30 de diciembre de 2010
Lo que veremos en 2011
Aunque esté desconectado del tema de la crisis, eso no quiere decir que no escriba algún mensajillo de vez en cuando. A mí el 10 me ha parecido el año del cambio psicológico. Los funcionarios, los jubilados, los sindicatos, los concejales, 12 millones de intocables han sido manoseados y zarandeados pero siguen en pie. 2011 será el año que los va a derribar. Yo de esto no me alegro, simplemente digo lo que hay.

El Gobierno tiene tres tareas inexcusables que Merkel le va a obligar a afrontar:
  1. La reestructuración financiera es la más urgente, por los más de 600.000 millones de vencimientos que vienen ya y el 20% de morosidad de las cajas. El FROB fue un salvavidas para los caciques y un suicidio para el Estado, que es ahora absolutamente insolvente y vive intubado por Bruselas. Está claro que el BCE va a comprar deuda española, pero será a cambio de un saneamiento radical. El sector tendría que perder tres cuartas partes de su tamaño y las cajas ser totalmente privadas. Podríamos ponernos a hablar de corralito o salida del euro, pero hace meses que pienso que esta crisis es mala no sólo por el paro sino por la caspa, por lo cutre, por lo espesa y por el miedo que tienen todos desde los líderes políticos hasta el último gitano. Irán emitiendo euros mientras van las entidades perdiendo tamaño o desapareciendo mediante fusiones. Merkel es una mujer prudente y no quiere planteamientos agresivos. El coste de mantener la coherencia financiera y la confianza de los ahorradores será, obviamente, la devaluación del euro, pero se podrá afrontar porque el dólar lleva tiempo devaluándose y China estaba ahogando nuestra industria. Esta solución es conceptualmente injusta pero en la práctica funciona y además la principal beneficiaria será España.

  2. Luego vendrá la defunción del estado del bienestar. Aquí Merkel sí que pienso que será más agresiva porque ya la palabra "bienestar" parece un insulto para el contribuyente alemán, que se jubila a los 67 y tiene copago sanitario. El chollo se nos acaba porque los vecinos pueden echar agua a nuestro incendio, pero no mantener nuestro tren de vida cuando no tenemos ingresos. El gasto del Estado se va a tener que adecuar a los ingresos, y eso significa que no hay pensiones ni subsidios para nadie. Literalmente, lo imposible tendrá que suceder: el que quiera cobrar tendrá que trabajar. "¿Y dónde está todo aquello que yo he cotizado?". Pues parece que se lo han gastado. Desde luego, lo que yo gano no tiene que ser para ti. Una España sin pensiones es perfectamente posible, que sigan trabajando los que puedan y los otros que gasten sus rentas o que los ayuden sus hijos. Las medicinas que las paguen y las consultas del médico también. Aquí la gente joven se tiene que ir de su país pero estos tíos no se quieren bajar del burro.

    En la educación van a recortar también, total no enseñan nada. Los que no puedan seguir el ritmo, a los 14 a su casa. Y los otros a callar y estudiar si no quieren ir a coger la azada. Todas esas mierdas de "el futuro del país" no valen nada. Si pensaran en el futuro del país no estaríamos como estamos.

    A partir de ahí, quedará un país mísero, con sabañones y los dientes podridos. Los gañanes tendrán que aceptar lo que son y en cambio los que atesoren un conocimiento útil para los demás vivirán bien. Ahora entenderá alguien por qué ya no escribo sobre la crisis, ya no considero que ese conocimiento sea útil para los demás. Obviamente, me estoy formando en otro campo del que no quiero ahora hablar.

  3. Y después será también inevitable una reconversión del Estado, para que pierda tamaño y gane eficiencia. Me gustaría pensar que se disuelve España y cada uno por su lado sin pagar la deuda, pero a otros les gustaría volver al estado unitario del tío Paco. Lo único políticamente viable es ir a un federalismo, adelgazando totalmente el Estado central. Además de eso, la mitad de los funcionarios se tiene que largar y la otra mitad cobrará tan poco que las oposiciones ya no estarán concurridas. Pondrán los salarios de la función pública al verdadero valor de mercado, los sueldecillos de las administrativas para completar el del marido y los maestros con pluriempleo en negro. Aparte de eso, habrá que aprender a utilizar el software y las bases de datos. El Estado sólo sabrá recaudar, los servicios que te dará serán los mínimos.
A partir de ahí, habremos evitado la quiebra pero seguiremos teniendo una industria que no funciona y una juventud necia e inútil que no va a poder producir nada. El turismo podrá tirar mal que bien, a pesar de la electricidad demasiado cara y el IVA al 18%, pero sobre gran parte de la meseta se cernirá en este año entrante la miseria más negra.

18:31:10 ---------------------  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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