16 de octubre de 2009
Contra el sufragio universal
Tal vez quien mejor ha reflexionado sobre lo que en los países occidentales se ha venido en llamar democracia ha sido Joaquín Costa. Se podrían destacar muchas citas suyas, pero para lo que interesa en este artículo destaco la siguiente:
España es el gobierno y dirección de los mejores por los peores; violación torpe de la ley natural.
Esto último no me parece un defecto propiamente español sino la consecuencia matemática del sufragio universal. Zaratustra decía: "En los lugares donde el pueblo come y bebe, e incluso donde rinde veneración, suele heder". Ciertamente, no hace falta que coma y beba, sólo con su presencia, la mitad peor de los ciudadanos acaba excluyendo a la mitad mejor. Esto es evidente en los colegios electorales, lugares que a mí y a cualquier universitario le suelen repugnar. Tal vez por eso no se aprobará nunca el voto electrónico, porque la mitad abstencionista es la que mejor conoce los mangues y los trinques de la II Restauración.

El sufragio universal combinado con el encasillado de las listas no tiene nada que ver con la voluntad popular. Y aunque así fuera, esa voluntad de la mitad peor de un país es necia, incoherente y manoseada por los demagogos.

Para tomar una decisión, cualquier persona necesita información verídica y detallada. Decid si creéis que los medios de comunicación españoles sirven a ese fin. Ni los medios ni el sistema educativo, vamos a ser francos.

Cuando hace tres años hablé de un nuevo partido, aparqué enseguida el proyecto porque los que se ofrecían para ayudar sólo hablaban de democracias líquidas, votación directa, etc. Todos votando cada decisión por internet como en el Gran Hermano. Yo pienso que el enfoque es el contrario, la gestión de las administraciones y la legislación deben ser carreras profesionales reservadas para los mejores, con pruebas de acceso que impidan que alguien como Zapatero llegue ni a diputado.

Miremos, si acaso, los cambios de poder en el actual régimen:
  1. Arias Navarro-Suárez: dedo real.

  2. Suárez-Calvo Sotelo: dimisión.

  3. Calvo Sotelo-Felipe: turno de partidos, oposición autodestruida.

  4. Felipe-Aznar: necesidad de reestructuración (venta de empresas públicas, congelación de sueldos a funcionarios, creación de la burbuja inmobiliaria): se activa el turno de partidos y cree la gente que es ella la que lo ha echado, y para poder creerlo, vota a quien cree que va a ganar.

  5. Aznar-ZP: Al Qaeda entiende la maleabilidad del rebaño electoral y gana por la mano al cacicato hispano. Y en esas estamos.
Franco coge un país destruido por una guerra y deja la octava potencia industrial del mundo. Juan Carlos I hace el camino inverso y nos deja donde estábamos pero con más deudas. A mí ya no me quedan dudas sobre la utilidad cleptocrática del sufragio universal. Será verdad la frase de Pío Baroja: "en España sin una dictadura no se puede gobernar".

10:24:07 ---------------------  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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