18 de agosto de 2015
Mi posición en el mundo
He venido a dar hace un par de días con el sitio population.io, que te presta ciertas estadísticas según tu fecha de nacimiento. Es una cosa bastante divertida: metes tu fecha de nacimiento y ves la vida que aún te queda, junto con los que van saltando al mundo como si de una cadena de montaje se tratase...

En principio, a mis 39 años recién cumplidos, ésta es la posición que ocupo en la población mundial:



Hasta ahí todo claro. El mundo quiere crecer.

Pero ya se hiela la sonrisilla cuando miras la posición que ocupas en Spain:



El pequeño remonte que se ve en la gente de entre 5-15 años es fácil suponer que se debe a dos factores: los años de bonanza burbujil y la edad más fértil de las cohortes más grandes, como la mía. Pero ya el bulto grueso fuera de la edad fértil, y con las estrecheces económicas que van a durar 50 años más, con paro crónico para toda la gente joven, los nacimientos solamente pueden seguir para abajo.

Porque estas mujeres liberadas y empoderadas que tenemos en Spain se conoce que han realizado grandes avances ejemplares para el mundo, como la ley de malos tratos, el poner su apellido delante, denunciar para quedarse con todas las custodias, parapetarse por la cara en viviendas que son de otro... También en tabaco y píldora del día después estamos líderes mundiales. Añadamos también el convertir la educación en una fábrica de paro...

Pero ya cuando se trata de entender quién habitará el día de mañana este país, ahí se nos quedan las entendederas un pelín cortas.

A esto Darwin lo llamaba selección natural: aquél que vive en su mundo paralelo, aquél para quien la realidad es una mera retórica zapateril, aquél que vive en revanchas y rencores subvertiendo todo orden natural o cultural recibe lo que se merece, que es la extinción, la desaparición, la nada. No habrá pensiones, cierto es, pero no habrá tampoco país. La inconsciencia, la necedad y la ceguera progres se irán por el sumidero de la historia. Y yo me alegraré.

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24 de julio de 2015
Alacant Estates, inmobiliaria desierta
Existe en la urbanización Gran Alacant, del término de Santa Pola, una inmobiliaria llamada Alacant Estates. Esta mañana he tenido la oportunidad de ver este negocio maravilla, que ha conseguido, en un contexto de saturación turística, con las aceras llenas, estar completamente vacío.



Y no se trata sólo de esto, ni de mi alegría al ver que siguen vacíos los negocios más despreciables de España, sino que tengo conocimiento de alguien que está profundamente descontento con el comportamiento de esta inmobiliaria en concreto. De hecho, podría recomendaros que ni os acercaseis a su escaparate.

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22 de julio de 2015
Apoderamiento apud acta
En una entrada del pasado 15 de abril hablaba yo de ir a un notario a hacer un poder a favor de una abogada y un procurador. Resultó luego que el procurador cambió de juzgado y, como tampoco se dio una prisa grande la abogada en presentar la demanda, el poder ya no vale para nada. Entonces, decidí probar de hacer ese apoderamiento en el juzgado de Elche, que es gratis.

Entonces, transcribo literalmente el apoderamiento que me ha hecho don Francisco Javier García Navarro, secretario judicial del juzgado de primera instancia nº 6 de Elche:
JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA NÚMERO 6 DE ELX (ANTIGUO MIXTO Nº 10)

CERTIFICACIÓN

FRANCISCO JAVIER GARCÍA NAVARRO, secretario judicial del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA NÚMERO 6 DE ELX (ANTIGUO MIXTO Nº 10), certifico que en el Legado de Apoderamientos Apud-Acta de este Juzgado consta la siguiente, que literalmente se pasa a transcribir a continuación:

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº 6
ELCHE (ALICANTE)

ACTA DE APODERAMIENTO APUD ACTA

En Elche (Alicante), a veintidós de julio de dos mil quince.

Ante mí, FRANCISCO JAVIER GARCÍA NAVARRO, Secretario Judicial del Juzgado de Primera Instancia número 6, de ELCHE (ALICANTE) COMPARECE:

D. Alberto José Noguera Navarro, mayor de edad, DNI nº XXXXXXXXX, vecino de Alicante, domiciliado en Av. XXXXX, nº X-X, y MANIFIESTA:

Que de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 25.1 de la Ley 1/2000, de Enjuiciamiento Civil, OTORGA poder general para pleitos, para la interposición de JUICIO VERBAL ante los JUZGADO DE ALCOY, con las facultades expresadas en el mencionado precepto, así como poder especial ("para la renuncia, la transacción, el desistimiento, el allanamiento, el sometimiento a arbitraje y las manifestaciones que puedan comportar sobreseimiento del proceso por satisfacción extraprocesal o carencia sobrevenida de objeto", para la presentación telemática en representación de terceros ante la Agencia Tributaria de la Tasa Judicial, así como el cobro de mandamientos de devolución y cualquier otro tributo necesario relacionado con el proceso judicial), para que le represente en el juicio identificado con las referencias expresadas al siguiente PROCURADOR:

D. XXXXX XXXXX XXXXX XXXXXX, Procurador del Ilustre Colegio de Procuradores de Alcoy.

Con lo cual se da por finalizado el acto, extendiéndose la presente, que leída y hallada conforme, es firmada por el compareciente, conmigo el/la Secretario Judicial. Doy fe.

Lo anteriormente transcrito concuerda bien y fielmente con su original al que me remito, extendiéndose la presente certificación en ELCHE (Alicante), a veintidós de julio de dos mil quince.

EL/LA SECRETARIO JUDICIAL
.
Y luego va la firma suya y el cuño del juzgado. Esto ocupa un folio de papel por una cara, y suma un total de 316 palabras.

Ahora voy a transcribir el texto completo del apoderamiento que me hizo un notario cerca de aquí, para exactamente lo mismo y con los mismos efectos jurídicos (si os escuecen los ojos, pensad en pagar 50€ por esto):
Nihil Prius Fide (Timbre del Estado)

NÚMERO QUINIENTOS TREINTA Y CINCO.----
En XXXXXX, mi residencia, a veinte de abril de dos mil quince. -----
Ante mí, XXXX XXXXX XXXXXX XXXXXX, Notario de esta ciudad y del Ilustre Colegio de Valencia.----
COMPARECE
DON ALBERTO JOSÉ NOGUERA NAVARRO, mayor de edad, casado, con domicilio en XXXXXX en Calle XXXXX, X-X, con DNI/NIF nº XXXXXXXXXX----------------
INTERVIENE
En su propio nombre y derecho. ------------------
Me aseguro de su identidad por la documentación reseñada. Tiene, a mi juicio, la capacidad legal necesaria para otorgar la presente ESCRITURA DE PODER PARA PLEITOS, y al efecto:---------------------
OTORGA
Que confiere PODER, tan amplio y bastante como en Derecho sea necesario y de forma solidaria, a favor de: ----------------------------
a) PROCURADORA: Doña XXX XXXXX XXXXXXXXX y doña XXXXXX XXXXXXX XXXXXXX.---------------
b) LETRADOS: Don XXXX XXXXXX XXXXXXX y doña XXXXXX XXXXXX XXXXXXX.-------------
En la medida en que por su estatuto profesional fuere posible, y por las disposiciones que al efecto se contengan en la legislación vigente, para que en la representación antedicha, ejerciten las siguientes facultades: -------------
Facultades generales para pleitos.
Comparecer ante cualesquiera Juzgados, Audiencias y demás Tribunales, ordinarios o especiales, de cualquier grado o jurisdicción, y ante cualquier otra autoridad, Magistratura, Fiscalía, Organismos Sindicales, Delegación, Junta, Jurado, Tribunal de Defensa de la Competencia o de Cuentas del Estado, Autoridad o Tribunal Eclesiásticos, Tribunal Constitucional, Agencia de Protección de Datos, Centro, Notaría, Registro Público, Administración de Hacienda o Agencia Tributaria, oficina o funcionario del Estado, Administración Central, Comunidad Autónoma, Provincia, Municipio o cualesquiera otras entidades locales, organismos autónomos y demás entes públicos, incluso internacionales, en particular de la Unión Europea, y demás Entidades creadas o por crear, en cualesquiera de sus ramas, dependencias y servicios; y en ellos instar, seguir, y terminar, como actor, demandado, tercero, coadyuvante, requirente o en cualquier otro concepto, toda clase de expedientes, juicios y procedimientos civiles, criminales, administrativos, sociales, contencioso-administrativos, económico-administrativos, de trabajo, gubernativos, notariales, hipotecarios, de Hacienda, de jurisdicción voluntaria y de cualquier otra clase. --------------------
En todos estos casos entablar, contestar y seguir por todos sus trámites e instancias, hasta su conclusión, toda clase de acciones, demandas, denuncias, querellas, acusaciones, excepciones y defensas y ejercitar otras cualesquiera pretensiones, pedir suspensiones de juicios o procedimientos, ejercitándose en los mismos en cuantos asuntos fuera menester la ratificación personal; firmar y presentar escritos y asistir a toda clase de actuaciones; solicitar y recibir notificaciones, citaciones y emplazamientos. ------
Dirigir, recibir y contestar requerimientos y notificaciones. Interponer recursos de alzada, y cualquier otro acto previo al proceso. -----
Tachar testigos; suministrar y tachar pruebas, renunciar a ellas y a traslados de autos. Absolver posiciones y confesar en juicio y en todo tipo de interrogatorios previstos por la Ley. ------
Instar autorizaciones judiciales, declaraciones de herederos, expedientes de dominio, solicitar copias de las actas notariales y escrituras, acumulaciones, liquidaciones y tasaciones de costas; promover conflictos de jurisdicción, cuestiones de competencia, diligencias preliminares, preparatorias o previas, y otras cuestiones incidentales, siguiéndolas hasta que se dicte auto o resolución pertinente. Ser parte en juicios de testamentaría o abintestato hasta su resolución, pudiendo presentar o dar conformidad a proyectos de partición. Consentir las resoluciones favorables. ---------
Interponer y seguir toda clase de recursos, incluso los gubernativos y contencioso-administrativos y los de reposición, alzada, reforma, súplica, apelación, injusticia notoria, duplicación, queja, nulidad e incompetencia, interponer y seguir recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, así como aquellos extraordinarios de casación o de interés casacional y los extraordinarios por infracción procesal, y demás procedentes en Derecho, y, en general, practicar cuanto permitan las respectivas leyes de procedimiento, sin limitación. -------
Instar, prestar, alzar o cancelar embargos, secuestros, depósitos, ejecuciones, desahucios y anotaciones preventivas así como pedir administraciones, intervenciones o cualquier otra medida de conservación, seguridad, prevención o garantía, y modificarlos o extinguirlos; designar peritos. Intervenir en subastas judiciales y extrajudiciales, ceder remates a terceros o aceptar las cesiones que otros hicieren a favor del poderdante; pedir desahucios, lanzamientos, tomar posesión de los bienes muebles o inmuebles que deban hacerlo como consecuencia de los juicios en que intervengan. Prestar cauciones; hacer depósitos y consignaciones judiciales, así como percibir del Juzgado las cantidades consignadas como precio del remate y ejercitar expresamente las facultades previstas en el artículo 590 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. ---------
Faculta igualmente a los apoderados a liquidar las tasas judiciales, y en general cualquier tipo de tasa, contribución o impuesto que resulte necesario para entablar, contestar y liquidar procedimientos o dar cumplimiento a las resoluciones judiciales que de los mismos se impongan. -----------
Facultades especiales:
Además de las contenidas en el apartado anterior: ----------
Interponer los recursos extraordinarios de casación y revisión. Desistir de cualquier recurso, incluso los de casación y revisión. Promover la recusación de señores Jueces y Magistrados. -----------
Celebrar actos de conciliación, con avenencia o sin ella, en cuanto impliquen actos dispositivos. Transigir; someter a arbitraje las cuestiones controvertidas u otras surgidas después. Otorgar ratificaciones personales en nombre de la parte poderdante. Renunciar o reconocer derechos; allanarse; renunciar a la acción de derecho discutida o a la acción procesal, o desistir de ellas; aceptar y rechazar las proposiciones del deudor, así como realizar manifestaciones que puedan comportar sobreseimiento del proceso por satisfacción extraprocesal o carencia sobrevenida de objeto. ------
Percibir cantidades, indemnizatorias o no, resultantes de decisiones judiciales favorables a la parte poderdante, ya figuren en nombre de poderdante o apoderado y especialmente para el cobro de cualquier cantidad procedente de mandamientos judiciales y administrativos, a nombre del poderdante. ----------
Instar la autorización de actas notariales, de presencia, requerimiento, notificación, referencia, protocolización, declaración de herederos abintestato u otras de notoriedad, remisión de documentos, exhibición, depósito voluntario o cualesquiera otras, incluida la intervención en las subastas notariales. -----------
Comparecer ante toda clase de organismos y registros públicos o privados, al efecto de obtener los datos que le fueren necesarios, en especial, la rectificación de aquellos, así como los precisos para la investigación judicial del patrimonio del ejecutado en los términos previstos en la ley. -----
Percibir del Fondo de Garantía Salarial, de la Tesorería General de la Seguridad Social, o de cualquier otra entidad pagadora que en el futuro se cree o sustituya a dichos organismos, todas las cantidades que pudieran corresponder por cualquier concepto a la parte poderdante; y facultar a las indicadas entidades pagadoras para subrogarse en los derechos de la parte poderdante, para el ejercicio de todo tipo de acciones que resultaran procedentes en Derecho. ---------
Además quedan especialmente facultados para: ----
La ejecución de los actos de comunicación con las partes en el proceso que su representado le solicite previsto en el artículo 152.1.2ª de la Ley de Enjuiciamiento Civil. ----------
El diligenciamiento de los despachos relativos a las medidas de garantía y publicidad del embargo acordado por el secretario judicial y previstos en el apartado 1º del artículo 587 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. ------------
La posibilidad de que el procurador pueda obtener directamente y facultado por el Secretario Judicial datos relativos al patrimonio del ejecutado, previsto en el apartado 1º del artículo 590 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. -------
El diligenciamiento de la ORDEN de retención del Secretario Judicial sobre concretas cantidades embargadas de saldos favorables en cuentas de cualquier clase abiertas en entidades de crédito, ahorro o financiación previsto en el artículo 621 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. ------------
La posibilidad de que el procurador de la parte ejecutante, facultado por el Secretario Judicial, pueda solicitar una vez anotado el embargo la certificación de cargas previstas en el artículo 656 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. ---------
El diligenciamiento de los oficios que se expidan para la información de cargas extinguidas o aminoradas en virtud de créditos o anotaciones anteriores y preferentes al que sirvió de despacho de ejecución se entregaran al procurador de la parte para que encargue de su cumplimiento, previsto en el artículo 657 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. --------
La práctica del requerimiento al ejecutado para que en el plazo de diez días presente los títulos de propiedad de que disponga de los bienes inmuebles que le han sido embargados de conformidad con lo previsto en el apartado 2º del artículo 663 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. ------
Facultades concursales: Solicitar concurso voluntario, instar concurso necesario, aceptar nombramientos y designar personas para el cargo, señalar despacho u oficina para el ejercicio del cargo, comparecer en audiencias e incidentes concursales, así como promover estos últimos, separar bienes de la masa activa, comunicar créditos propios o en los que se tenga interés, impugnar el inventario o la lista de acreedores, presentar y firmar propuestas de convenio, incluídas aquellas en las que se asuman compromisos u obligaciones, adherirse a propuestas de convenio, negociar y aceptar convenios, asistir a Juntas de acreedores, intervenir en ellas y votar cualquier clase de convenio, manifestando, en su caso, que afecta a los créditos privilegiados, adherirse al Convenio ya aceptado o aprobado, instar la liquidación, examinar los autos. --------
En el caso de poderdante persona jurídica, especialmente faculta a los citados apoderados para formular declaraciones en nombre del legal representante de aquél. -----------
Atendida la vigencia de la Ley 1/2000 de siete de enero, de Enjuiciamiento Civil, a los efectos específicos de la comparecencia y posible arreglo, renuncia, transacción o allanamiento previstos en su art. 414.2, poder efectuar los mismos, con independencia del tipo de procedimiento de que se trate, y de sus circunstancias concretas de identificación procesal. -----------
Someter la disputa a mediación o arbitraje, quedando plenamente facultados para actuar, con plenitud de facultades durante todo el procedimiento, incluyendo la elevación a escritura pública del acuerdo de mediación y cuantos trámites sean necesarios para alcanzar su ejecución. ------------
También podrán someter el procedimiento a arbitraje. --------
En especial para actuaciones a seguir en procedimientos del orden jurisdiccional penal. --------
Otorgar y revocar sustituciones y apoderamientos, totales o parciales de este poder, a favor de Procuradores, Letrados o Graduados Sociales, sin que en el caso de apoderamiento parcial, suponga revocación del inicialmente conferido. Solicitar las copias que se precisen de este poder. ---------
PROTECCIÓN DE DATOS.- De acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, los comparecientes quedan informados y aceptan la incorporación de sus datos a los ficheros automatizados existentes en la Notaría, que se conservarán en la misma con carácter confidencial, sin perjuicio de las remisiones de obligado cumplimiento. --------
AUTORIZACIÓN:
Hago las reservas y advertencias legales. ------
Doy fe de haber identificado al otorgante por su reseñado documento de identidad, que a mi juicio tiene capacidad y legitimación, y de que el consentimiento ha sido libremente prestado y el otorgamiento se adecua a la legalidad y a la voluntad debidamente informada de los otorgantes e intervinientes. ------------
Informo al compareciente, del derecho que le asiste, de acuerdo con lo establecido por el artículo ciento noventa y tres del reglamento notarial a leer por sí el presente instrumento público, y una vez enterados de ello renuncia a ejercer este derecho. -----------
En su consecuencia, yo, el notario, le leo el contenido íntegro de este instrumento público. Manifiesta expresamente su consentimiento y, en prueba de su conformidad lo firma, conmigo, que de haberle identificado a través de los documentos reseñados en la comparecencia, y en todo cuanto sea pertinente, de todo lo demás contenido en el presente documento público extendido en siete folios de papel timbrado de uso exclusivamente notarial, el presente, y los seis posteriores correlativos en orden, de la misma serie, yo el Notario, Doy fe. -------
DOCUMENTO SIN CUANTÍA
Está la firma del compareciente. ---------
Signado. XXXXXX XXXXXXXX XXXXXXXXX. Rubricado y sellado. -------
ES COPIA de su matriz, con la que concuerda y donde queda anotada. Yo, XXXXX XXXXX XXXXXXX, Notario autorizando del documento, la expido para DON ALBERTO JOSÉ NOGUERA NAVARRO, en siete folios, el presente y los seis posteriores correlativos en orden. En XXX XXXXX el mismo día de su autorización. DOY FE.
Entonces, aquí se han utilizado 1981 palabras en siete folios a dos caras. Si nos atenemos al arancel notarial, este poder para pleitos tiene que costar 15,02€ precio fijo. Pero claro, como mínimo necesitas salir de allí con una copia: esto son 3€ por folio, y el notario ha empleado nada menos que siete: 21€. Pero cuidado, los folios de matriz, que son los originales que se quedan en la notaría, son gratis hasta el cuarto: del quinto en adelante hay que sumar 3€ por cara. Como ha metido siete folios completos, hay que pagar seis caras, es decir 18€ más. Y luego sumar el IVA del 21%.

Total: 65,36€. Si bien a mí el notario me cobró 50€ redondos con IVA, poniendo para el concepto "poder para pleitos" sólo 0,52€.

Total sin farfolla: 15,02 + 3€ (con un folio sobra) = 18,02 + IVA (21,8€).

Y esto todos los días pum, pum, pum, cuño más cuño más cuño... No parar hasta jubilarse.

También hay que fijarse en que, aunque en la escritura dice que el notario me leyó íntegramente el documento y yo renuncié a leerlo por mí mismo, en realidad ocurrió al revés: me dejó unos minutos en una sala con la escritura, yo la estuve leyendo, y luego apareció él para dar fe. Probablemente sea nula esta escritura.

También me dijo: "esto no lo escribo yo, esto viene del colegio de abogados...". Es decir, que ya el tema de los notarios y registradores ha quedado como una opereta decimonónica ("¡doy fe!", "¡y le otorgo poder bastante!"). Y luego todos al ordenador a copiar y pegar. Realmente no escriben ya nada, supongo que consiguen los textos en alguna base de datos de pago o similar. En este caso, fue el administrativo quien imprimió los papeles, pegó el sello oficial, puso el cuño y lo encuadernó en cartulina. Luego el notario simplemente echó la firma sin leer.

Yo no sé si en el siglo XIX esto tenía algún sentido en cuanto a la redacción de las escrituras y la demostración mediante papel de las cosas. Ahora mismo, no tiene ninguno.

Si yo fuese Pedro Sánchez, cuando entrase encararía una reforma de los notarios de la siguiente forma:
  1. El Estado asume todas las funciones notariales que actualmente son preceptivas por ley, guardando una base de datos central con las propiedades de cada uno, los cargos en sociedades, los apoderamientos y demás. El ciudadano entra con su certificado digital igual que a Hacienda y puede solicitar, consultar, revocar, etc.

  2. Las notarías siguen existiendo, para actos voluntarios, para empresas grandes o gente con dinero de sobra que quiere papel timbrado.

  3. Los notarios dejan de ser funcionarios públicos y pasan a ser empresas privadas como los abogados, con libertad de precios y sin arancel.

  4. Para ser notario, hay que aprobar un master después del grado en Derecho e inscribirse en una web del Ministerio del Interior. Si se quiere, se les obliga a colegiarse.

  5. Y se acabó la opereta.


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14 de julio de 2015
Brasil VI
Otra de las visitas que hice fue a un lugar histórico de Brasil. Tiene su propia placa conmemorativa:



"La Fundación García D'Ávila devuelve a la población brasileña una parte de la historia del Brasil: la restauración de la casa de la Torre de García D'Ávila".

Esta "torre" no es ni más ni menos que una especie de lonja de negros, el lugar en el que, durante los siglos XVI, XVII y XVIII los descargaban y los subastaban. Se vendían en el momento y se trasladaban a los diversos latifundios. Inmediatamente, volvían a salir los barcos para cargar más. A este lugar llegaban poco más de la mitad de los que salían, porque morían durante el viaje. La mortalidad de estas personas se calculaba en función de la rentabilidad: si cargar más y asumir esa mortalidad era más rentable que cargar menos y tener menos mortalidad, se cargaba más. Los criterios que guiaban aquel negocio serían ahora mismo ilegales hasta para una granja de pollos. Esa es la "parte de la historia" que reclama la placa.



Obviamente, la religión es omnipresente como casi en todos los genocidios. Capillas y cruces para limpiar las conciencias de los portugueses, los peores negreros que ha conocido el mundo.







Como es lógico, a esto le han metido fuego más de 30 veces. Yo lo pongo al nivel de los muros de Auschwitz. Tener los cojones de mostrarlo como atractivo turístico y encima cobrar entrada. Ni derruyéndolo completamente y convirtiéndolo en arena podría limpiarse el karma de esta nación fundamentada en la violencia y la absoluta inmoralidad.





Te puedes sentir por un momento como uno de los esclavos, mirando el Atlántico por el que te han traído, el mar que tanto has conocido desde el otro lado, esperando a ser subastado para ser usado como un animal de carga, sin ningún derecho humano. ¿Tendríais los huevos de morir matando, antes que someteros de por vida?



Una cosa que no se explica en la placa, y que se comenta poco en la historia de Brasil, es que muchos consiguieron escapar. Se echaron a la selva, más que al monte, y formaron los kilombos. Algunos llegaron a tener estructuras paraestatales y a infligir duras derrotas al ejército portugués. El más famoso fue el Kilombo de los Palmares, fundado en Pernambuco, no muy lejos de aquí. El gran Ganga Zumba se escapó de los negreros hacia 1600 y, junto a otros cimarrones, cohesionó varios campamentos dispersos y los dotó de estructuras militares y administrativas de reino africano. Llegó a controlar una región de 600.000 km²., con una población de más de 20.000 negros libres de esclavitud. Su kilombo le sobrevivió y se extendió hasta 1710. Al final de su vida, el gobierno portugués le reconoció su libertad a él y a todos los suyos, pudiendo vivir y moverse libremente por Brasil. Fueron los primeros negros libres que Brasil reconoció.

Pero lo más acojonante es que los kilombos aún existen, concretamente los hay reconocidos en 24 estados brasileños, y no se descarta descubrir más. Sólo en el estado de Bahia se han registrado de 300 a 500. Los habitantes de estas comunidades se llaman quilombolas y muchos de ellos no saben hablar el portugués.

Después tuvimos que ir a Salvador de Bahia a hacer más papeleos en la embajada española. Lo más interesante de este viaje fue este atasco:



Estar dos horas y media para entrar en una ciudad, como atasco normal y ordinario, es perfectamente posible.

También me quedé a cuadros cuando vi por la mediana caminar a un negro "azul", descalzo y ataviado con ropajes neolíticos. Era igual que si lo hubiesen traído de la misma África. ¿A dónde coño iba? De pedir limosna nada, de hecho los abalorios eran de calidad y el tío estaba hecho un toro, bien alimentado y con la frente bien alta. Yo no sé si había salido por la mañana del kilombo y había caminado hasta el ministerio del Interior para que le hiciesen su partida de nacimiento, dado que en Brasil el 20% aún no dispone de ese documento.

Hay en Brasil cosas acojonantes.

Estos son las otras fotos que hice en Salvador:















De vuelta en el hotel, había que ir a comprar al supermercado. Esto sí que fue el peor atraco de todo el viaje. Dos bolsitas con tonterías salieron por 70€. Los precios son muy superiores a los españoles, y eso que fuimos a una cadena más bien low cost como es Barbosa.

Yo realmente creo que el valor del real no es real. A 31 céntimos de euro el tipo de cambio, se producen paradojas como el hecho de que un profesor de instituto cobre 4.000€ al mes, y una mediocre compra de supermercado supere los 100€. Pienso que cuando pasen las olimpiadas el real brasileño acabará cotizando al valor real de su economía, es decir a la mitad.

¿Y cómo viven esos que ya hoy cobran el salario mínimo, 200€ al cambio? Realmente, están fuera de la economía de mercado, con ese dinero en Brasil se compra mucho menos que en España. En el supermercado veía a algunos descamisados cargar mangos y melones con los que alimentarían a los churumbeles mientras pudiesen, pero aun así con 200€ no puedes ni comer fruta, tienes que cultivarte un huerto en el patio de la chabola. Brasil puede que tenga 200 millones de habitantes, pero 150 de ellos no tienen capacidad ninguna de consumo. Y el resto carga con impuestos cada vez más altos.

En esta foto pongo el absurdo: son dos paquetes de sal. El de la izquierda cuesta 77 céntimos de real, es decir 22 céntimos de euro (en el Mercadona un paquete de sal fina yodada de 1 kg. Hacendado cuesta 18 céntimos). El de la derecha dice que es sal para churrascos, y cuesta 9,59 reales, es decir 2,78€.



Por lo demás, al final conseguí echar una foto a un macaco:



Son bastante esquivos, pero si les vas dando comida poco a poco los tienes amigos.



Otro día quise ir a caminar por la playa. Estas fotos son de Guarajuba. Iba caminando kilómetros y kilómetros en bañador, cuando me entraba el calor me daba un chapuzón y seguía. El agua está tan caliente que no notas apenas frescor al meterte.





















Otra de las excursiones fue a un río que desemboca en la misma playa. Es agua dulce y caliente. Por ahí para arriba se llega al Amazonas.



Aunque su caudal se ha reducido en los últimos años, por la construcción de presas, sigue yendo mucha gente a bañarse y hay varios chiringuitos. Es curioso que hay arena de playa con el agua dulce.



Este río es de los que llaman "de agua negra". Lo que ocurre, básicamente, es que las raíces del Amazonas, con el extremo calor, dejan el agua hecha una especie de infusión.



Y el último día del viaje, con el maletero ya cargado y apurando las últimas horas en la plaza de Praia do Forte, volvimos a encontrarnos con el padre de santo.

Según la tradición del Candomblé, todas las personas tenemos un Orixá que es nuestro padre. Hay hijos de Exu, Oxóssi, Logunedé, Xangô, Ayrà, etc. No es como los horóscopos porque hay más de 600.

Entonces, le preguntamos al padre de santo cuál era mi padre. El tío se puso a hablar muy doctoralmente, como si no llevase un cuenco con cinco kilos de hierbas sobre la cabeza. Me miró y dijo: "no lo podría asegurar, percibo una energia muito forte". Y nos dijo que para saberlo bien había que tirar los buzos. Cien reales nos pidió, que luego bajó hasta 80.



Le pagamos y se puso a hacer tiradas, entre oraciones y cánticos.



A mí me dijo que soy hijo de Ogum, el Orixá guerrero. Me dijo que yo soy inteligente, muy técnico, y con un carácter muy fuerte. Me dijo también que Ogum rige la estrada, es decir que tengo fijación por las carreteras. Ogum siempre andaba en permanente movimiento, como los almogávares. Otra particularidad de Ogum es que fue quien descubrió la técnica de la fundición del hierro, la más avanzada de su época, con la que se fabricaba sus propias armas. En el sincretismo con el cristianismo, Ogum se identifica con San Jorge o San Antonio.



También me dijo que a mí en la vida las cosas me cuestan mucho porque el espíritu de un muerto interfiere con mis metas. Dijo que fue una persona que me quiso mucho y que, involuntariamente, intenta estar cerca de mí e interfiere con mis flujos de conciencia. Dijo que los muertos a veces se van para arriba directamente y otros quedan vagando por este mundo, muchas veces no siendo conscientes de que están muertos. Quedan atascados hasta que consiguen reincorporarse al Nirvana.

Y de ahí ya cogimos el avión y, con escala en Madrid, nos plantamos aquí.

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14 de julio de 2015
Brasil V
De vuelta a Praia do Forte, tocaba ver bien el pueblecillo, aprovechando que había dejado de llover.

Esta foto la pongo por si alguien no se cree que allí el cristal no lo utilizan:



Estuvimos paseando en domingo a mediodía. Viene mucha gente de las ciudades, incluso de Río o Sao Paulo, a pasar el fin de semana. Hay incluso hoteles españoles, el tipo de "resort" con todo incluído.



A esta suerte de sacerdote del Candomblé los llaman "padre de santo". Lo que está haciendo es una especie de bendición para desatascar energías y abrir caminos. Cuesta unos 20 reales. Nos lo vamos a volver a encontrar al final del viaje:



La rudimentaria industria pesquera la siguen utilizando, aunque cada vez menos. Los mejores pescadores que vi fueron unos que pescaban a pie. En la foto, se ve que en la parte derecha las olas rompen en el fondo: esto es porque estas playas tienen ahí unos arrecifes a medio metro de profundidad. Los tíos nadaban con la caña y un macuto hasta allí, se ponían de pie y pescaban. Luego volvían, pillaban la bicicleta y se ponían a vender.



Ésta es una iglesia cristiano/candomblé. Seguramente la construyeron cristianos, pero luego ha venido al llamado sincretismo.



Ésta es Iemanjá, la diosa de las aguas, la madre de todos los Orixás:



Estuvimos luego en un parque acuático de las tortugas. Praia do Forte es uno de los muchos lugares en los que desovan las tortugas marinas. Hacen agujerillos en la arena, dejan sus huevos y se largan. Luego salen las crías todas de golpe corriendo. Hay gente de allí del pueblo que asegura haber estado con la toalla tomando el sol y de repente se ha visto rodeado de miles de tortuguitas que corren hacia el mar.



Aquí las suelen tener a veces de muestra o a veces para que se recuperen de alguna herida. No las tienen toda su vida, cuando están bien las sueltan.







Esto es una mantarraya. Me dijeron que podía meter la mano y tocarla porque no se iba a mover. Lo hice y es cierto que se quedó quieta, si bien la viscosidad de su piel era tan grande que daba asco.





Esto es un tiburón, de una especie no carnívora.





Estos bichos eran una especie de rapes gigantes. Dicen que son muy comunes por estas aguas.





Luego decidí que era hora ya de buscar otro alojamiento. No dormía casi por la falta de aire acondicionado. Además, nos gastábamos demasiado comiendo en el pueblecillo todos los días.

Estuvimos mirando y preguntando bastante por todas partes. Fuimos una noche a un condominio de Guarajuba. Esto de los condominios son urbanizaciones cerradas con fuertes controles de entrada. Pero controles con cinco tíos armados hasta los dientes. Allí había unos chamos de metro noventa con chaleco antibalas, botas relucientes, uniforme recién planchado y unos fusiles de calibre militar. Yo no sé si sobreactúan un poco para que el turista se sienta más protegido o simplemente usan la técnica de Sun Tsu: cuanto más gorda el arma, menos la vas a tener que usar.

Nos dejaron pasar realmente sin problemas. Preguntamos en un hotel y nos indicaron que había otro con plazas libres.

Una de las cosas más acojonates del trópico es lo rápido que se hace de noche, te sientes como en julio pero el día no es más largo que la noche. Cae la tarde y te crees que estás más a finales de octubre. Además, cuando cae el sol, como se conoce que lleva más velocidad, cae a plomo. El crepúsculo es visto y no visto.

La cuestión es que, en una noche de lluvia y calor, encontramos un hotelito con precio aceptable. Es uno de esos que tiene bungalows separados en los que puedes traerte tu propia comida.



Primera línea de playa, nada más caminas desde tu cabañita y te tiras al agua sin intermediación ninguna.



Éste fue el que nosotros ocupamos, tenía un gran cuarto de baño, dos camas, una neverita, la terracita esa, en la que pronto colgué mi hamaca, aunque por dentro era bastante oscuro.



Lo de los cocoteros era un tema desconocido para mí. Parece que esos troncos tan rectos y flacos se hacen solos, no es necesario podar estas palmeras. Las ramas se van cayendo, lo mismo que los cocos.





Ésta era nuestra playa. Esas inocentes olitas tienen la estatura de una persona. Siempre está así el mar, si te quieres bañar tienes que nadar a través de ellas. Yo quise hacer la gran machada y me fui nadando más al fondo, pensando que allí apenas había que flotar, hasta que vino una de esas con tubo, que por su tamaño rompió bastante antes, y se me cayó medio Atlántico encima. Me arrastró como si fuera un papel más de diez metros. En un momento no sabía si podría salir a flote o tenía sobre mi cabeza cinco metros de espuma. La verdad es que salí, pero empecé a tenerle un poco más de respeto al océano.





También había piscina en el hotel y ahí pasé bastantes más horas. No había nadie más en todo el hotel. Nos dijo la dueña que no aceptaba ya más reservas después de nosotros porque iba a cerrarlo, tirarlo abajo y montar un complejo residencial.



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13 de julio de 2015
Brasil IV
Para llegar a Feira de Santana hay que internarse a través de varias carreteras secundarias para venir luego a enlazar con la BR-324, una de las arterias principales del tráfico rodado de Brasil. Esta autovía nada más hay que buscarla en las imágenes de Google para saber de qué trata.

En principio no me querían dejar ir, porque un europeo tirando a blanquito es un bocado demasiado apetitoso para toda aquella escoria de maleantes. Yo apenas tenía un espray defensivo que compré en Elche y un móvil viejo Samsung Ace obsoleto. Si me asaltaban con arma inferior a la pistola, esprayazo a la cara. Si era pistola o superior, les daba el móvil y los cuatro kleenex mugrosos que llaman reales.

Así que subimos al coche y nos adentramos por la carretera de la muerte. No tardamos en encontrarnos los primeros carteles de bienvenida. Welcome to Tijuana:



Allí suelen ir a tirar y meter fuego a los cadáveres. También muchas veces detienen los coches en marcha para desvalijarlos.

Esto es la trastienda de Brasil, el vertedero de los escombros y los desechos industriales. El policía más próximo está a dos horas de coche, suponiendo que se atreva a venir.





Conducir por aquí tiene su peligro. No conozco las cifras de mortalidad pero con los traicioneros agujeros y la mezcla de autobuses, camiones, coches y motos los muertos se contarán al año por docenas. No eché ninguna foto de los agujeros del asfalto, pero sí que grabé un vídeo mientras conducía. Los autobuses iban haciendo unas eses increíbles, sacando dos ruedas de la calzada para evitar un agujero. Yo iba conduciendo como en un videojuego, hasta que en una se me apareció un camión en el sitio por el que yo pretendía pasar para esquivar los baches y me los tuve que tragar. Se quedó la dirección del Chevrolet desalineada y fui hasta el hotel con el volante moviéndose solo.

Ésta es una zona industrial, de grandes empresas extranjeras que han arribado al calor de la mano de obra barata.



Ésta es la factoría Ford, que nada tiene que envidiar a la de Almussafes. Se conoce que de aquí mandan coches a EEUU.



Se cuenta una anécdota de Pirelli. Parece que hace unos cinco años se instalaron en este Estado y quisieron plantear el mismo sistema de incentivos que utilizaban en Italia: los incrementos de productividad acarrearían una prima para el trabajador a final de año. Y tantos neumáticos se vendieron, por encima de lo previsto, que se encontraron los trabajadores con cinco pagas extra de golpe. Ante la visión de todo aquel montón de dinero y la obligación de seguir acudiendo cada mañana a currar, la mayoría de jóvenes menores de 25 años se despidieron y huyeron cada uno por su lado a quemar los billetes en fiestas, alcohol, putas y otras menudencias. Pirelli se encontró bloqueada, sin poder atender su demanda, y exigió a los obreros que aún quedaban, casi todos padres de familia, hacer dobles turnos. Durante ese periodo allí cada día venía uno con la pierna cortada, el otro se dejaba una mano, el otro se caía dentro del horno. Así estuvieron hasta que volvieron a contratar, pero la consigna de Pirelli fue que todos los nuevos empleados tuviesen hijos a su cargo.

Luego ya llegamos hasta la ciudad industrial sin más contratiempo. Para entrar hay un atasquito bastante bueno. En realidad, toda la ciudad suele estar atascada, salvo las calles "residenciales" de favelas, puticlubs y criminales sentados en el bordillo.

Toda la ciudad, en realidad, es una pura favela. Cuatro edificios mínimamente dignos y el resto la pura cochambre de suciedad, escombro e ignorancia.





Bajé a comer al centro comercial. Si en Salvador de Bahia hace calor, aquí es mucho peor. Pasar de 40º es algo normal todo el año, aquí se gasta menos en calcetines que Tarzán en corbatas. Los dueños de estos coches igual van luego a meterse en una zahurda a cagar en palangana. Es lo que se dice: es un país de "contrastes". A ver cuándo vienen aquellos de "Españoles por el mundo" o "Callejeros viajeros" a grabar aquí.



Dentro del centro comercial ya tienes el estándar occicental. Aquí ya ni te acuerdas de que estás en Feira de Santana. Sólo hay uno de estos centros en toda la ciudad, para un millón de habitantes, con precios bastante bajos.



Este establecimiento es de comida "a kilo". En Brasil esto es lo que se suele tomar a mediodía, en lugar de nuestro "menú del día". Es un bufet libre pero al final la muchacha tiene una báscula, te pesa el plato y pagas a tanto el kilo. Aquí me cobraron unos 40 reales el kilo, lo que vino a dar unos 6€ para mi plato de medio kilo.



Podría España importar a muchas de estas muchachas que hacen el "atendimiento". Tienen paciencia infinita y siempre ponen muy buena cara. Podrían equilibrar un poco el desparpajo hispano que se gasta por aquí.

Al día siguiente volvimos a la favela a realizar varios papeleos. Esto, en principio, es el barrio noble, con el gran edificio al fondo.



Hasta vive nuestro amigo el diputado Carlos Geilson en su mansión. Si parecía histriónico Sánchez-Dragó, que ponía su nombre en la puerta de su casa, este amigo ya se pone el cartel electoral directamente, al lado de la parabólica.



Estuvimos en un despacho de abogados que se llama Pimentel & Vidal. Creo que hablamos con Vidal, más que con Pimentel. Era un tío más bien joven, blanco, con la nariz judía y el pelo rizado. Iba con una camisa blanca de manga larga. A mí (os podéis reír) me pareció un doble de Eric Ries. Tenía en su despacho varias estanterías con carpetones, papelajos, libros viejos. Trabajaba con un portátil en una gran mesa de madera, muy vieja. En el techo, un ventilador de grandes aspas, y en el suelo baldosas desgastadas que se movían al pisarlas. El tipo de picapleitos que buscarías para un juicio contra tu ex empresa. Eso fue lo que hicimos. Se firmó un contrato para darle una quota litis si ganaba la indemnización.



Luego fuimos a solicitar un certificado académico a otra zona aún más sórdida. Parece que el Ayuntamiento hace un poco como aquí: pone las instituciones oficiales en las zonas degradadas para ver si las reactiva. En este caso, era la oficina de gestión académica de la UEFS (Universidade Estadual de Feira de Santana).



Tienen su guasa los establecimientos de aquí. Uno se anuncia como "panificadora, bar y mercado". El otro pone el nombre de su tecnología principal: el frigorífico.



Tenía luego yo que arreglar la dirección del Chevrolet y lo pasamos por el taller. No había problemas de cita previa, nos atendieron enseguida y nos dijeron que volviésemos en tres cuartos de hora.



Estuvimos paseando por la ciudad. Alguna gente tenía aspecto normal, pero la mayoría por sus pintas entrarían en España en la categoría de carne de presidio. Tíos flacos como cañas, con la camiseta de publicidad de negocios locales. Camiseta para todo el año, que si se la quita se tiene sola en pie. El pelo como esparto, con polvo de hace semanas. Otros maromos de chancla, sin camiseta. Y aparte un montón de mendigos. La gente se cruza por las calles como quiere, yo renuncié a conducir inmediatamente.



Fuimos a lo que allí llaman el "Feiraguay", el mercadillo de importación del Paraguay. Obviamente, todo es un puro contrabando. También hay un servicio añadido que no lo he visto aquí: cuando te roban el móvil puedes ir a recomprarlo. Nadie ni tan siquiera pregunta de dónde lo han sacado, no vale la pena dar la vida por el móvil.



Luego estaba yo tan acalorado que decidí meterme en un hospital, a ver si había aire acondicionado. No había más que moscardas revoloteando a los heridos. Un ventiladorcillo allí al fondo y la gente con muletas y vendajes, en una sala con las paredes pintadas de verde a rodillo y un mobiliario también viejo y cochambroso.

De lo último que hice allí fue sacar dinero en el Banco do Brasil. Esto está otra vez dentro del centro comercial. Parece que estas colas son lo normal, nada de corralitos. Todas las gestiones se hacen en los cajeros, si quieres ser atendido en la oficina tienes dos horas de cola. La gente hace allí transferencias y no sé qué más, casi ninguno saca efectivo. También creo que vienen al centro comercial porque ir a sacar de un cajero en las favelas y tener la navaja en los riñones es todo una misma cosa.



Fuimos luego a otro abogado, que además es dueño de un periódico. Primero esperé yo fuera cuidando del coche. Era aquello el mismo centro de la ciudad. En un lado de la avenida, un mulato andrajoso y con manchas de grasa iba poniendo conos en los aparcamientos libres para quitarlos cuando alguien le pagaba. En el otro lado, un moreno hacía lo propio, pero aparentaba menos agresividad, aunque físicamente era un armario. Éste es el gorrilla más avanzado que yo he conocido, porque estuve allí más de una hora dentro del coche y pude comprobar que cobraba a los clientes al ir a recoger el coche, en función del tiempo que habían estado.

Poco más hice por allí. Dicen los lugareños que la mayoría de los nacidos allí nunca han salido de la ciudad. Aquello es el único mundo que conocen.

Volvimos luego con el cochecito por la misma carretera. En varios lugares encontramos a grupos de niños que estaban con unas palas haciendo como que tapaban los agujeros y nos pedían dinero. Cierto es que no nos impedían el paso. También cierto que era evidente que los agujeros, más que cerrarlos, los abrían para que tuvieses que pararte.

Más adelante, a la salida de una gran rotonda, con doble carril, se cruzó un individuo descalzo, con camisa y pantalones largos, que no eran de su talla. Se puso a gritar con la mano levantada enfrente de un trailer y paró toda la fila de vehículos. El camión incluso intentó hacer marcha atrás pero los otros le pitaban. Yo intenté arribar el coche al arcén para que no me aplastase. Al final no hubo marcha atrás, entre pitos y protestas el tío se acercó a la ventanilla del camión y entregó o recibió algo.

Por más vueltas que le doy, lo único que se me ocurre es que aquel maleante vendía droga y había ya contactado con el del camión. También es posible que simplemente dijese que le diesen dinero o no le dejaba pasar. No tenía armas de fuego. Si a mí me para, bajo y le pego un esprayazo a la cara. Y luego dos hostias.

Lo siguiente que vimos, y que no fotografié, fueron los ladrones de gasoil. En un pueblecillo favelesco llamado Candeias estaba yo en un semáforo detrás de un camión y veo cómo rápidamente saltan cinco jóvenes con unas garrafas, abren los depósitos del camión y succionan con unas pequeñas bombas. Antes de que se ponga en verde (lo tienen bien sincronizado) están las garrafas llenas. El del camión no se enteraba o no se quería enterar. Tampoco se les ocurre poner llave en los depósitos, que es lo que hacen en España. Simplemente, según me han comentado, repercuten esa pérdida ordinaria de gasoil en el precio al cliente, y tan contentos.

Lo siguiente que me encontré fue una macumba, un hechizo del Candomblé. Se suelen preparar y abandonar en las carreteras.



Alguien quiere purgar sus pecados o desatascar sus canales de energía y atraviesa un tubérculo con 45 palillos y lo deja en un plato sobre sal gruesa.



Ya de vuelta en la posada, tiré a tapar el sol de la ventana y sólo encontré una bandera de Brasil. En la bola central hay escrito: "orden y progreso". Nótese que no pusieron "sexo y violencia".

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10 de julio de 2015
Brasil III
A las famosas dunas de Diogo no se puede acceder en coche. Hay que cruzar un río por un puente peatonal. Aunque veáis en la foto el cielo plomizo y las tablas mojadas, la temperatura siempre estaba de los 30º para arriba. Se agradecía el mojarse. Yo creo que si hubiese hecho sol no hubiese terminado la excursión.



Al final del puentecillo te encuentras ya con la arena, que es de una calidad excepcional. Es tan fina que a veces parece harina, tiene un tacto esponjoso. En este caso no quemaba, por eso he dicho la suerte de que no hiciese sol.

Me quité los zapatos y ya fui todo el camino descalzo.



Son unas dunas grandes y completamente blancas. Poco a poco han ido germinando algunos matorrales en este clima de lluvias estacionales.






Esta esto tan lejos de todo que te puedes creer un Robinson Crusoe por unas horas. Puedes quedarte si quieres en pelotas, allí no hay absolutamente nada ni nadie.



Si llega a salir el sol ese tropical, que achicharra ya la piel conduciendo el coche, no sé cómo hubiésemos soportado toda el reflejo en esa arena blanca.










Al final del camino se llega a la playa. Es una playa también alejada de toda población. Aquello no tiene ningún dueño. Igual uno se hace una barraca, como deja la canoa para pescar de vez en cuándo algún vermelho para hacerse una muqueca o sacarse unas perras.





Puedes hartarte de caminar, que vas a tener sitio para poner la toalla. Hasta Venezuela, todo es playa.



Hay algunos que se compran un bughi y circulan por ahí. Otros se conforman con un quad. También está la guardia costera, que a veces pasa con el Patrol, aunque eso lo hace más en la zona de Praia do Forte porque es donde desovan las tortugas.



También es posible que alguno de los terrenos tenga dueño, porque tiene unas vallas ahí puestas. Falta saber qué uso le da, porque está todo yermo.



Volvimos sobre nuestros pasos con el bochorno que no cesaba. Estuve duchándome tres veces al día todo el viaje.



Pero hay también que tener cuidado con ciertas cosas. En esa especie de cactus que puede almacenar agua embalsada en sus hojas durante semanas, se cría la mosca del dengue. Había en esos días epidemia en el país, aunque más por la zona de Sao Paulo. 229 muertes llevaban a mediados de mayo, con 300 infectados por cada 100.000 habitantes de media en todos los estados.



Pero yo no me acordé del dengue y seguí el consejo del cartelito: "llévese sólo buenos recuerdos". La verdad es que es difícil olvidar este lugar. Pondría estas dunas y la cima de La Bonnette como los dos lugares más acojonantes que yo he visitado.



Y luego salimos de vuelta al Brasil real. A la jeta generalizada y al Estado laxo, que no alcanza a hacer cumplir sus leyes.

Esto que se ve aquí es una urbanización que ha montado cualquier cacique o mafioso sin papel alguno. La luz, el agua corriente, las calles, la seguridad, todo es una autoorganización, una pequeña ciudad-paraestado. Un tío hace guardia en la puerta, la gente entra y sale acreditándose en plan condominio, algunos con coches nuevos. Allí dentro todo son normas y normativas que lógicamente se podrán saltar a base de propinas. El único problema es que eso no debería estar allí, eso legalmente no existe.



Pero una vez que la policía detecta estas urbanizaciones irregulares, ¿creéis que vienen a tirarlas abajo? Estamos en la era de Lula. Si en Río de Janeiro les han puesto un teleférico para entrar y salir de la favela, aquí con un cartel sobra:



"La asociación de residentes de la Urbanización Jardín Imbassaí no se responsabiliza por la compra-venta de parcelas e inmuebles en situación irregular". Es decir, que si compras no te olvides de votar Dilma Rousseff si no quieres que aparezca un tío con una pala y acabe con el poblado. Si os fijáis en la foto, a la derecha arriba se ha construído uno su chalet de dos plantas en la misma duna. Igual en cinco años tiene la casa diez metros más adelante. También hay quien denuncia que las constructoras roban la arena blanca para emplearla en construcciones muy lejos de allí. Yo creo que la ciudadanía se va a concienciar y va a reaccionar ante esto, apresurándose a robar más rápido que ellos.

Y este cacao, este kilombo no fue nada comparado con lo que aún me faltaba por ver: mi visita a Feira de Santana, ciudad con una media de 61 homicidios por 100.000 habitantes cada año, más del doble que en Medellín. Esto lo explicaré en la siguiente entrada.

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1 de julio de 2015
CookMagick

Una de las cosas que me ha tenido entretenido estos últimos seis meses ha sido el desarrollo de una app para Android gratuita que se llama CookMagick.

La idea aquí básicamente es convertir el tradicional recetario, que te da unos ingredientes y unos pasos de elaboración, en un recetario "que actúa". Concretamente, lo que hace es que cuando le das a un botón alguien te lleva los ingredientes a tu casa, en un pack que contiene todos los ingredientes necesarios para ese plato, en sus dosis exactas, numerados por orden de utilización, y que sobre todo encajan perfectamente con los pasos de elaboración que muestra la app. Paso a paso, foto a foto, ingrediente por ingrediente, puedes cocinar cualquier plato por difícil que sea en muy poco tiempo. Se pueden también preelaborar los platos, como por ejemplo pelar la verdura o limpiar el pescado, para reducir más el tiempo y que no se pierda nada de la calidad. Todos los ingredientes tendrán que estar completamente crudos, se descarta cualquier tipo de precocinado.

Claro, esto parece una buena idea sobre el papel pero luego hay unas dificultades de implementación. Por ejemplo, hay que tener la comida y hay que tener el repartidor. Por eso estoy buscando algún socio tipo supermercado, empresa de catering, restaurante, pastelería o panadería, que disponga de un obrador en frío perfectamente legalizado, para dar estructura física a lo que de momento sólo es una app. También estoy a la expectativa de la reacción de la gente cuando se la descargue y se la instale. De momento hay buena reacción en el Facebook pero hacen falta más instalaciones.

Actualización:
Ha quedado ya claro que esto no le interesa a nadie en España. No hay una demanda de esto en este momento en este país. Cierro la app y gasto mi tiempo en otras cosas.

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26 de junio de 2015
Brasil II
Después del ajetreo de la noche anterior, desperté mal dormido. Estaba en la habitación de lo que allí llaman "posada", que es una especie de hostal. Estaba en la planta baja y ni tan siquiera el ventilador del techo y la ventana abierta podían quitarme el calor.

Nada más entré al cuarto de baño me di cuenta de que las ventanas no tenían cristales. No los necesitan.



A 12º de latitud sur el invierno no existe. Ni tan siquiera nuestras "olas de frío" u "olas de calor". Allí no conocen el frío, como ya indicó Gabriel García Márquez en el primer párrafo de Cien años de soledad

Por poner una cifra, la temperatura mínima absoluta de toda la serie histórica de la ciudad de Salvador de Bahia es de 12 grados. Y esto, muy probablemente, se debiese puntualmente a una tormenta. También, la máxima absoluta es de 37º, mucho menos que en Alicante. La amplitud térmica entre el día y la noche no supera los 6º, con una humedad que rara vez baja del 80%.

Desayuné y salí a dar una vuelta. Este pueblecito está prácticamente todo empedrado y es una anomalía en su entorno. Parece que fue adquirido completamente por un alemán, a mediados del siglo XX. Esto allí lo explican con naturalidad, que el tío compró el pueblo. Yo no lo entiendo muy bien, pero supongo que se trataba de un latifundio que incluía dentro las casas de los nativos.

El alemán lo que hizo fue convertirlo en un negocio turístico. Primero controló con mano de hierro toda la violencia y las cacicadas, y luego negoció con varios empresarios la construcción de los primeros hoteles. Después puso publicidad en Alemania y pronto tuvo llenas todas las habitaciones. Esto fue dándole una cierta marca a la "playa del fuerte".

No tardaron mucho en llegar turistas de las grandes urbes brasileñas y en arrancar un negocio aún mejor: la construcción de viviendas de lujo.



De esto la población nativa poco o nada sabe. Ellos viven en sus casuchas de colores sentados en el porche y saludando a todo el que pasa. Puedes creerte que estás en un poblado africano. Muchos no trabajan y los otros lo hacen a medio gas. No tienen entre sus prioridades ni el enriquecimiento ni la ambición. Allí la vida es fácil, es sencilla y a veces corta.



A veces sí que montan algún negociete, el de esta foto se llama "Eliane modas" y anuncia accesorios masculinos y femeninos. Si vas y tocas a la puerta igual sale o igual tienes que preguntar a la vecina, que te dice que la ha visto salir y que estará al caer. Luego llega con una cesta de patatas en la cabeza, con las que va a hacer la cena.



Otros se pintan la pared de su casa en plan graffiti con un pincelitos y acuarelas. Lo de "intringuly chinguly" parece que es una frase de un viejo cómic argentino. Intringuly Chinguly Huu Huuu y se transformaba en Superhijitus.



Luego está la calle principal, que es la que se vende directamente al turista. Aquí los precios son desorbitados, no le tienen nada que envidiar a los de la Milla de Oro de Madrid. A 3,2 reales cada euro, igualmente un vestidito de trapillo te sale por 80€.

Estos negocios ya son un poco más serios, pero las clavadas son de escándalo. Parece que, gracias a las expansiones monetarias de ese genio llamado Lula, el real no para de caer y la inflación va tomando proporciones que asustan. La gente que hace un año se paseaba por esta calle comprando lo que le daba la gana y comiendo donde quería, ahora no puede creerse los precios. Pero sigue habiendo gente con dinero que sigue gastando como si nada pasara.



Una cosa que me llamó la atención fueron los macacos. Hay a millones y se suben a los árboles esos del fondo. Son peludos y pequeños, con un rabo muy largo. Parecen una mezcla de gato y ser humano. Los turistas les tiran nueces abiertas y ellos van comiendo.

Hubo uno que andaba comiendo afanosamente con las minúsculas manos y tenía al lado un gato. El gato comía al lado como buen camarada, pero el cabroncete levantó la cara y le pagó un sopapo. Cuando el gato le enseñó los colmillos, el muy cobardica se tiró árbol arriba en una exhalación. Cómo se nota la estirpe homínida.



Quise otro día ir a visitar la "mata de Sao Joao", un cacho de selva virgen que ha crecido directamente sobre la arena.


Aquí la arena de la playa no es esa franja estrecha del Mediterráneo. Se extiende durante muchos kilómetros y crece el follaje sobre ella. También los pueblos están encima de la arena.



Es pura arena todo lo que pisas. Hay caminos por los que puede pasar el coche y también las bicicletas. Sale la gente por allí a correr, a 30º.



Estuve, en medio de esta floresta, en un museo que tenía varias serpientes autóctonas disecadas. Me dijeron si quería que abriesen la jaula y podía coger una vida pero decliné la oferta.

Luego estuve visitando algunas otras posadas para intentar buscar el aire acondicionado, porque no creían que pudiese soportar aquello durante quince días. La que más me gustó fue una que estaba metida ya en la jungla, en la espesura de cocoteros y plantas raras. El tío nos esperó a la entrada y tuvimos que caminar con él casi un kilómetro para llegar al sitio.



No había nadie allí alojado porque era temporada baja y no paraba de lloviznar. Lo que me echó para atrás fueron las nubes de mosquitos, que no paraban de picarme.







Otro día decidí que quería ver el entorno real del estado de Bahia, no el parque temático del alemán. Cogimos el cochecito alquilado y nos fuimos a tocar las narices por ahí.





Todo es una pura cochambre. La gente no tiene coche y va mojándose en la moto. Otros directamente no tienen zapatos. La población urbana tiene miedo de ir por aquellos pueblos.



Una casa destartalada con una tienda en medio del barro es el único lugar para tomar algo.



Aquí no quieren venir los chinos a poner el bazar. Aquí el chino se llama el "tenho tudo". El de la foto no quiso presumir y puso "quase tudo".



Lo que no falta ni aquí ni en ningún lugar atrasado y miserioso es la religión. En este caso, esta "asemblea de Deus" parece cristiana al 100%. Otras veces aparecen las mezclas con el Candomblé, la Umbanda, el Batuque o lo que sea. Los ritos africanos previos a la colonización mezclados con el cristianismo. A esto lo llaman el "sincretismo".



El ambientillo aquí es tranquilo. En cierto modo, España se parece mucho a esto: un atraso matriarcal en el que la sociabilidad y la tradición dominan sobre la racionalidad y la innovación. Se vive para el bailecito y para saludar al vecino las tres veces que pasa al día.





No es fácil echarle fotos a la cara a la gente. Desde luego que sería una práctica poco recomendable en estos pueblos. Había en las mugrosas tabernas grupos de "descamisados" sentados en cajas de madera y con una litrona en la mano. Sus mujeres adecentan la chabola e intentan cocinar cualquier verdura del huerto mientras ellos arreglan el país y esperan el siguiente negocio sucio.



Queríamos llegar a las dunas blancas de Diogo, y para eso había que meterse por caminos en mal estado y con barro.



Estas dunas fueron de lo mejor del viaje, pero de ellas hablaré en la siguiente entrega.

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25 de mayo de 2015
La II Transición
Esta mañana lo primero que he hecho al levantarme ha sido revisar la última hora de Manuela Carmena. Toda una noche sin saber de ella ya me estaba preocupando. Ahora estoy celoso de Antonio Miguel Carmona, con ese idilio Carmona/Carmena que se nos viene encima.

Y luego de mi autonomía he acertado a conocer el resultado final: el PP se tiene que ir. Han pasado 20 años desde que Zaplana ganara las elecciones. Dos décadas marcadas por los negocios inmobiliarios, la corrupción y los enfrentamientos con Cataluña. Hemos echado a perder nuestra industria, nos hemos cargado de deudas, hemos retrocedido en el uso del valenciano y dentro de España ocupamos ya la posición de los pobres (aunque seguimos pagando como los ricos). Paradójicamente, tanto Camps como Fabra me han parecido buenos presidentes, pero limpiar la basura de Zaplana ha sido una tarea imposible para alguien de su mismo partido.

Y ahora el socialista Ximo Puig el primer día sale y dice que quiere "resetear todas las instituciones valencianas". Así con ese tonillo de buen talante que pone. Pero es que el alcaldable Ribó también dice: "hoy empieza el cambio de régimen en la ciudad de Valencia". Mónica Oltra, que al final acabará siendo la presidenta, simplemente ha dicho "cambiará todo" y luego ha amenazado con juicios y cárcel a "todo responsable". Esto no va de broma, esto es lo que es: un tripartito de izquierdas nacionalista.

Estoy contento por la alegría de la gente, que es mi gente, la etnia catalana del País Valenciano. Pero también pienso que el tripartito en Cataluña fue un fracaso. Cataluña ha estado gobernada desde Pujol por la derecha. El camino económico de estos tripartitos es el de Andalucía. Por eso yo he votado a Ciudadanos.

Pienso que si Ximo Puig es inteligente pondrá a Oltra a gobernar de inmediato. Sin ella no se puede hacer nada, y cualquier intento de mandar por encima de ella va a salir mal. Esta mujer es más conflictiva que Rosa Díez, no va a parar de mover lío y bronca.

Lo primero que supongo que harán será poner Canal 9 en marcha, casi todo en valenciano. El error de Fabra de cerrarlo le ha traído esta derrota. No se puede, en los tiempos que corren, abandonar nunca la maquinaria de propaganda.

El valenciano dejará de llamarse "lengua valenciana" y se asimilará al catalán, cosa que es lógica. Las relaciones con Cataluña mejorarán al punto que la misma Generalitat Valenciana puede que emplee sus recursos y su influencia en apoyar la independencia catalana.

Luego espero que empiecen a arreglar la Educación, que está hecha unos zorros. Las aulas prefabricadas son un problema, pero las ratios excesivas y la falta de programas de apoyo y refuerzo están hundiendo las notas y multiplicando el abandono escolar. Es un daño silencioso pero muy grave, mucho peor que los llamados barracones. Esto Joan Ribó lo tiene que conocer muy bien, después de 30 años dando clase en Secundaria en la provincia de Valencia.

Por cierto, ahora que dicen que van a abrir cajones, me gustaría abrir yo el de las facturas de esas aulas prefabricadas: ¿es verdad que pagaba la Generalitat 5.000€ al mes por cada contenedor de hojalata? ¿Y qué hay de los llamados "conciertos"?

En la Sanidad espero que acaben con las contratas de oscuras empresas privadas que no son más que chiringuitos de corrupción, subcontratas, sobrecostes y un chanchullo detrás de otro. Todo lo que se ha venido en llamar "gestión privada" espero que lo prohiban. Una empresa privada es una organización que compite en libre competencia y que debe ganarse los clientes. Cuando el cliente ya viene dado, por mucha eficiencia que se pregone, son amigotes y maletines, esto ya lo conocemos bien. Y que se aplique también a la enseñanza concertada lo antes posible.

Otra cuestión que me parece fundamental es el peaje de la AP-7: ¿esto qué hace ahí? La Comunidad Valenciana viene soportando desde hace décadas esta carga impositiva, que aumenta el precio de todos los transportes, incluídos los de los productos más básicos, y que no tienen en otros sitios. ¿Por qué unos gratis y los otros pagando? También habrá que preguntar por qué no llega nunca el tren de cercanías Dénia-Gandia tantas veces prometido.

Y supongo que también de inmediato restablecerán las emisiones de TV3, que no nos costaban ni un euro y que era una de las mejores televisiones de España. Estuvieron desconectando repetidores por la fuerza para luego cerrar también Canal 9. ¿Hacía falta ser tan miserable?

Y ya en el ámbito de las infraestructuras supongo que cancelarán obras faraónicas y apretarán un poco más por el corredor mediterráneo, que tiene que lanzar los puertos de Alicante y Valencia como vía de entrada de mercancías para toda Europa.

Pero todo esto no se puede hacer sin mejorar el modelo de financiación. Eso de ir haciendo el modelo impositivo a la medida de Andalucía porque allí es donde se sacan los votos se tiene que terminar. El modelo colonial de extracción de rentas al que Zapatero sometió a la Comunidad Valenciana no va a seguir. Que nos dejen con nuestro dinero y que hagan ellos lo que les dé la gana.

Y hablando del resto de España, tengo que decir que el tema de Carmena y el tema de Cifuentes no me afectan. ¿Por qué tengo yo que estar interesado en eso? Tan sólo diría que esa gente del PP que automáticamente se ha sumado los escaños de Ciudadanos como propios puede llevarse alguna sorpresa. Es muy posible que Ciudadanos pacte en algunos sitios con el PSOE, en otros con el PP y en otros con nadie. De hecho, pienso que cabe la posibilidad de un pacto con Ángel Gabilondo antes que con la señora que cosió a porrazos a todos los jóvenes madrileños.

El PP va a perder a todos sus barones territoriales excepto Feijoo. Y si no saca mayoría absoluta en las Generales, cosa imposible, entrará muy probablemente Pedro Sánchez, aquel al que Rajoy le espetó: "mucho me temo que usted no va a ser Presidente del Gobierno". Y ahora mucho se teme que a él le quedan seis meses. No va a haber adelanto electoral ni nada, pedirá dinero a Bruselas para maquillar el paro un poco más, gastará el pelín que pueda en caramelitos y rezará por un milagro que no se producirá.

El otro aspecto más relevante de estas elecciones es Ada Colau. Entre ella, Carmena y mi compañero Joan Ribó tienen las tres principales ciudades. Esto va a dar una tremenda exposición mediática de cara a las generales. Por tanto, peligro: Podemos no es el partido más votado de España, pero sí el más eficiente en gasto/escaños. Conforme vayan tocando poder, empiecen a repartir dinero y les lleguen las subvenciones, la cosa va a ir claramente a más.

Para mí, lo que se produjo ayer es el mayor cambio de poder desde la Transición. Los partidos que causaron la crisis van a ir poco a poco desapareciendo, aunque el PSOE pueda pescar momentáneamente en ese río revuelto. El terreno que se pierda va a ser ya irrecuperable. Las necesidades de los votantes van a ser cubiertas por estos dos nuevos partidos, que eventualmente podrán incluso abrir el "candado del 78" e iniciar sin oposición ninguna la II Transición.

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23 de mayo de 2015
Brasil I
A principios de este mes he hecho un viaje a Brasil, al estado de Bahia. Nunca he tenido una especial preferencia por Brasil, pero por motivos que no hace falta explicar me venía bien ir allí a pasar 15 días haciendo turismo y algo de papeleo. Encontré unos vuelos baratos con Air Europa y una amiga nos cedió una habitación de su posada en Praia do Forte, unos 70 km. al norte de Salvador de Bahia. He vuelto con cinco kilos menos y la epidermis chamuscada, pero también satisfecho por haber descubierto un gran país. Aquí van mis experiencias.

Salimos de Alicante con un avioncito de juguete, con las hélices de plástico, que tenía que cargar las maletas de mano en la bodega porque no cabían dentro. Había, por ahí por la Mancha, unas pequeñas "turbulencias" que me marearon y casi me hicieron vomitar. En el aterrizaje veía yo los árboles inclinados por el viento mientras la cáscara de nuez aquella iba dando bandazos. Llegamos con retraso y salió todo el mundo corriendo para enganchar con los otros vuelos. Yo seguí las flechas hasta que acabé dentro de una tienda con una gente allí llamándome para mostrarme productos y sin saber para dónde tirar. Parece que está ahora de moda en los aeropuertos poner un circuito por dentro de las tiendas como forma obligatoria de llegar a tu puerta de embarque.

Entramos de los últimos en el Airbus 330, que ese sí que tenía 60 m. de largo. Despegamos a eso de las dos del mediodía y a aquel mastodonte las turbulencias no le hicieron ni cosquillas. Estuve tan tranquilo leyendo y escuchando música. Iba yo todo ilusionado por ver el sol del Ecuador y por "saltar el charco", cosa que nunca había hecho. Iba vigilando la geoposición del avión en la pantallita: primero pasamos sobre las Canarias, luego bordeamos la costa africana y allí por Dakar nos adentramos dirección sur en el Atlántico. En el Ecuador levanté la ventanilla y, en efecto, la luz era cegadora y el cielo tenía un fondo negruzco.

Aterrizamos en Salvador a las 22:30 hora local, cinco horas más en España. El aeropuerto estaba muy silencioso y tranquilo. Pasamos el control de pasaportes y esperamos nuestras maletas. Salimos al aparcamiento y nos dimos de bruces con el aire caliente y pegajoso, como de noche de julio en el Mediterráneo, pero aún más húmedo. El bochornazo era totalmente asfixiante. Hablamos con el tío que nos esperaba, de la empresa de alquiler de coches. Firmé el contrato, me pasó la tarjeta por el TPV portátil, me dio las llaves y salí de allí conduciendo un Chevrolet Celta de 1.000 cc. Íbamos a buscar la famosa churrasquería Boi Preto, una institución culinaria de Salvador de Bahia.

Nada más toqué la calle vi que no tenía apenas gasolina. Me metí en una gasolinera, bajé del vehículo y se quedaron los operarios asustados mirándome. Allí no es costumbre bajar del coche para repostar, y menos un sábado casi a medianoche. Allí se le da la llave al negrito por la ventanilla, que abre el depósito, enchufa la manguera, pone la cantidad deseada, cierra el depósito, devuelve la llave, saca el TPV portátil y pasa tu tarjeta. Luego te vas sin poner el pie en tierra.

Ya salir de la gasolinera fue una aventura. No hay allí eso que llaman carril de aceleración ni hostias, tienes que salir directamente a una autovía de dos carriles con el coche parado. Tampoco es que visibilidad hubiese demasiada. Acabé saliendo como pude y un autobús tuvo que pegar una frenada brutal detrás de mí. Continuamente empecé a encontrarme un tío con unas chanclas cruzando a saltos una calle de cuatro carriles, el otro con la bicicleta y sin luces saltándose todo tipo de semáforos, grupos de maromos sin camiseta por la calle, prostitutas con el pelo rastafari y la falda al nivel de las bragas, calles y más calles de chabolas, favelas, restaurantes apestosos, negocios de quincalla, coches desguazados, cristales rotos, individuos que aparentan vigilar algo. En según qué barrios, es obligatorio saltarse los semáforos en rojo si se quiere salir con vida. Uno me tuve que saltar a tenazón porque los demás me pitaban. En plena noche, con la mala iluminación y el calor sofocante todo aquello me parecía un descenso al infierno de Dante.

Llegamos al Boi Preto y de repente seis tíos trajeados (que no sé cómo lo hacen para no sudar) mirándonos mientras aparcamos. Saludamos y el jefecillo asiente con la cabeza a los demás. Podemos pasar. Las armas, no muy disimuladas, al cinto.

Entramos y fue una inmediata decepción. No sé si era ya demasiado tarde, pero allí no quedaba casi nadie. Tomé un plato y pasé por el bufet libre en plan tapas, luego unas lonchas de carne y sin postre. Se pone un tío a mirar cómo comes para adelantarse a tu deseo. Si tiraba a beber agua, al dejar el vaso una mano por detrás me lo llenaba. Si el plato estaba casi acabándose, venía el tío con el churrasco ensartado y te cortaba otro trozo. Eso es lo que se considera lujo en Brasil, el sistema esclavista de poner a un africano a abanicarte mientras otros vigilan con fusiles en la puerta para que no te puedan asaltar. Realmente, yo ya no tenía mucha hambre y comí muy poco. Unos 100€ para dos personas me costó. No recomiendo a nadie pasar por allí.

Al salir, como no acertaba a poner la marcha atrás del Chevrolet, metí un par de golpes en la pared que dejaron unas marcas. Estaba yo ya nervioso. Salí otra vez al caos de las calles y quería parar a ver el parachoques cómo había quedado. La policía había detenido a dos maleantes en una moto y a nosotros nos dejó pasar. No podía acertar con el camino hacia Praia do Forte porque cada vez que tenía que meterme por un sitio no podía cambiar de carril porque se metían todos a toda leche. Otra vez me encontré en medio del carril un cono de plástico que se había desplazado por el viento. Allí los conos no son pequeños como aquí, son casi tan altos como el coche y anchos como un biombo.

Al final, cuando ya enganché la autopista llegamos al peaje. Quería yo pagar con tarjeta porque no tenía reales brasileños. Nada. Imposible. Sólo en efectivo se puede pagar en ese peaje. Llamaron al jefe, luego al jefe del jefe, luego me dijeron que abrían la cadena y que podía dar media vuelta. No existe ningún recorrido alternativo para llegar a Praia do Forte, sólo el peaje. Otra cuestión es que los cajeros automaticos cierran a las ocho y casi no hay cajeros 24 horas.

Dando vueltas otra vez por Salvador encontramos una zona de bares en la que se anunciaba un cajero 24 horas. Allí había un enjambre de jóvenes riendo y bebiendo en la calle. Una muchacha me vino disparada a saludar al coche, aunque no la entendí. Saqué unos billetes como kleenex arrugados y mugrosos. Volví al peaje y ahí pude pasar.

Unos kilómetros dentro ya de la autopista hubo un frenazo y nos paramos. Pasaron los dos de delante y vi que había unos conos y un coche de policía. Tenía delante un camión con las luces apagadas y pensé que estaba parado por un accidente. Quise entender que tenía que bordear el camión por la derecha. Tiré a pasar y se puso el poli a gritar. Intenté dejar el coche en el arcén y me lo vi pipa en mano, un pistolón de aluminio cromado, con calibre para agujerear la puerta de un camión, apuntándome y gritando colérico. Paré del todo y levanté las manos. Lo que gritaba, pude entender, era que parase el motor. Paré el motor y me pidió la documentación. Entregué mi pasaporte y la documentación del coche. Miró que tenía el cuño de la Policía Federal de ese mismo día y me dijo que "fuese con Dios". También antes dijo que estaba nervioso porque allí había habido varios muertos. Yo no sé si los muertos habían sido a tiros o por accidente de tráfico. En cualquier caso, seguí camino hacia el pueblecillo de marras.

Unos kilómetros más adelante alcancé al camión que estaba antes parado. No tenía las luces apagadas, sencillamente no tenía luces traseras. No había, no llevaba detrás luz ninguna.

En plena autopista y sin iluminación te encuentras a gente que cruza andando o en bicicleta. A veces en grupo. Está todo lleno de señales amarillas que indican peligro porque los peatones cruzan por donde quieren. Hay también pasos de cebra así directamente en la autopista. La velocidad máxima a la que yo iba era 80, pero la gente va a 100-120 sin problemas.

Llegamos a la entrada de Praia do Forte. Allí los resaltos si se pasan a más de diez por hora hacen que Celta parezca el coche fantástico. Y los ponen justo en el carril de frenado. Luego hay cuatro kilómetros de adoquinado y por fin llegas al pueblecillo. Fui directo a la cama y no me preocupé de mirar nada. Ya en la siguiente entrega iré poniendo fotos.

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© A. Noguera

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