6 de noviembre de 2008
Obama, la decadencia final de un imperio
Si poco me gustaba, ahora me gusta menos. No me gustan sus discursos y no me gustan las caras de quienes le han votado.

Anoche estuve escuchándolo un poco: "los verdaderos valores de nuestro país no son el ejército ni la economía sino la libertad, la justicia y la igualdad". Una frase que tiene 200 años pero que emociona a pobres gentes de baja formación, jóvenes amermelados y otros ignorantes. Comenzando una recesión que puede ser la mayor de la historia del capitalismo, los valores no son la economía sino las palabras huecas. Un experto demagogo de 27 años le escribe los discursos, él los pronuncia con esa maestría y convence a toda esa generación de jóvenes norteamericanos, que parece ser tan necia como la española.

A los EEUU le ha pasado lo peor que le podía pasar: cuando más falta hacía un tecnócrata versado en crisis económicas, ponen a un orador sin ninguna experiencia que va a querer quedar bien con todo el mundo. Nosotros aquí ya tenemos la nefasta experiencia de ZP.

Obama representa la decadencia del imperio norteamericano y, por extensión, la de las demás democracias occidentales porque muestra la total falta de substancia en los políticos. Se llega ya al absurdo: se ganan las elecciones con dinero de aportaciones anónimas y con retórica y nada más. No hay programa ni ideas nuevas. No hay razonamiento, todo es sensiblería. Dice que ahora está eligiendo a sus asesores. ¿Ahora es el momento, después de ganadas las elecciones? ¿Y cómo las ganó sin equipo gestor ni nada? Las ganó hablando. Y luego viene el pago de favores a quienes lo han puesto ahí.

Cuando llegue la miseria y el caos a los EEUU, la gente va a mirar a este monigote como nosotros miramos a nuestro ZP: ¿por qué lo votamos? Porque decía que quería un mundo nuevo, una España nueva, un infinito anhelo de paz, una justicia mundial. Compramos jerigonza y eso es lo que nos dieron. Podríamos haberle dado un programa de televisión y nos hubiese salido más barato.

Actualización:
Muy bueno el artículo que me han mandado. Parece que ya algunos empiezan a verlo como yo:
El economista conservador de raza negra Thomas Sowell describe así la situación: "Tras la gran apuesta sobre las subprimes que ha conducido a la actual crisis financiera, se produce un desafío más importante aún, consistente en confiar las riendas de la nación a un hombre que tiene por únicas cualidades el ego y la retórica".
Su programa ni es coherente ni se puede cumplir. Las expectativas que se han puesto en él no las podría colmar ni el mismo Roosevelt, pero es que además no va a tener libertad de movimientos. Un ZP en EEUU... Sólo puede venir la ruina total.

Y dos palabritas sobre la falacia de los asesores: como ya demuestra nuestro Presidente, por más asesores que se tengan la decisión final la tiene él y entre un asesor y otro siempre elige al que se equivoca. Es la lógica implacable de siempre: los tontos creen a los tontos.

11:44:56 ---------------------  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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