1 de diciembre de 2009
ESO: un día en el infierno
Hace unos meses estuve leyendo un reportaje sobre los problemas de los profesores de la ESO. Lo firma una periodista de La Vanguardia.

Y sucede que estoy un poco harto de gente que viene a buscar las mierdas de mi profesión para esparcirlas con un ventilador. Nunca he hablado de las interioridades de mi trabajo, aunque pienso que si pueden meter a una periodista en las aulas y sacar hasta fotos, yo voy a relatar cómo es un día en el infierno de la ESO.

Pongamos por ejemplo hoy martes, primer día de diciembre, con la ansiedad de los exámenes y la cercanía del puente. Las personas especialmente sensibles que no sigan leyendo.

Suena mi móvil a las 6:30 de la mañana. Estrenaba esta noche mi edredón de plumas y estoy caliente a pesar del frío. Este edredón no tiene que ver con mi trabajo en la ESO pero se ha pagado con él. Si fuese plumilla de un periódico a lo mejor aún usaba las mantas de mi abuela.

Como he elegido tranquilamente el pueblo en el que deseo vivir, estoy en la costa valenciana, que es donde nací. En un piso nuevo, tres habitaciones, 108 m2, 450 € al mes.

Me ducho, me visto, me como las tostadas mirando las montañas, cojo mi carterón de piel bovina y salgo en la moto. El duro y estresante trayecto dura un minuto y medio por cuatro calles vacías. El aire es frío y el asfalto está algo húmedo.

8:00. Aparco frente a la puerta de los profesores. La tensión se palpa en el ambiente, tras el cristal ha empezado la acción: abro con mi llave y me adentro contra la corriente de alumnos que quiere ganar las escaleras. Me cruzo con varios alumnos de 3º: "¿lo oís, muchachos? No hay nada en el mundo que suene así, me encanta la música de Gerard Quintana por las mañanas".

Subo las escaleras mientras varios chavales me van dando los buenos días. Me dirijo al target one, aula 11, 2º ESO A. Uno de ellos se fija en mi chaqueta de micropana, que aún no ha visto: "Alberto gasta mucho dinero en ropa".

Frente a mí, los ESOcons están silenciosos esta mañana. Tan sólo un chaval saharaui intenta iniciar conversación. El resto son valencianos, una inglesa y un holandés. Repasamos para el examen: acentos, diptongos, determinantes, flexión verbal. Sale una niña a la pizarra a corregir un ejercicio, el peligro es inminente: en cualquier momento podría partirse la tiza e impactar en mis gafas.

8:50. Me interrumpe Gerard Quintana. Salen entonces los muchachos y bajo al aula 3 donde me espera un grupo de 1º de Bachillerato. Analizamos la oración:

"Ahora que dejó de llover y que el sol de mediodía debe haber endurecido el jabón de la cuesta, podría llegar hasta el túmulo en cuyo fondo reposa mi cuerpo de niño, ahora confundido, desmenuzado entre caracoles y raíces".

Me encanta también Gabriel García Márquez por las mañanas.

Me enfrento luego a la dura posguerra en un entorno rural. Les mando analizar en sus casas el siguiente texto:

"Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y, sin embargo, cuando vamos creciendo el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y designarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquéllos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya".

Intento explicar las condiciones en las que se desarrollará el examen hasta que Gerard Quintana decide que ya he explicado bastante.

9:45. Avanzo por el pasillo, un chaval que baila rap me tiende la mano, yo se la doy sin dejar de andar y él sigue bailando. Accedo a la biblioteca, donde hay solamente un alumno al que se le ha convalidado una asignatura y por eso tiene libre la hora. Está concentrado en su libreta, yo me siento en un ordenador y leo las noticias del día.

10:39. Suena la música. Paso a la anexa sala de profesores para comerme mi bocadillo de pan de centeno con mantequilla y jamón serrano, además de un zumo don Simón.

11:07. Vuelvo al aula 3, que es la mía de referencia. Entra un grupo de 1º de la ESO. Un muchacho intenta abrir la ventana pero se lo impido. Otras chicas hablan y las mando callar. Me preguntan luego dónde me he comprado la camisa negra. Me la dieron en la Ezapac al ascender al grado de teniente. Repasamos para el examen: acentos, morfología básica, determinantes. Comentamos el libro de lectura, del que se examinan la siguiente clase: Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar. Pregunto cómo se llaman los amigos del gato Zorbas. Responde una niña: Secretario, Sabelotodo, Barlovento y Colonello.

12:00. Salen los alumnos y me quedo en el aula preparando los exámenes de 3º. Sólo consigo hacer uno hasta que vuelve a arrancarse Gerard Quintana. Sigo en el aula durante el breve recreo preparando la siguiente clase.

13:15. Entra un desdoble de 3º. Un muchacho se empeña en que asista con ellos este fin de semana a una novillada en un pueblo. Explico los géneros periodísticos, la separación entre información y opinión. La mezcolanza actual entre información y opinión. Les hablo de Intereconomía, de Losantos, les explico quién era Goebbels y quién es Iñaki Gabilondo. Les muestro la diferencia entre noticia y reportaje. Luego la diferencia entre columna, artículo y editorial. Explico luego las crónicas y el periodismo latino. Hablo de la estructura de costes de un periódico, de la caída de los ingresos, del aumento de la opinión en detrimento de la información, del hundimiento del mercado publicitario. Canta luego Gerard Quintana.

14:06. Salgo del instituto habiendo sobrevivido un día más. Acelero hacia casa a descongelarme un tupper de lentejas. Por la tarde leeré un par de horas la Sonata de primavera, con vistas al examen.

19:31:52 ---------------------  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


Leer los archivos

Entradas destacadas:
Pepito Relámpago - Pepita Nuncabaja - Seis meses en meetic - Etapas de la burbuja