10 de octubre de 2007
El pecado original de la Familia Real Española
Estuve el sábado pasado otra vez en Alicante en un concesionario Toyota, en la FNAC y en un Lizarrán. Me gusta mucho el tapeo del Lizarrán, como también el pub irlandés encima de la FNAC (sobre todo el sistema de pedir la bebida en la barra, pagarla y luego sentarte).

Pero lo que más me gustó fue el libro que me compré: El pecado original de la Familia Real Española, de Josep Carles Clemente. Este hombre parece que es un historiador serio y universitario, muy experto en el carlismo.

Prácticamente todo lo que aparece en ese libro yo ya lo conocía, aunque sin tantos detalles. La verdad es que puesto todo junto da una sensación esperpéntica. Los borbones ya se sabe que son una dinastía de segundo rango, una rama lateral de los borbones franceses que llegaron al trono de España por problemas sucesorios en los austrias.

Pero esto el libro no lo trata demasiado. Comienza con Fernando VII y sus sucesivas traiciones a unos y a otros. Lo llama "el Rey felón". Pero mucho más espacio dedica a su hija, la nimfómana Isabel II. Esta mujer ocasionó todo tipo de problemas a España: el primero fue el de su mismo reinado, ilegítimo desde el punto de vista dinástico. La ley sálica de Felipe V prohibía a las mujeres reinar, de manera que a la muerte de Fernando VII el legítimo heredero era su hermano el infante don Carlos. A partir de ahí se desencadena la primera de las tres guerras carlistas que habría. Tres sangrientas guerras civiles gracias a nuestros queridos borbones. Para que luego digan que si la II República acabó en guerra.

El otro problema que ocasionó Isabel II fueron los continuos escándalos sexuales. Desde bien joven se follaba hasta a los maestros de música y canto. Para ambientaros en el tema echadle un vistazo a este Power Point que me ha mandado David Amills. La verdad es que creo que Bécquer exageró un pelín. También se puede leer la novela de Baroja Crónica escandalosa.

Uno de sus muy numerosos amantes fue el teniente de ingenieros Enrique Puigmoltó, el verdadero padre del futuro rey Alfonso XII. Entonces, el rey actual tendría que llamarse realmente Juan Carlos Puigmoltó. Así como el tito Leandro, en lugar de andar reclamando por ahí apellidos Borbón, tenía que haber reclamado Puigmoltó, que es el que le corresponde.

Alfonso XIII
Se detiene luego el libro en la vida de Alfonso XIII, otro de esos cráneos privilegiados que ha dado la dinastía. Primero se enamora de una inglesita de sangre muy azul pero hemofílica, apellidada Battenberg. Su tía doña Paz contó una vez: "cuando se proyectó la boda de Alfonso con la Reina, le prevenimos de que los Battenberg transmitían la hemofilia. No nos escuchó".

Este rey tuvo cuatro hijos varones, dos de ellos hemofílicos. Aborreció por eso a su mujer y se dedicó a tener amantes y algún que otro hijo por ahí. Uno de ellos, el ya mencionado tito Leandro, personajillo de opereta bufa que aún escribe libros y va a los programas.

Entre juerga y juerga tuvo también tiempo este rey de perder Cuba (30.000 muertos), hacer el ridículo en Marruecos (más de 13.000 muertos) y pactar con el dictador Primo de Rivera. Por eso lo llama Josep Carles Clemente "el rey perjuro", porque juró la constitución de la Restauración y luego juró otra cosa.

Según esto, también Juan Carlos I es un perjuro, porque juró los principios del Movimiento y luego juró aparte la Constitución.

Por perder, este tío perdió hasta la Monarquía. Salió cagando leches un buen día en dirección a Italia. Ese famoso día en el que "España se acostó monárquica y se ha levantado republicana". Baroja lo cuenta con mucho detalle en sus memorias, él estaba allí frente al palacio de Oriente con la multitud exaltada. Cuenta que los socialistas hicieron un cordón humano y evitaron que lincharan a la familia real. Estos socialistas, ya entonces tan monárquicos. El Rey ya se había largado hacía horas, dejando tirados a su mujer y sus hijos. Baroja esto no se lo perdonaba. Le pasaba lo de vividor y mujeriego, en la tradición borbona, pero no el haber sido un cobarde que después de mandar a morir a tantos miles de españoles en sus guerras, no tuviese los huevos de salvar a su familia antes de escapar él.

En el exilio, esta familia estuvo viviendo de las joyas de la abuela, que fueron lo único que pudieron sacar de España. Tal vez de ahí viene la obsesión del rey actual por tener su dinero fuera de España.

El Carlismo
El autor habla con mucho detalle del carlismo. Estos por lo menos sí que son de apellido Borbón y no Puigmoltó. Pero yo no creo que sean mucho mejores. Unos tíos que no dudan en empezar varias guerras civiles con tal de pretender el trono, pues no me parecen trigo muy limpio.

Hacia los años 30 del siglo pasado el carlismo se corta casi del todo, cuando muere el rey carlista don Jaime sin sucesión directa. Hay que poner a su tío y ya la línea se corta bastante. En todo caso, aún hay un tal Carlos Javier, nacido en 1970, que sería el legítimo príncipe de Asturias. Su madre es, a su vez, princesa de los Países Bajos y parece que está megaforrada. Su padre, el rey legitimista, se llama Carlos Hugo de Borbón Parma y tiene el doctorado en Economía por la universidad de Oxford y la licenciatura en Ciencias Políticas por la universidad de La Sorbona. Casi lo mismo que Juan Carlos el Campechano.

La muerte del hermano del Rey
Este oscuro episodio ha sido muy poco comentado. Yo había oído algo pero no muy claro. En el libro se explica muy bien: es cierto que el rey Juan Carlos mató a su hermano pequeño accidentalmente. Estaban jugando con una pistola y el rey creyó que estaba descargada, hizo como que le disparaba pero le disparó de verdad. Su padre, a raíz de esto, lo aborreció y no quería tenerlo cerca. El rey se quedó en España bajo la tutela de Franco.

La tutela de Franco
Aunque la doctrina oficial de la Transición quiere mostrar a un rey muy alejado de Franco, este libro demuestra lo vinculados que estuvieron, siendo el dictador casi un segundo padre para el rey. El llamado palacio de la Zarzuela era un pabellón de caza en el entorno de El Pardo, donde Franco residía. Lo hizo reformar para que viviese allí el rey y poder despachar con él todos los días.

Se cuentan también muy bien en el libro los tejemanejes dentro del Régimen de cara a la sucesión. No era el rey el único pretendiente. Estaba el hijo del hermano mayor de don Juan, aquel que luego se descabezó esquiando. Había incluso intenciones de imponer la rama carlista en la persona del ya mencionado Carlos Hugo. Al final, el apoyo del Opus Dei y el agrado de Franco (que buscaba a alguien dócil) decantó la balanza hacia Juan Carlos.

El 23-F
Sobre ese tema ya hablé hace año y medio. Ahora este libro viene a arrojar más luz sobre el asunto. Pongo sólo esta cita del coronel Amadeo Martínez Inglés en la página 340:
"Se trató de una operación político-militar-borbónica, dirigida por el Rey Juan Carlos, quien estaba enterado de que un grupo de militares ultraderechistas preparaba un movimiento para derrocarlo [...]. La Corona española ha rentabilizado durante todos estos años aquel evento y el Rey se ha convertido en un mito democrático. Eso es mentira, pues fue el Rey Juan Carlos quien autorizó al general Armada montar el 23-F".
Pues no hace falta que yo diga nada más. Los dos hitos de la Transición, el 23-F y el España-Malta: una borbonada bufonesca y un partido amañado, con la televisión pública de por medio.

Los negocios del Rey
Luego se habla de las "amistades peligrosas" del Rey y sus negocios poco transparentes. Se cuentan un montón de anécdotas. A mí me llama la atención que no se comente nada sobre el asuntillo de los cuadros del duque de Hernani, que según algunos sería la base de toda la fortuna que tiene ahora el Rey. El Mundo publicó un reportaje interesante pero que no entra a fondo en la cuestión. El único motivo que se me ocurre para que se le pase a Josep Carles Clemente es que se ha dedicado a extractar lo publicado por ahí en medios de comunicación y libros, sin moverse bien por internet.

Pero quitando eso, el capítulo no tiene desperdicio. Comienza con una declaración de intenciones:
Uno de los traumas que se le atribuyen al Rey es la obsesión por no volver a sufrir las carestías económicas que marcaron gran parte de su vida. Puede que a algunos les suene escandaloso, pero debemos tener en cuenta lo difícil que puede resultar pasar a vivir de alquiler o de favor a aquellos que han nacido en un palacio real y han tenido todo un país como predio particular. [...] Juan Carlos I quedó marcado por esas carencias. Durante sus años de adolescencia y madurez en España él mismo tuvo que convertirse en gorrón permanente de los monárquicos.
Pues sí, había algo de hambre y esa hambre se sació.

El primer negociete del rey fue promocionar una urbanización de lujo llamada el Club Las Lomas, en 1969. Fue allí, cortó la cinta y el propietario Camilo Mira le soltó un buen pellizco.

Pero esto fue pecata minuta. Hay una carta que publicó el Sha de Persia en 1991 en la que el Rey se dirige a "su querido hermano" de esta manera:
"Me tomo la libertad, con todo el respeto, de someter a tu generosa consideración la posibilidad de conceder $10.000.000 como tu contribución personal para el fortalecimiento de la monarquía española"
Yo no sé si el Sha debió de flipar con aquello, pero el caso es que soltó la pasta.

Pero esto no es nada, quien la ha soltado de verdad ha sido la monarquía saudí. Con ellos ha hecho el rey de intermediario en negocios petrolíferos y cobrado su comisión. También le dieron un crédito de 100 millones de dólares sin interés que tardó quince años en devolver.

¿Y cómo se devolvió ese dinero, si ya se lo habían gastado? Pues ahí aparecen ya Manolo Prado y Colón de Carvajal, Javier de la Rosa y el grupo KIO. Página 237:
La relación KIO-Juan Carlos I surge a raíz del pago de una importante cantidad de dinero a Manolo Prado. En ese momento quien representaba los intereses de KIO era Javier de la Rosa. Según el primero recibió un pago de cien millones de dólares por asesoramiento, según el segundo fue mucho más, y tenía como destino no las gestiones de Prado sino el apoyo del Rey a la causa kuwaití. La primera gran duda es la cantida de dinero. A todo el mundo le resulta absurdo creer que cien millones son para pagar un asesoramiento, ya que este fue el pago que reconoció Prado. Otras fuentes hablan de doscientos millones, la mitad se habría destinado a pagar la deuda con los saudíes y el resto se habría repartido en diferentes manos que habrían apoyado la causa kuwaití. De momento no hay nada probado y constatado, pero lo que sí es cierto es que desde todos los sectores españoles, empezando por el Gobierno socialista presidido por González, se apoyó la intervención armada estadounidense, y no sólo se apoyó sino que nuestras Fuerzas Armadas participaron en la Guerra del Golfo enviando incluso soldados de reemplazo.
Luego se habla de Ruiz Mateos, que enseñaba facturas de pagos al Rey por influir en jueces, o de Mario Conde, que aparece en el libro como uno de esos listos-tontos, víctima de su vanidad y de las ganas de trepar. Sale también Javier de la Rosa, otro pájaro de mal agüero del que el Rey tuvo que desmarcarse rápidamente.

En fin, hay toda una maraña de trapicheos al límite e incluso al otro lado de la ley. Ahí es donde me acuerdo yo del artículo 56.3 de su Constitución: "La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad."

Compraros el libro, vale la pena.

16:13:00 ---------------------  

13 comentarios:

Anónimo:
Nada nuevo bajo el sol... Ahora, este país lo aguanta todo.

No hay problema.
10 de octubre de 2007 a las 19:32.  

Anónimo:
A mi nadie me pidio opinión nunca sobre si queria tener un rey en este pais. No sé si a alguno de vosotros le pidio consentimiento.
10 de octubre de 2007 a las 23:26.  

errante:
Y qué hay de los amigos por los que intercedió, como los Albertos,
http://www.losgenoveses.net/Opinion/Los%20dossieres/losalbertosintocables.html
o Marc Rich, uno de los salpicados por el Prestige... http://es.wikipedia.org/wiki/Marc_Rich
10 de octubre de 2007 a las 23:41.  

Focio:
Según dicen, es poco probable que Alfonso XII dejara embarazada a su mujer poco antes de morir, tísico perdido...
10 de octubre de 2007 a las 23:48.  

Mara:
Aunque supongo que ya conocerás el libro escrito bajo pseudónimo "El rey golpe a golpe", me ha picado el gusanillo de leer este que recomiendas porque parece que puede dar aun más detalles y más antecedentes históricos. Y por la valentía de firmarlo. Ahí va una página con enlaces a las versiones en castellano y catalán en pdf de 1 mb de 200 páginas:

http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=2776
11 de octubre de 2007 a las 05:14.  

Anónimo:
Un rey golpe a golpe es de pepe rey que oh casulidad está pagando carcel. Lo del tejerazo siempre lo dijo mio tio abuelo que era guardia civil y sabía lo que había, si el nombro a Armada

H
11 de octubre de 2007 a las 11:29.  

Anónimo:
ES CIERTO que juancar es perjuro, pero eso casi da lo mismo. La constitución del 78 es más monárquica que democrática. Sólo le hubiera faltado otorgarle al rey la potestad del Veto sobre las decisiones del legislativo.

El 23-F intento ser un Golpe de Estado dirigido por Juancar pero salió mal.
11 de octubre de 2007 a las 11:39.  

Anónimo:
Jaja, respecto a la inviolabilidad de la persona del Rey, yo tenía un profesor de Derecho Procesal de 5º que nos decía: "" Sí sí inviolable, que vaya a la cárcel y a ver qué pasa en las duchas"" También recuerdo que se indignaba por el tema ese de la inviolabilidad y nos comentaba que el Borbón solía dar vueltecitas con la moto y que jugaba a despistar a sus guardaespaldas, y nos preguntaba que si un dia en esas se le cruzaba alguien con la moto y le producía un accidente ¿quién coño respondía de eso??
11 de octubre de 2007 a las 12:46.  

ejgarciam:
quise ver el powerpoint y me diche fichero no existe
11 de octubre de 2007 a las 18:00.  

alberto:
Ya está arreglado, había puesto yo mal el enlace.
11 de octubre de 2007 a las 19:28.  

Anónimo:
Una pregunta ¿cuándo juró el rey la Constitución del 78? Yo creía que jamás...
11 de octubre de 2007 a las 20:55.  

irichc:
La democracia parlamentaria ha probado ser ineficaz como medio de control de las oligarquías y muy apropiada, en cambio, para la manipulación y embaucamiento de las masas. Propongo un sistema basado en el imperio de la ley, en la división de poderes y en un núcleo jurídico intangible, cuyos gobernantes sean elegidos regularmente al azar entre las elites. Hay que despojar al pueblo de una soberanía que jamás mereció y -con toda probabilidad- jamás tuvo más que de nombre.
13 de octubre de 2007 a las 19:31.  

Anónimo:
Despues de lo publicado por el pais no hay ninguna duda rey adbicar o exiliarse no a un rey traidor.
Donde esta el verdadero rey luis alfonso de Borbon
21 de octubre de 2007 a las 16:34.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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