta Traba, que al menos se dejó leer.

Había en los cursos de esta feminista poetisas de la talla de Delmira Agustini, Alfonsina Storni y la cejijunta Frida Kahlo, de las que no he vuelto a saber nada.

En los institutos, el tema de la literatura femenina se ha solido tratar en el día de la mujer, con cartulinas que se van pegando por los pasillos, destacando a estas "grandes olvidadas" y diciendo que eran lo más, pero que no las dejaron escribir, porque cada vez que iban a coger un lápiz aparecía una mano negra machista heteropatriarcal que se lo arrebataba. Luego esto lo pasaron a las lecturas obligatorias, donde había que examinar a los alumnos de Como agua para chocolate y otros libros femeninos. Yo a esto me vengo negando en los últimos años, hasta el punto de haber tenido que presentar una programación alternativa. Este año hemos leído en 4º de la ESO a Baroja, Cela y Umbral.

El libro de texto de 4º de la ESO de la editorial Sansy es particularmente vomitivo en este aspecto, está organizado por cuatro feministas que han plagado las páginas de poesías y textos mediocres y malos de mujeres, que quedan completamente en ridículo al lado de Lorca o Juan Ramón Jiménez. Luego se pasa el tiempo ensalzando a grandes filósofas e intelectualas llamadas Rosa Chacel o Concha Espina, de las que no he leído nunca nada. Y no se han cortado en ir metiendo ya doctrina política por todas las unidades didácticas, cosas que nada tienen que ver con la gramática ni con la literatura.

No existe una mujer Quevedo, ni una mujer Larra, ni una mujer Lorca, ni una mujer Juan Ramón. Por más que las busquen, no las van a encontrar. Se supone que la mano machista y patriarcal les impidió escribir, pero resulta que Fray Luis escribió De los nombres de Cristo en la misma cárcel. Lo más que pueden hacer es inflar la fama de autoras menores, como es el caso ahora de Gloria Fuertes, y pretender echar el estigma sobre quien ponga en duda sus falacias.

A mí la buena de Gloria Fuertes me gustaba cuando era pequeño. Yo la veía en La cometa blanca, con seis o siete años, cuando recitaba sus poemas del Gato Garabato, el Camello Cojito o el Pobre Burro. Creo que los poemas de Gloria Fuertes fueron los primeros que yo conseguí entender.

Luego hubo una época en la que los de Martes y Trece, creo que injustamente, se dedicaron a reírse de ella. Y luego vino la época actual, en la que el feminismo controla todas las instituciones literarias y anda buscando grandes autoras arrinconadas por la historia, aunque se las tenga que inventar, y quieren ver en Gloria Fuertes a un Quevedo con coño y van dándole bombo, al tiempo que en el centenario de Cela se dedicaron nada más que a insultarlo.

Pienso que las mujeres pueden llegar a escribir bien, pero siempre siguiendo una tendencia que ya un hombre ha iniciado, sobre todo si les dan la plantilla completa de un subgénero. Pienso que hay ahora mismo autoras muy buenas, como Dolores Redondo, Care Santos o la ya citada Almudena Grandes, pero no iré a buscar en ellas las nuevas tendencias. Las mujeres en general no tienen la audacia de los hombres a la hora de romper con la tradición. Y el problema es que la historia de la literatura siempre recuerda al primero que hizo algo, no al que siguió la tendencia.

Parece también que tienen una limitación lingüística, hacen un uso del lenguaje más fácil pero menos profundo. Esto se ha estudiado científicamente y parece que en el hombre los lóbulos frontales (desarrollados al extremo para poder dar hostias a los otros machos) son más grandes, mientras que ellas tienen una mejor conexión entre los dos hemisferios. La "alta literatura", la literatura de estilo, la de Quevedo y Góngora, se hace con el cerebro masculino mejor que con el femenino. No habrá una mujer Cela ni una mujer Umbral, por más que las vayan buscando. Lo único que habrá serán mujeres asegurando que Cela y Umbral no valen nada y que Gloria Fuertes es lo mejor, pero eso muy pocos lo creerán.

Y otro problema que hay con las mujeres escritoras es que si son de derechas no las defiende nadie. La gente de derechas tiende a valorar más a los hombres, mientras que el feminismo de izquierdas, que levanta falsamente la bandera de toda "la mujer", ningunea a esas mujeres y quiere poner a cambio otras muy inferiores. Yo no sé por qué las mejores escritoras españolas, que para mí han sido Cecilia Böhl de Faber, Emilia Pardo Bazán y Rosalía de Castro, han sido de derechas. A estas mujeres se las recuerda y valora muy poco. El manual de Sansy antes citado pasó de puntillas por allí.

Cecilia Böhl de Faber fue la primera escritora realista de España, antes de Pereda, Galdós, Clarín, Valera, Palacio Valdés y los otros. Böhl de Faber firmaba como Fernán Caballero y sus lectores desconocían mayoritariamente que era una mujer. Su novela La gaviota significó un cambio en la novelística española y abrió el camino a los escritores más jóvenes. También fue una de las más vendidas de todo el siglo XIX. Creo que es el único caso de mujer que inicia tendencia en toda la literatura española.

Pardo Bazán fue la principal seguidora de Zola en España, y su novela Los pazos de Ulloa está por encima de ninguna de Galdós, en mi opinión. Cierto es que Zola se rió de que fuese naturalista y católica militante al mismo tiempo, pero ahí han quedado sus obras.

Rosalía de Castro, junto con Bécquer, adelanta la poesía del siglo XX, por su intimismo y por el uso de los símbolos.

Estas tres mujeres sufren el ninguneo del feminismo, que es mucho peor que el del machismo.

Y yo hace como diez años que dejé de leer libros de mujeres. Los últimos que compré, llevado por los ditirambos de los periódicos, fueron uno de Matilde Asensi y otro de la mega best seller Elisabeth Kostova, que había escrito un novelón imprescindible llamado La historiadora. No pude deglutir la celulosa de las veinte primeras páginas. En ambos casos encontré un estilo turbio, confuso y mediocre. Tiré los veintipico euros. Kostova parece que ya no ha escrito nada más, y todo lo que había era bluf. Yo ahí ya decidí que de mujeres no iba a comprar nada más.

He estado a punto de romper esta norma con Paulina Flores, que a todas luces, por los extractos y por sus recitales parece muy buena, pero, entre las decepciones ya sufridas y la idea de tener que comprarle un libro a la censora Marilyn Ramírez, lo he dejado estar.

En el siglo XX, si tuviese que destacar a una autora, sería sin duda Ana María Matute. Ella sí que tenía el cristal transparente, el control del tono y la imaginación. Tenía mucho de Baroja, de esa "poética de tono menor".

También podríamos hablar del reparto de dinero en premios y sillones de la RAE, que actualmente parece hacerse a base de cupos, pero no vale la pena. Incluso podríamos meternos en el hecho de que son mujeres feministas las que han heredado editoriales literarias fundadas por hombres, y el resultado previsible que eso va a tener. Pero no hace falta alargarse más. Cada lector debe ser capaz de crear sus propios filtros, que para eso está gastando su dinerillo, y no dejarse influir por periódicos, suplementos y programitas de TVE. El feminismo nunca se va a cansar de mentir, acusar, inventar falacias y sobre todo de pedir y pedir. No he visto ningún sindicato que se disuelva porque ya ha conseguido todo lo que pide. Sí que he visto, en cambio, empresas que han quebrado por haber dado demasiado a sindicatos. El feminismo es una especie de sindicato, una máquina de pedir, y los demás tenemos que empezar a decir basta y sobre todo defendernos con la verdad.

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2016 en Denia (Alberto Noguera)
El implacable retrato del desencanto y la corrosión de las ilusiones en la España de principios de siglo.
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7 de junio de 2017
La caída del Popular
Ha sido para algunos una cosa totalmente inesperada. Compraron acciones del Banco Popular a precio de ganga y ahora, cuando se ha visto que no valían nada, quieren montar una "plataforma de afectados" y ver si pueden rascar algo del Gobierno.

Y yo, para enterarme un poco de lo que ha ocurrido, me he leído por encima la presentación de resultados del banco correspondiente al primer trimestre de 2017. Es un PDF lo más confuso posible, con grandes titulares del tipo "mejora de las tendencias", "ingresos recurrentes y mejoras de eficiencia", "avances en la venta de activos no estratégicos", y con frases como: "Los ahorros por TLTRO2 en el trimestre alcanzan los 18,6M€" o "La contribución de la cartera de RF se incrementa 4M€", o mejor aún: "1,64 p.p de la variación del CET 1 Phase in se explican por el efecto calendario de faseo, sin ningún cambio subyacente en solvencia".

Pero, junto con todo eso, hay otros datos bastante claros y escalofriantes. Por ejemplo, en la página 26 de ese PDF nos aparece lo siguiente:



Así, de pasada, mencionan con la boca pequeña: "sí, unos NPA y tal...". Pero, si buscamos en la Investopedia lo que son los NPA, vemos que son las siglas de Non-Performing Assets, eufemismo muy técnico que traducido sería "los créditos que no nos los están pagando".

Aquí se puede ver mejor el detallito:



Cuando un banco capitaliza 4.000 millones en la bolsa y tiene 37.000 millones en créditos que no está cobrando, pues las cosas bien no pueden estar. El informe se esmera en demostrar que está intentando vender ladrillo (459 millones en el trimestre, pequeña calderilla) o los mismos créditos dudosos a entidades de cobro (402 millones). Pero cuando aún te queda todo el agujero casi intacto, y los depósitos de todos los clientes, sumando cuentas a la vista y depósitos a plazo, apenas suman 78.145 millones (como se indica en la p. 24), pues se comprende que nada más retasando el ladrillito embargado (como es preceptivo) caen otros 496 millones en "provisiones", que básicamente son pérdidas.

Y si además a esto le sumamos que la fuga de depósitos ya había empezado (en la p. 16 reconocen unos 800 millones sólo entre enero y marzo), pues más blanco y más en botella.

Claro, yo no es que sea un experto analista financiero, no llego al nivel de la gente de Goldman Sachs, que el 4 de abril valoraba el banco en 1,05€ por acción, un 24% más que su cotización de aquel día... Pero hablando de inversores aficionados sí que podría decir que si alguien ha quedado desplumado, teniendo delante de sus narices todas las cifras bien claras, sabiendo cómo estaban las sucursales del Popular, que parecían un viaje en el tiempo a los años 70, y sabiendo la cantidad de ladrillo tóxico que había allí dentro, pues no sé cómo esto ha podido suceder.

Actualización:
Aunque pienso que los especuladores bursátiles deben asumir sus pérdidas sin pedir dinero al Estado, hay también un temita con los famosos COCOs que es exactamente igual a las preferentes de la CAM. Un COCO es un bono llamado "convertible contingente". Cuando compras un bono, compras deuda de ese banco, eres acreedor y puedes ir al concurso de acreedores. Cuando compras acciones de un banco, eres básicamente dueño de ese banco, eres deudor de los bonos. Un bono convertible es un bono que puede convertirse en acciones, y esta es una cualidad parecida a la de un calcetín de darse la vuelta, porque bonos y acciones son completamente lo contrario. Normalmente, un bono no se va a convertir en acciones salvo que el propietario del bono así lo decida, y esto lo hará cuando le parezca rentable y conveniente. Pues bien, un bono "convertible contingente" es un bono que se convierte en acciones de ese banco cuando el banco quiere, que normalmente suele ser cuando esas acciones ya no valen nada, una completa estafa peor que las acciones preferentes. Con las "preferentes" por lo menos el nombre ya decía "acciones", aunque se prometía que su comportamiento sería el de un bono. Aquí han dado un paso más y directamente lo han llamado bono, cuando ellos a lo que iban era a convertirlos en acciones cuando les viniese bien y no pagar nada.

De modo que, habiendo la jurisprudencia de las preferentes de las cajas de ahorros, pienso que los propietarios de los COCOs tienen grandes posibilidades de que se les reconozca la estafa y puedan al final cobrar del Santander, que es quien les debería el dinero.

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22 de mayo de 2017
El Empecinado Sánchez
Me ha sorprendido el triunfo de Sánchez. El apoyo popular lo daba por hecho, pero estaba convencido de que el establecimiento haría algún pucherazo o similar. En realidad, pienso que no lo han hecho porque se han confiado.

Cuando se presentan a las elecciones mujeres elegidas a dedo, hay que procurar no confiarse.

Y ahora hay un pequeño problema, que yo creo que no será tanto. De entrada, si está Iglesias frotándose las manos con una supuesta moción de censura, pienso que esa moción no va a prosperar. Creo recordar que para conseguir la mayoría del PP sólo hacía falta la abstención de dos diputados socialistas. Y viendo cómo está el percal, es claro que esas abstenciones se van a dar.

Por tanto, no hay que hacer elucubraciones sobre adelantos electorales, porque Rajoy es una especie de percebe pegado al sillón y los diputados socialistas, que saben que Sánchez conformará listas completamente nuevas, procurarán no apretar el botón de su despido. Mejor quedarse en casa esos días, ver la tele un ratillo, y ya si hay que tomarse algún gin tonic a 50 céntimos dejarse caer por allí, pegar unas charlas y dejar correr las semanitas hasta junio de 2020. Sánchez puede hacer ruido, pero no puede quitar a los diputados que ya tienen su acta.

Cuando haya que ir a las urnas, ahí sí que se abren dos posibilidades: o bien aparece un nuevo partido socialdemócrata centralista, o bien esos votantes se sienten bien representados ya por Ciudadanos. Hay ahora mismo una mitad del PSOE que no tiene representación.

Y el problema aquí, al margen de toda la farfolla que se está vertiendo, es pura y simplemente el modelo de reparto del dinero. Los catalanes, valencianos y parte de los madrileños quieren que cada uno tenga lo suyo, mientras que los andaluces y extremeños piensan que el socialismo es chupar de los demás territorios. Esto es lo que hace que haya en el socialismo dos bloques irreconciliables, con intereses completamente opuestos.

Otra cosa que ha quedado clara es que la llamada "vieja guardia" de consejeros de Gas Natural, Endesa y demás, junto con los culos gordos de "la única autoridad soy yo", la caterva de feministas y el periódico quebrado que los ha sustentado son ya un puro escombro que debe ser retirado.

Eso no quiere decir que el PSOE pueda volver a ser un partido hegemónico de la izquierda ni de lejos, porque a lo ya cedido por el ala izquierda a Podemos ahora tendrá que sumar más cesiones por el ala derecha a Ciudadanos o a un hipotético y poco probable nuevo partido. El PSOE va a quedar muy adelgazado en una tierra de nadie, aunque para eso faltan tres años.

Lo que sí que ha demostrado Sánchez es que es un nuevo Empecinado, un maestro de la guerra asimétrica y de guerrillas, un completo irreductible.

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21 de mayo de 2017
Maduro vive de Trump
El viernes Bayly entrevistó a Carlos Díaz Rosillo, asesor de Trump en la Casa Blanca. En esa entrevista Bayly le insiste en un tema que viene repitiendo en las últimas semanas: la dependencia que el régimen de Maduro tiene de los ingresos en dólares desde EEUU por la venta de petróleo. Yo pensaba que esto significaba un porcentaje pequeño de las exportaciones de Venezuela, pero lo que he oído es acojonante:
-Más o menos el 98% del dinero que le entra al tesoro público venezolano, a las arcas de Maduro, son dólares de nosotros, de EEUU, por comprarle petróleo.

-Es correcto.
Es decir, que el cerdo de Maduro se mantiene con el dinero estadounidense. Él cobra en dólares y luego les da a los ciudadanos bolívares, que no valen ni para sonarse los mocos. Un tío que está montando una dictadura castrista a base de genocidio contra su propio pueblo vive y se mantiene con el dinero de Trump. Esto es absolutamente acojonante.

Trump llegó al poder con el decisivo voto de la Florida, donde fue decisivo el apoyo de los cubanoamericanos. Ahora que Venezuela puede ser otra Cuba, estoy convencido de que Trump va a mover pieza de manera contundente. Mandar a los marines puede ser una medida todavía precipitada, pero dejar de dar dinero a esa mafia de asesinos, corruptos, golpistas y narcotraficantes, esto es imperativo.

Si Maduro deja de ingresar el 98% de sus exportaciones, el melt down del régimen es inmediato. El ejército dejaría de cobrar, y ahí Maduro sale en avión dirección a La Habana cagando leches. Duraría lo mismo que su amigo Zapatero cuando bajó las pensiones.

A Maduro no hay que darle ni agua. No hay que venderle ni comprarle nada, que quede bloqueado hasta que los matones a sueldo se queden sin sueldo. Cuando falte la paguita, enseguida se verá el grado de lealtad que tienen.

Enhorabuena a Bayly por toda la información que está sacando. Hay por ahí mucho periodista muy serio y circunspecto que nada más dice mentiras. Bayly cuenta su vida, saca a su mujer, trae a dos abuelitas que cantan y bailan, pero también, con más de treinta años de trayectoria, es para mí el mejor analista del mundo hispano. Tiene en su haber la mejor medalla al mérito periodístico, como es el haber sido despedido por decir la verdad.

Espero que le dure su programa mucho años, y también, cuando vuelva por España, espero acercarme a conocerlo y que me firme los tres libros suyos que tengo.

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19 de mayo de 2017
La situación de Venezuela es extrema
No me ha extrañado nada que Maduro haya empezado a tiro limpio con las manifestaciones. Un tío que dice que no va a convocar elecciones porque las puede perder es alguien a quien le importa tres pepinos la voluntad del pueblo.

Lo que sí que me ha extrañado es lo que se dijo anteayer en el programa de Bayly: ¿España está vendiendo armas a la dictadura venezolana? Si esto se confirma, sería un escándalo mayúsculo.

Maduro ya no es un presidente electo, es pura y simplemente un dictador que dispara por las calles indiscriminadamente a chavales de 16 años que pasean por allí. Los "colectivos" no son más que terroristas paramilitares que llegan con las motos y se ponen a disparar a todo lo que se mueve. Las imágenes que están llegando son de guerra, no de control del orden público. ¿Está España vendiendo esas armas y esa munición con la que se dispara y masacra a un pueblo hermano nuestro, que habla nuestra lengua y lleva nuestros apellidos? Yo espero que no.

Lo que tiene que hacer España, en todo caso, es darle armas al pueblo de Venezuela, para que pueda ejercer su derecho a la legítima defensa. Viendo la situación en Venezuela se entiende por qué en EEUU se defiende tanto la Segunda Enmienda. Un pueblo desarmado no es nunca un pueblo completamente soberano. En EEUU sería impensable un Maduro y unos "colectivos" por ahí por las calles. No se atreverían ni a empezar.

Defiendo el derecho a usar armas por parte de los civiles, incluso en España, y defiendo el derecho del pueblo venezolano a recibir a los "colectivos" como se merecen, que es a tiros.

Rajoy tiene que moverse ya y no mirar para otro lado. Está bien la publicidad negativa contra Podemos, pero ya ha ido demasiado lejos. Es hora de declarar al gobierno de Venezuela como una dictadura y actuar en consecuencia. Esta gente ni tan siquiera ha permitido la entrada de comida a modo de ayuda humanitaria y está a unos niveles de crueldad y crimen que yo no he visto en mi vida. Hasta Franco en la posguerra aceptó la ayuda de Argentina.

Hay que meter informadores y espías que hagan un plan para derrocar al régimen, primero formando y equipando a una buena guerrilla, y luego ayudando con ataques aéreos y misiles. Habría que intentar influir en Europa y EEUU para que fuese una coalición internacional. Y si no es así, al menos ayudar a la subversión, tal y como Obama hizo en Oriente Medio.

Interesa mucho a España que Venezuela no sea una nueva Cuba. El camino que llevan es el del castrismo si nadie hace nada.

Y a la gente de Venezuela, si alguno me llega a leer, les digo que dejen ya al tonto aquél de la gorrita y se pongan bajo el liderazgo de Juan Requesens, que es el único político con la convicción suficiente:



Y si se tiene claro que hay que pasar, entonces se pasará.

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24 de abril de 2017
Cómo sigue lo de Francia
Tal y como ya avisé, Le Pen llega a la segunda vuelta en Francia con un 21,4% de los votos. Macron incluso la sobrepasa con un 23,9%. Y, como también avisé, Le Pen no tiene ninguna posibilidad: ahora el 80-90% de los votos de Fillon (19,9%) van a Macron, el 100% de los votos de Mélenchon (19,6%) van a Macron, el 100% de los votos de Hamon (6,4%) van a Macron, y el 100% de los votos de Dupont-Aignan (4,7%) van a Macron. Total: Le Pen 27%, Macron 73%.

Para que gane el Frente Nacional unas generales en Francia debe obtener más del 50% en la primera vuelta. Esto sólo se puede conseguir si Le Pen se quita y pone a un hombre fuerte y con liderazgo.

A España, el triunfo seguro de Macron no le perjudica, significa seguir con buenas relaciones y con su apoyo dentro de Europa.

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18 de abril de 2017
Los kits de cocina en EEUU
Tal vez alguno recuerde que hace casi dos años lancé el servicio CookMagick para servir kits de cocina a domicilio, e incluso desarrollé una app para Android que asistía en todo el proceso de elaboración. Esos kits incluían paellas de varios tipos, platos de legumbres, llandeta de peix, cocido madrileño y varios tipos de asados, entre otros.

Cuando tuve preparado todo el prototipo, con la app terminada y en marcha, con los platos bien fotografiados y las recetas bien elaboradas, cuando tenía todo el sistema de funcionamiento en marcha, contacté con algunos grupos de business angels de España para ver si podía recibir inversión.

No hicieron ni puto caso.

Yo miré y remiré por toda España y por toda Europa y no encontré nada parecido. En esos días contactó conmigo un lector del blog llamado Diego del Rio Diaz-Jara y me dijo que vivía en San Francisco y que allí ese negocio estaba tímidamente queriendo empezar con gente como BlueApron. Un mes y medio más tarde, y cuando yo ya había tenido que desistir del CookMagick, me volvió a contactar y me pasó el enlace de SunBasket.

Y ahí quedó la cosa.

Y hoy leo en TechCrunch un artículo que dice cosas como la siguiente:
En conjunto, las empresas de entrega de kits de comida a domicilio han levantado más de 650 millones de dólares en capital hasta la fecha, según un estudio de Packaged Facts. Hay rumores sobre una posible preparación por parte de Blue Apron de una salida a Bolsa.
Y antes de eso concreta un poco más:
Las empresas de kits de comida facturaron entre 1.000 y 1.500 millones de dólares en 2016, según las estimaciones de MarketResearch y otros. Pero el potencial de crecimiento aún está ahí. Una nota de Piper Jaffray publicada en junio de 2016 predice que el mercado alcanzará los 4.000 millones dentro de poco, y los 36.000 millones de facturación anual en 2026.
Entonces, qué mala idea que tuve, qué tarde llegué, lo mío no se podía hacer, había otras inversiones mucho más rentables, como aquél que tenía una tienda especializada en calzoncillos, o el otro que había montado la app para encontrar los locales para salir de marcha. Lo primero que me respondieron fue: "primero ponte a ganar dinero y luego ya veremos".

No voy a hacer ni una puta estártap más.

Actualización:
Acabo de ver que YoComoBien, empresa que hacía casi lo mismo que CookMagick (pero sin app propia), que estuvo "incubada" por la aceleradora de Juan Roig Lanzadera y que salió en varias televisiones ha cerrado. Entonces, seguramente hicimos bien los inversores de no entrar y yo de salirme pronto.

Otra actualización:
Otro cadáver que añadir a la lista es el de BuyFresco, que era un servicio análogo a YoComoBien radicado en Madrid.

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15 de abril de 2017
El futuro del libro
Estoy últimamente leyendo artículos y viendo conferencias por el YouTube que hablan del libro, de las librerías, de los escritores, de los dispositivos de lectura y de la inutilidad del Twitter.

Yo, en 2008 cuando salió el Kindle, ya expresé mi opinión poniendo demasiada fe en el futuro de los blogs, aunque sí que vi la importancia del fenómeno. También vi que se iba a producir una gran reconversión de la literatura, aunque al final la cosa se ha quedado en un término medio. Los libros que se siguen publicando y vendiendo son completamente tradicionales, no han incorporado ni van a incorporar ya innovación estructural alguna. De hecho, hay folletines decimonónicos y novelita de género, como si se hubiese querido volver a los orígenes. Pero sí que están cayendo y desdibujándose los intermediarios, editores, distribuidores y vendedores.

Parece que la guerra entre digital y papel ha pasado a ser la guerra entre venta on line y venta en librería.

Las librerías son comercios ineficientes y obsoletos, que generan cuellos de botella en la distribución y obligan a mantener unos precios de los libros excesivamente altos. Piden entre un 30% y un 40% del precio final del libro, requieren de una distribuidora que también se queda con un 20%-25%, obligan a aceptar los libros en depósito (incrementando el riesgo para las editoriales), generan devoluciones que consumen recursos de distribución, encareciendo aún más los libros, y obligan a destruir muchos miles de libros cada año. Al final, dejan al autor con un 10% del precio final, antes de empezar a liquidar sus libros como saldo o directamente venderlos de segunda mano y no pagándole nada. Pero aún peor que todo esto es el efecto de concentración de las ventas en unos pocos títulos. Las librerías pasan el año esperando el gran best seller en el que concentrarán toda la atención del público, poniendo grandes pilas en las mesas de novedades, expositores con la foto a tamaño natural del autor y moviendo el run run todo lo posible hacia un único título. Esto ha ido empobreciendo la literatura, arrastrando a las editoriales hacia un modelo de grandes adelantos y riesgo máximo, y expulsando del mercado a autores que hubiesen podido dar más juego.

Las editoriales, erróneamente, han estado vendiendo la imagen del "librero" como un buen samaritano que nos trae la cultura a nuestras casas, pero en realidad sólo es un vendedor preocupado por comprar barato y vender caro. Los libros han acabado siendo un producto perecedero, que las editoriales promocionan sólo al principio, antes de que las continuas novedades de las otras editoriales desplacen ese título y lo lleven a la trituradora. Los autores pasan dos años escribiendo el libro, asoman la cabeza durante un mes en las librerías y vuelven a su letargo sin apenas hacer ruido. Al cabo de año y medio les llega una liquidación que es una miseria.

Y, por culpa de este desperdicio de papel, esta desmotivación de los autores y este encarecimiento de los precios las ventas han bajado mucho y siguen bajando.

Las librerías on line, por otra parte, funcionan bajo la lógica de la Red, que es distinta de la lógica de la tienda física. Ya hace un montón de años se habló de un pequeño fenómeno aparecido en Amazon que sorprendió a todos: uno de los libros más vendidos era El peor viaje del mundo, de Appsley Cherry-Garrard. Este autor estaba muerto y nadie hizo la más mínima promoción del libro, que por otra parte llevaba ya tiempo a la venta. El libro se puso a vender muy lentamente, luego un poco más rápido y finalmente estaba en los primeros puestos, gracias a las recomendaciones de los lectores y a los comentarios que iban dejando. Esto lo explicó muy bien hace nada menos que 13 años Chris Anderson, editor de Wired en su artículo "The Long Tail".

Hace poco leía a un agente literario decir que cuando Amazon controle el mercado sólo aceptará en su tienda a los autores que más vendan. Este señor no tiene ni idea. Amazon vende ya muchos más libros electrónicos que de papel, y casi la mitad de esos libros son de autores independientes surgidos de la nada. De igual forma, en los libros de papel la mitad de las ventas se reparten en esa "larga cola", a razón de pocos ejemplares por título, y sólo la otra mitad corresponde a las ventas típicas de una librería física.

Las librerías como Amazon no generan apenas devoluciones, ni tienen limitación en el número de títulos expuestos. Una librería grande tiene entre 5.000 y 10.000 títulos en exposición. Una librería como la FNAC puede llegar a los 150.000. Amazon, en 2014, ya anunciaba que había superado los 23 millones de libros en papel y los 3 millones en el Kindle. También está Amazon incentivando la famosa impresión bajo demanda, para editoriales y autores, que garantiza que el libro se imprima una vez que se ha vendido.

Todo esto hace que un libro que en la librería valga 20€, con 2€ para el autor, en Amazon teóricamente pueda valer 10€ (4€ para imprimir, 4€ para Amazon y 2€ para el autor).

Pero esto no sucede porque las librerías mantienen esa gran barrera de contención que es la ley de precio fijo. Esta barrera se romperá cuando Amazon venda ya más del 50% de los libros de papel y las editoriales preparen ediciones ad hoc con márgenes más estrechos ya preparadas para venderse sólo on line. Si no lo hacen las editoriales grandes, otras lo harán y les irá muy bien. También lo harán, y lo están haciendo, los autores independientes.

En todo caso, no creo que las librerías lleguen a desaparecer del todo porque siempre les quedará la ventaja de la compra compulsiva y del lector al que le gusta toquetear un poco. Sí que tendrán que ajustar sus beneficios, y eso les obligará a tener un catálogo mucho más reducido (o en muchos casos a cerrar las puertas).

Y luego, paralelamente, funciona el libro digital. Aquí hay grandes ventajas y también una gran injusticia. De entrada, la gente los libros digitales se los está bajando gratis. Esto es como si en el Mercadona pusieran una puertecita lateral para salir con el carro lleno y las cajas fuesen de uso voluntario. Si ahora mismo se eliminasen los libros en papel en España, las editoriales quebrarían en bloque y los escritores dejarían la mayoría de escribir. El surtido digital de libros se mantiene como experimento y como forma de mantener un pie en el futuro, pero las ventas no superan el 5% de la facturación total.

Otra situación habría si se prohibiese el pirateo. La lectura en un ereader de tinta electrónica de gama media ya es más agradable y mejor que en el papel. Además, el catálogo, de acceso inmediato, muy pronto superará al de los libros en papel. Los precios son variables, pero a 0€ pueden estar los títulos de autores con derechos ya caducados (Lorca, Valle Inclán, Machado o Unamuno entre los más recientes), por unos 3€ los de autores independientes (que se llevarán ellos 2€ limpios), y por unos 9€ los de editoriales (25% para el autor). Luego, cuando los libros vayan haciéndose viejos, lo normal es que vayan bajando el precio.

Pero de momento lo que están haciendo muchas editoriales es poner los precios del digital a un nivel que no desincentive la venta del papel, porque del digital apenas van a sacar beneficio.

Otro fenómeno que sorprende un poco es la cantidad de gente que lee libros en tabletas y móviles con pantallas AMOLED. Estas pantallas cansan la vista y producen insomnio, lo que habla de la necesidad de una buena pantalla de tinta electrónica en color.

La situación actual a mí ni me molesta ni me disgusta, porque las editoriales han sido empresas supeditadas a los periódicos, que a su vez han estado alineados con los partidos políticos y su régimen cleptocrático. Las editoriales "independientes" han sido dependientes y vasallas de los suplementos literarios y sus reseñitas, y las editoriales grandes han estado directamente controladas en su accionariado por grupos mediático/políticos como PRISA y Planeta.

Además, los autores no son escritores profesionales sino columnistas de partido que usan la novelita bienal como excusa para mantener ese escalafoncillo de prestigio y poder manipular aún más.

Como extensión de esto, las librerías han sido sus mejores aliadas para bloquear la disensión.

¿Y qué es lo que veo en el futuro más inmediato?

Creo que tienen futuro:
  1. Los libros electrónicos baratos a 3€.

  2. Los libros en papel a 10€ con impresión bajo demanda o con tiradas muy pequeñas, preparados sólo para Amazon.

  3. Las librerías físicas en lugares de mucho tránsito de gente y con alta facturación.

  4. Los autores independientes no manchados por la corrupción política.

¿Y qué no tiene futuro?
  1. Los libros electrónicos por encima de 9€ y con precios que ya igualan al papel.

  2. Los libros en papel con encuadernación americana, las páginas fresadas y precio de 20€.

  3. Las librerías físicas que entierran la mitad de su catálogo para luego acabarlo devolviendo, o que no puedan seguir en marcha si pierden el descuento del 30%-40%.

  4. Las ediciones de bolsillo con papel barato, letra pequeña y apretujada, tapas sin solapa y porcentajes de risa para el autor.

  5. Las editoriales pequeñas que no tienen más objetivo que sacar reseñas en algún suplemento literario y establecen con sus autores relaciones de vasallaje.

  6. Los suplementos literarios que viven, o han vivido, de los recuadritos publicitarios de las editoriales.

  7. Los autores de pose, que escriben "para salir en el periódico" y que son vistos ya como una caspa y un fracaso por parte de los lectores.

¿Qué hechos pueden ayudar a acelerar este cambio?Entonces, el cambio está siendo lento pero irreversible, hay grandes resistencias y el modelo contractual de las editoriales impide que los autores se independicen. No sé si las editoriales podrán justificar su existencia, es posible que los autores y los lectores aprendan a encontrarse por su cuenta, pero la literatura va a seguir y la diversión también.

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7 de abril de 2017
La sinceridad de López Lamadrid
A Claudio López Lamadrid lo he llamado a veces aquí capo di tutti capi y ahora tendría que llamarlo más, porque su editorial Random House se acaba de tragar también a Ediciones B.

Pues López Lamadrid concedió en abril de 2014 una entrevista en Argentina (y segunda parte) en la que se sinceraba de una manera para mí sorprendente.

Dice sobre las presentaciones de los libros:
Bueno, es que a mí me recuerda a lo de las presentaciones de libros, que es una cosa que sólo se hace para mimar el ego del autor y para sus amigos, porque no tienen ningún otro sentido. Esto es un poco lo que es España hoy en día. Sirve sí, para salir en Babelia y dos cosas más, pero no sirve para ventas efectivas y reales.
En este vídeo se le puede ver en una de sus presentaciones seis meses más tarde.

Y sobre su competencia, sobre las otras editoriales, dice:
Sí, somos todos muy amigos. Y sobre todo en Barcelona: es un mundo muy pequeño, muy endogámico, te encuentras en todas las fiestas y la gente se lleva muy bien.
Y en cuanto a la remuneración de los autores, dice lo siguiente:
¿Crees entonces que los autores cobran poco o que cobran lo justo en relación a todo el proceso editorial?
En relación al proceso editorial, totalmente justo. Cobran poco porque se vende poco. Y te advierto que muchos autores cobran más de lo que venden. Es que si tuvieras que pagarles lo que realmente venden sería una miseria.
En otros vídeos le he oído decir que el futuro del libro es el formato digital. Un futuro que casi todo el mundo ve vinculado a los autores independientes y sin editorial.

Estoy esperando a que salgan los móviles con pantallita de tinta electrónica en color.

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4 de abril de 2017
Consideraciones sobre el madurazo
Parece que el Podemos de Venezuela no está llevando bien el país. Empezaron asesorados por Monedero y han acabado asesorados por Zapatero. Y así han ido de una dictadura encubierta a la hiperinflación y los manotazos de ahogado.

Sigo en el programa de Bayly las bravuconadas que va lanzando el gorila "bocón" y "cachetón" de Maduro. Se han visto gobernantes malevos, crueles y egoístas, pero ninguno recuerdo yo tan necio y falto de sentido del ridículo.

La gestión económica que ha llevado Venezuela en el mandato de maduro ha estado inspirada en el programa que Podemos presentó en 2014 y, supongo, en el know how económico de Zapatero. Es decir, gastar, imprimir billetes para pagar hasta que los billetes no valgan nada.

El bolívar se paga ya a medio centimo de dólar, con un salario medio que no llega a los 6.000 bolívares al mes, no llega a 20€ al mes.

Entonces, parece que aquellas leyes que obligaban a las empresas a bajar los precios no funcionaron mucho. Hay hambre, violencia y desnutrición infantil.

Sin embargo, no creo que a Maduro lo vaya Trump a quitar, ni tan siquiera que Rajoy mueva un dedo. Durante años ha habido algún descerebrado que ha llamado a esta dictadura "el ejemplo de América Latina" y "una alternativa para los ciudadanos europeos". Por eso, por más que sufra el pueblo de Venezuela, a Europa le interesa que siga viéndose el "ejemplo" que da el populismo. A Trump seguramente Maduro le gusta, porque piensa que cuanto más tonto y necio el enemigo, mejor. Creo que eliminaron a Chávez ya con la idea de que su sucesor fuese un bobo, y ahora que lo tienen lo van a querer mantener.

En cuanto a las posibilidades de revolución popular en Venezuela, lo veo crudo porque, aunque hay protestas, faltan bastantes cojones. En Venezuela todavía siguen muy pacifistas, al menos los oradores de la gorrita y el chándal de acetato.

El ejército no creo que salte porque ya Chávez surgía del ejército, lo conocía muy bien y se entiende que lo purgó a conciencia (ayer en el programa de Bayly salió la hija de un general que está aún preso sin motivo claro). Luego, Maduro muy probablemente haya seguido haciendo lo propio y el ejército venezolano no es más que un juguetito de Maduro. El dinero del petróleo (Venezuela tiene las reservas petrolíferas más grandes del mundo) no sé a dónde va, pero tal vez en el ejército no haya esos "desabastecimientos" de comida, como los hay entre el pueblo.

Así que, si no pone el pueblo venezolano cojones lo antes posible, si no se hace con armas como hizo la gente de Ucrania, el "madurismo" y el hambre van a seguir.

Actualización:
Me manda Petr Petrowski un enlace en el que se achaca la inquebrantable lealtad del ejército venezolano a los negocios con el narcotráfico: "El dinero de la droga mantiene al ejército de Venezuela en el rincón de Maduro". En el artículo se habla de unos corredores del tráfico de droga desde Colombia hasta EEUU y Europa que el ejército venezolano custodiaría a cambio de comisiones. Esto no creo que se haya probado todavía, pero sea como sea, en toda dictadura el ejercito juega el papel más importante, y todos aquellos que crean que en Venezuela el ejército va a ser garante de órdenes constitucionales es que no conoce cómo funciona el tema. Hay que mirar al modelo cubano, que es donde parece que están ahora las asesorías de Maduro.

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24 de marzo de 2017
Alicia Rubio: Cuando nos prohibieron ser mujeres
Hace tres meses ya hablé del libro de Alicia Rubio: Cuando nos prohibieron ser mujeres y os persiguieron por ser hombres. Desde entonces, el libro se ha posicionado en Amazon entre los 200 primeros en el ranking de papel y entre los 500 primeros en el KDP.

El libro me ha costado, sin embargo, de terminar, y no por sus ideas, que considero acertadas en su mayor parte, sino por su mala redacción. Alicia Rubio hace un gran trabajo de transpiración, aunque carece de inspiración. Va acumulando datos y más datos, de cuya veracidad no cabe dudar (porque ya la habrían denunciado, demandado, querellado y enjuiciado), pero repite una y otra vez lo mismo, alarga y alarga los capítulos mezclando sus opiniones y sus ironías con la información.

En todo momento, oculta o silencia su pertenencia al partido VOX y su ideología católica. El libro es, básicamente, la versión que sobre el feminismo mantiene la Iglesia Católica a nivel interno. Pone el grito en el cielo acusando al feminismo de pederastia y promiscuidad sexual, dos cosas que yo aún no he visto (en el feminismo, digo).

Sí que acierta, en mi opinión, en la atribución de un origen homosexual al feminismo.

A mí me ha gustado la primera parte, pero se me ha hecho muy pesada la segunda. Fue divertida la comparación con los bonobos hasta que la repitió tanto que acabó por hastiarme.

En todo caso, para obtener un montón de información útil, recomiendo su lectura, antes de que lo prohíban.

Actualización:
El libro está ahora el número 11 en el ranking de papel y el número 273 en el KDP. Estamos hablando de libros que cuestan 19,76€ y 8,99€ respectivamente.

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© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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