Hace tiempo que tengo ganas de hacer un artículo que ponga nombres y resuma el entramado de influencia sionista en Europa y EEUU, sobre todo al hilo de la aparición de posturas muy críticas de algunos intelectuales norteamericanos. Voy a ir desglosando la información pública y objetiva que esté relacionada con toda esa llamada "proyección de influencia", la hasbará, las redes sionistas internacionales y el uso político del capital.
La fundación de Israel:
Primero, hay que contextualizar históricamente al estado de Israel, porque hay quien cree que los judíos siempre han estado ahí por ser su lugar de origen.
Según la narrativa del Pentateuco, la identidad del pueblo judío no se basa sólo en la fe, sino en un vínculo de consanguinidad estricto que se remonta al patriarca Jacob (Israel). Esta autodefinición de linaje exclusivo es la que fundamenta, según los textos, el derecho divino sobre la tierra y justifica la conformación del antiguo reino manu militari. El texto bíblico describe la instrucción de "anatema" (herem), que obligaba a la eliminación de los pueblos cananeos preexistentes para evitar la mezcla, estableciendo desde el origen una visión hermética y excluyente sobre la posesión del territorio.
A partir de Moisés y Josué, en el siglo XV a.C., se crea un reino que se divide luego en dos: Israel y Judá. Esta situación duró en el reino de Israel hasta el 722 a.C., cuando los asirios invadieron el territorio y deportaron masivamente a la población. Las diez tribus que conformaban el reino de Israel desaparecieron completamente, se asimilaron a otras religiones y hoy no son rastreables. Si el pueblo judío, desde sus inicios, estuvo conformado por doce tribus, sólo quedaron las dos del Reino del Sur: Judá y Benjamín, con algún individuo de Leví.
Este reino de Judá no era más que la ciudad de Jerusalén y sus alrededores cercanos, sin ningún acceso al mar. Era mucho más pequeño que el actual estado de Israel y tenía una población de unas 20.000 personas. Es de ese minúsculo reino que deriva la población judía actual.
En el 586 a.C., Babilonia destruyó Jerusalén y el Primer Templo y deportó a los habitantes del Reino de Judá, pero en el 538 a.C. los persas conquistaron Babilonia y, por algún motivo, permitieron que una parte de estos judíos deportados volviese progresivamente a su tierra y construyese el Segundo Templo en el periodo 538-515 a.C. En este punto yo creo que esta fracción del pueblo judío ya había aprendido que militarmente no podía por sí misma conseguir nada y usaba algún tipo de alianza manipulativa. Sea como sea, el rey persa Ciro el Grande fue el responsable de la pervivencia del pueblo judío.
Los judíos, entre el 538 a.C. y el 164 a.C. fueron un pueblo que vivió en su Tierra Prometida, pero que no tuvo el control político. Tras los persas llegó Alejandro Magno e inició el llamado "periodo helenístico". Entre el 164 a.C. y el 63 a.C., los judíos consiguieron volver a montar un reino independiente y autogobernarse, pero este reino fue aplastado por los romanos en el 63 a.C. A partir de ahí, y hasta el 132 d.C., los judíos volvieron a ser un pueblo sometido que habitaba alrededor de Jerusalén y al cual se le consintió de mala gana su práctica religiosa. En realidad, los romanos en el 70 d.C. ya destruyeron el Segundo Templo y luego decretaron la deportación. Ahí se inició la llamada "diáspora", que consistió y aún consiste básicamente en ir a habitar otros países sin renunciar a la religión judía. El motivo por el que esta segunda expulsión resistió cualquier asimilación a las otras culturas no queda muy claro, pero parece que esta población de Jerusalén era un grupo más compacto alrededor del templo, con una Torá ya canonizada, con el kashrut, el shabat y la idea de pureza genética. La clave fue el llamado "judaísmo rabínico", que se desarrolló mediante pequeñas sectas muy parecidas a las de Pablo de Tarso.
A partir de ahí y hasta finales del siglo XIX, nada parece moverse en Canaán, queda algún judío muy minoritario pero no tiene templo ni influencia política.
En 1896, Theodor Herzl publicó un libro titulado El Estado Judío y propuso un nuevo estado judío soberano. En 1897, el mismo Herzl organizó el Primer Congreso Sionista en Basilea y comenzó a hablar de un "hogar nacional judío" en Palestina, que entonces pertenecía al Imperio Otomano. Parece que Herzl era ya consciente del fuerte rechazo que provocaban los judíos en Europa y de las amenazas que podía haber a futuro para su supervivencia. En los años siguientes, se sucedieron varias oleadas de emigración judía hacia Palestina (llamadas aliyot), la primera motivada por las revueltas populares antisemitas rusas y las siguientes por cierto afán "redentor" del socialismo. Unos 80.000 judíos europeos se fueron instalando silenciosamente en Canaán en espera del apoyo militar de las potencias coloniales. Ese apoyo llegó muy pronto, tras la I Guerra Mundial, cuando la Tierra Prometida quedó bajo control británico por las luchas que hubo allí con el Imperio Otomano. Ese control británico se llamó el Mandato Británico, y era básicamente una tutela colonial. En 1917, el ministro de Asuntos Exteriores británico Arthur Balfour envió una carta al líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, el barón Lionel Walter Rothschild:
Estimado Lord Rothschild.
Tengo gran placer en enviarle a usted, en nombre del gobierno de su Majestad, la siguiente declaración de apoyo a las aspiraciones de los judíos sionistas que ha sido remitida al gabinete y aprobada por el mismo.
"El gobierno de su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y usará sus mejores esfuerzos para facilitar el logro de este objetivo, quedando claramente entendido que no debe hacerse nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina, o los derechos y el estatus político que disfrutan los judíos en cualquier otro país".
Las motivaciones últimas de esta declaración no son fáciles de rastrear, pero hay documentación que muestra un interés de los políticos británicos en recibir el apoyo de los banqueros sionistas, que comienzan ya a tener una fuerte influencia en mercados financieros, medios de comunicación y políticos concretos. Uno de los principales muñidores fue Chaim Weizmann, químico ruso y líder sionista, quien cultivó relaciones con el mismo Balfour y el primer ministro Lloyd George, al que ayudó con influencias a colocarse en el poder.
La institución que canalizó esta nueva ocupación judía de Palestina fue la Agencia Judía, fundada en 1929 a partir del XVI Congreso Sionista. Esta institución aglutinó tanto a la Organización Sionista Mundial como a las diversas comunidades de judíos por el mundo y respondió a la petición del Reino Unido de tener, dentro del Mandato Británico, un organismo político con sede en Palestina. De modo que la Agencia Judía representó un gobierno de facto para los judíos reasentados en Palestina y extendió desde muy pronto su influencia a la diáspora europea.
Tras la victoria norteamericana en la II Guerra Mundial y el Holocausto, el sionismo aprovechó el apoyo internacional para crear por fin el estado judío. Más de 250.000 judíos habían huido durante la guerra desde Europa hacia Palestina. El estado de Israel se fundó el 14 de mayo de 1948, tras la retirada voluntaria del Reino Unido y el aseguramiento del apoyo militar incondicional de EEUU. Todo se legalizó mediante la Resolución 181(II) de la ONU, que propuso dividir la parte occidental del Mandato Británico en un estado judío y un estado palestino, dejando Jerusalén y Belén bajo control internacional. Esto, obviamente, nunca se ha aplicado y las milicias sionistas lo que hicieron fue atacar a los palestinos y declarar luego su independencia. La situación final fue que sí que hubo estado judío pero no palestino, y unos 700.000 palestinos fueron deportados hacia la franja de Gaza y el territorio de Cisjordania, sin que se sepa hasta el día de hoy si esos territorios son países, ghettos, campos de concentración o qué.
EEUU reconoció el estado de Israel 11 minutos después de su autoproclamación. Harry Truman había sido desde su juventud simpatizante del sionismo, pero la fuerza real de los judíos en EEUU ya iba mucho más allá. El Departamento de Estado asesoró a Truman en contra de ese reconocimiento, pero él cedió ante los lobbies sionistas ya poderosos, como el American Zionist Emergency Council (AZEC), la Zionist Organization of America (ZOA) y figuras influyentes como los rabinos Abba Hillel Silver y Stephen Wise. Ya viejo, en sus memorias, describiría las acciones de aquellos lobbies como "la mayor presión y propaganda que jamás se haya dirigido contra la Casa Blanca". Y reconoció: "La persistencia de unos pocos líderes sionistas extremos —motivados por fines políticos y recurriendo a amenazas políticas— me perturbó y molestó". El sionismo influía ya en sectores importantes del Partido Demócrata y Truman tenía que ir a elecciones en 1948. Esas elecciones las ganó con abundante dinero de donantes judíos como el banquero Abraham Feinberg y con la ayuda de los principales diarios, como el The New York Times, propiedad de la familia judía Sulzberger.
A partir de ahí, en 1967, en la llamada "guerra de los seis días", Israel simplemente invadió la península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén oriental y los Altos del Golán, de modo que cuadruplicó la extensión de su estado atacando a Egipto, Jordania y Siria sin ningún tipo de resolución de la ONU ni de nadie.
Tras estas nuevas ocupaciones, la situación ha quedado así hasta hoy:
Gaza es una especie de campo de concentración en el que periódicamente se tiran bombas o se entra para atrapar a según quién. La población no puede salir de allí y tanto las fronteras como el espacio aéreo son fuertemente controlados por Israel.
En Cisjordania, el territorio está completamente fragmentado porque continuamente se asientan colonos israelíes usurpando las parcelas de tierra. Los judíos viven bajo su legislación civil, mientras que los palestinos viven bajo una ley marcial con restricciones de movimiento, de acceso a recursos y de construcción de viviendas. Cuando hay juicios, los tribunales de excepción tienen una tasa de condena del 99% sobre los palestinos. Los relatores de la ONU Michael Lynk y Francesca Albanese fueron muy claros en 2022 y 2024: "Régimen institucionalizado de opresión racial sistemática", "eliminación, reemplazo y expansión territorial".
A partir de ahí, nunca se ha pacificado el territorio. Entre 1967 y 1970 se produjo la llamada Guerra de Desgaste, con bombardeos israelíes en el Canal de Suez y la llamada Operación Infierno en Jordania, con entre 10.000 y 15.000 egipcios muertos, entre militares y civiles, y algunos miles de palestinos.
En 1973 lanzaron otra guerra, la de Yom Kippur, otra vez contra Egipto y Siria, bombardearon el Sianí y los Altos del Golán y dejaron entre 10.000 y 18.000 muertos.
Entre 1978 y 2006 las intervenciones en El Líbano han sido constantes, con la excusa de que allí se esconde gente de la Organización para la Liberación de Palestina y Hezbolá. Primero fue la llamada Operación Litani, de 1978, con entre 1.100 y 2.000 muertos. Luego fue la Guerra del Líbano, en 1982, con un bombardeo masivo de Beirut y matanzas a sangre fría en Sabra y Chatila, entre 17.000 y 20.000 muertos en total. En 1993 llegó la Operación Rendición de Cuentas, que junto con las Uvas de la Ira, de 1996, contabilizó unos 300 muertos. En 2006, la Segunda Guerra del Líbano mató en bombardeos a unos 1.200 civiles libaneses, el 30% niños.
Otra fuente de conflicto han sido las "intifadas". En la Primera Intifada, entre 1987 y 1993, Israel usó ampliamente la infantería y los francotiradores contra la población desarmada y mató a unos 1.100 palestinos. Entre 2000 y 2005 se produjo la Segunda Intifada, en la que Israel ya bombardeó con aviones y helicópteros zonas urbanas y mató a entre 3.300 y 4.000 palestinos.
Vinieron luego las campañas contra Hamas en la Franja de Gaza:
- Operación Plomo Fundido (2008-2009): ~1.400 palestinos muertos.
- Operación Pilar de Defensa (2012): ~170 palestinos muertos.
- Operación Margen Protector (2014): 50 días de bombardeos. ~2.250 palestinos muertos (más de 500 niños).
- Operación Guardián de los Muros (2021): ~250 palestinos muertos.
Los bombardeos en Siria han sido casi semanales desde 2011, siempre con la excusa de que hay bases de Hezbolá e Irán. El número de muertos se cuenta por miles, pero realmente no se sabe.
Y ahora mismo aún sigue en marcha el genocidio de Gaza, que desde 2023 acumula ya más de 70.000 muertos palestinos y unos 3.500 libaneses. Israel ha intentado aquí ya matar de hambre sistemáticamente a población confinada. Deliberadamente, se cortó el agua potable y la electricidad y se bloqueó el acceso de camiones con comida. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, declaró: "Estamos imponiendo un cerco total a Gaza. No habrá electricidad, ni comida, ni agua, ni combustible... estamos luchando contra animales humanos". Han matado a niños de hambre y a los otros los han mantenido en la desnutrición. Han destruido incluso sistemáticamente los cultivos de los que se autoabastecía la población, con toda la intención. Han destruido incluso los barquitos pesqueros en los que salían a faenar. Se bombardearon desde el principio las panaderías, y sabían dónde estaban. Cuando desde otros países se ha intentado hacer llegar ayuda, se ha bombardeado esos camiones o se ha detenido a los responsables, como en el caso de la "flotilla" española. Se ha engañado a la población haciéndoles creer que iban a recibir alimentos y se ha aprovechado para dispararles, como sucedió en la llamada "masacre de la harina".
Y decían: "Quedando claramente entendido que no debe hacerse nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina".
La "proyección de influencia":
La cuestión real para entender al estado de Israel es si el sionismo lo ha usado para vivir allí o como base de operaciones para influir en otros países con ayuda de la diáspora. La "proyección de influencia" de Israel ha combinado la diplomacia tradicional, la presión económica mediante grupos de interés y una narrativa victimista. Todo esto Joseph Nye lo llamó el smart power, y no creo que haya habido un poder más "inteligente" que el israelí, combinado con los capitales norteamericanos.
Sólo en el Mossad, Israel se gasta $2.730 millones al año, el 0,45% de su PIB. Ni EEUU se gasta eso en todo el conjunto de agencias de inteligencia, porque se queda en un 0,36% de su PIB. Los países europeos, como Francia o Alemania, apenas se gastan un 0,03% de su PIB en este tipo de actividades.
Pero las actividades más importantes se sitúan en los otros países. En EEUU, el lobby judío más importante es la AIPAC (American Israel Public Affairs Committee), con un presupuesto de más de $100 millones al año que va directamente a la financiación de políticos de ambos partidos mediante varias PACs. Estas PACs son "comités de acción política" exentos de impuestos que dan dinero directamente a las campañas de los candidatos o hacen campaña por su cuenta.
El dinero de la AIPAC viene de donaciones de grandes capitalistas estadounidenses, casi siempre judíos. La forma en que se gasta es muy simple, y aquí pongo sólo unos pocos ejemplos:
El congresista demócrata Ritchie Torres recibe en estas últimas elecciones 1,1 millones de dólares y luego se dedica a atacar y estigmatizar a otros políticos demócratas si critican, aunque sea levemente, a Israel. Cuando la Corte Penal Internacional sugirió órdenes de arresto contra los líderes israelíes implicados en el genocidio de Gaza, se alineó con los republicanos para intentar imponer sanciones a la misma Corte Penal Internacional. La frase de Ritchie Torres: "Soy pro-Israel no a pesar de mis valores progresistas, sino debido a ellos".
Hakeem Jeffries es el líder de la minoría demócrata en el Congreso y ha recibido más de un millón de dólares de la AIPAC en las últimas elecciones. Ese millón ha servido para facilitar la aprobación de ayuda militar incondicional a Israel por valor de 14.000 millones y bloquear la iniciativa de una parte de su partido, que quería imponer condiciones humanitarias a esa ayuda. Jeffries dice en una marcha pro Israel en 2023: "Nuestro compromiso con la seguridad de Israel es inquebrantable".
Mike Johnson es el Presidente de la Cámara de Representantes, el tercero en la línea de sucesión presidencial. Recibió cientos de miles de euros de la AIPAC y luego describió el conflicto de Gaza como la "lucha entre la barbarie y la civilización" e invitó a Netanyahu a hablar ante el Congreso en medio del genocidio.
Otro congresista como Brian Mast estuvo incluso de voluntario en las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), y se presentó en 2023 en el Congreso con ese uniforme militar. La AIPAC lo financia generosamente también.
Pero el mayor "cliente" de Israel en la política estadounidense es Ted Cruz, que compitió directamente con Trump en las primarias de 2016. Cruz figura todos los años entre los mayores receptores de dinero de la AIPAC, en 2024 nada más recibió 1,3 millones. En 2022 dijo: "Si te pones en contra de Israel, te pones en contra de Estados Unidos". Entre sus acciones ha estado el presionar para que la embajada de EEUU pasara de Tel Aviv a Jerusalén, aumentando la tensión con los otros países de la zona. Cuando los expertos en seguridad de EEUU recomendaron aprobar el acuerdo de control de armas nucleares en Irán, llamado JCPOA (Joint Comprehensive Plan of Action), Cruz fue el mayor opositor hasta que ese acuerdo fue boicoteado. También ha sido el mayor defensor de la imposición de sanciones a los jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional que han intentado investigar los crímenes de guerra de Israel. Les han congelado activos en EEUU, les han denegado cualquier visado y han prohibido a cualquier persona o entidad de EEUU cualquier trato con ellos. Por supuesto, también se ha opuesto fervientemente a que las ayudas milmillonarias de dinero público estadounidense a Israel conlleven alguna condición ni humanitaria ni de respeto al derecho internacional o las fronteras de los vecinos. El origen de Cruz es el estado de Texas, y casualmente Texas es uno de los mayores tenedores de deuda israelí y allí ha puesto parte de su tesorería e incluso los fondos de pensiones de los empleados públicos.
Cruz es también un gran creyente cristiano y sigue los mandatos de la Biblia:
La Biblia dice que Dios bendecirá a los que bendigan a Israel y maldecirá a los que maldigan a Israel. Eso no es una sugerencia política, es un mandato divino que debe guiar cada decisión que tomemos en Washington.
En una entrevista con Tucker Carlson, dice:
Para los que creemos en la Biblia, el bienestar de Israel es una prioridad espiritual. No es sólo política exterior, es un reconocimiento de que Israel es el centro de la historia de Dios.
Esta postura de Cruz representa el llamado sionismo cristiano de EEUU, que se aglutina en torno a la CUFI (Christians United for Israel), tan poderosa como la AIPAC o más. Su trabajo no es mover capital hacia los políticos, sino ejercer movilización electoral. La CUFI afirma tener más de diez millones de miembros y recibir donativos de cristianos que obedecen el mandato bíblico, pero el gran financiador en la sombra ha sido el judío Sheldon Adelson, el magnate de los casinos. La CUFI ejerce presión política para las mismas causas que la AIPAC, pone pancartas, envía e-mails masivamente a congresistas, moviliza a sacerdotes para que influyan en sus sermones, promueve iniciativas legislativas y es en general un lobby poderoso, sobre todo en los estados conservadores. Los políticos más relevantes que se han alineado con la CUFI han sido Mike Pence, Mike Pompeo o Nikki Haley, pero hay muchos más.
En Europa, tiene Israel también cierta infraestructura, no tan fuerte como la estadounidense. La ELNET (European Leadership Network) es el equivalente a la AIPAC, pero con otro modus operandi. En Europa está prohibida esa financiación directa ilimitada de las campañas electorales, y entonces lo que hay son "pagos en especie" más disimulados. La fuente primaria de financiación es ELNET-US, una organización 501(c)(3), exenta de impuestos. El escrutinio de ELNET es muy bajo y defiende los intereses de Israel sin justificar nada. Su acción más conocida es la organización de viajes a Israel para políticos como Manuel Valls (el ex presidente de Francia) o eurodiputados como Hildegard Bentele o Lukas Mandl, pero pienso que sus acciones de persuasión son de mayor alcance y están muy disimuladas. ELNET presiona para todo lo que convenga a Israel, pero uno de sus mayores éxitos es la aprobación por parte de varios parlamentos de la definición de antisemitismo de la IHRA (International Holocaust Remembrance Alliance), que considera antisemitismo cualquier crítica contra el estado de Israel, lo que permite cancelar cualquier evento que defienda la causa palestina.
Otras instituciones menores dedicadas a la culpabilización histórica de Europa y a la creación de un aura de superioridad moral y excepcionalidad israelí son el CRIF (Consejo Representativo de las Instituciones judías de Francia) y el Zentralrat der Juden in Deutschland (Consejo Central de los Judíos en Alemania).
El CRIF concretamente ha sido incluso acusado por algunos intelectuales judíos franceses, como Rony Brauman o Pascal Boniface, de ser una "segunda embajada de Israel" en París. El CRIF organiza cada año una cena de gala a la que asisten el Presidente de la República, el Primer Ministro y la mayoría del gabinete, en la que el presidente del CRIF da una especie de sermón con las "líneas rojas" pro israelíes de la política exterior francesa y los presidentes (desde Sarkozy a Macron) responden con promesas solemnes de apoyo a Israel. El CRIF actúa como una especie de guardián de la moral y emisor de sambenitos de antisemitismo. La palanca legal que usan siempre son las leyes contra "el odio", y así consiguieron en 2013 que se condenara a un simple ciudadano como Jean‑Michel Baldassi por hablar de boicot a productos israelíes en hipermercados franceses. Cualquier cosa que no beneficie sus prácticas de agresión militar, apartheid palestino o genocidio intentan pasarla como "antisemitismo" e incitación al odio. Hace tiempo que van a por Jean-Luc Mélenchon, comparándolo con Le Pen e intentando ilegalizarlo.
En Alemania, el Zentralrat tiene lo que se llama "estatus de derecho público" (Körperschaft des öffentlichen Rechts), al nivel de la iglesia protestante, las cámaras profesionales o las universidades públicas. Esto le permite recibir financiación directa del estado, por ejemplo, 22 millones de euros en 2023. La presión del Zentralrat es la gran superioridad moral y la doctrina de que la seguridad de Israel es Staatsräson, es decir, prioridad de estado para Alemania. Existe en Alemania una organización llamada Jüdische Stimme (Voz Judía por una Paz Justa), compuesta también por judíos antisionistas y críticos con Netanyahu. El Zentralrat ha presionado ferozmente y ha conseguido que se bloqueen las cuentas bancarias de esta organización. Otro de los éxitos del Zentralrat ha sido que en el estado de Sajonia-Anhalt se exija, para conseguir la nacionalidad alemana, reconocer por escrito el derecho de Israel a existir. Por supuesto, el Zentralrat no pierde tampoco su oportunidad de señalar a instituciones que alberguen discursos o producciones artísticas críticas con Israel, ya vengan por parte de palestinos o de otros judíos. La ciudadanía alemana aún es hipersensible a esto y acaba aceptando las cancelaciones de gente que sólo relata hechos.
Existe, además, un entramado de ONGs de origen o financiación israelí destinadas a influir en la diáspora, para afianzar la práctica religiosa siempre desde la perspectiva sionista. Lo que busca Israel aquí es reducir la asimilación de esa población, que mantengan su lealtad hacia el "centro de operaciones". Todo esto está canalizado mediante el Ministerio de la Diáspora, que gasta decenas de millones de euros al año.
La más importante de estas organizaciones es Mosaic United, que en su web declara: "Empoderamos a organizaciones judías de todo el mundo que están fortaleciendo la identidad judía y profundizando las conexiones con Israel". La idea siempre es dar la sensación de que ser judío es ser sionista, de que la crítica al sionismo es la crítica al judaísmo. Por eso el "poder blando" de Israel tiene más celo en atacar a las organizaciones judías no sionistas que en combatir ese supuesto "antisemitismo" occidental. Ese "empoderamiento" de organizaciones es dar dinero y conocimiento, sobre todo les interesa la gente joven de los campus universitarios, a la que le suele organizar eventos más bien festivos, para la diversión, el "hacer contactos" y el encontrar una pareja con la sangre de Jacob. Tres de esas organizaciones a las que llega el dinero israelí son Hillel, Olami y Jabad.
También la Comunidad Judía de Madrid tiene un apartado de "juventud" en el que explica claramente:
A través de actividades y encuentros, creamos espacios para chicos de 5 a 18 años y jóvenes hasta 35 años, fomentando la conexión, el aprendizaje y la identidad. [...] Desarrollamos actividades de todo tipo: encuentros sociales, propuestas para toda la familia y los más pequeños, festejamos los Jagim con experiencias únicas, organizamos charlas interactivas, salidas culturales y bailamos al ritmo del Rikudim. Y, por supuesto, los viajes nunca faltan: porque descubrir juntos fortalece nuestra comunidad y nuestra identidad.
El programa Taglit-Birthright Israel es también una de las iniciativas más exitosas en este aspecto. Se trata de viajes gratuitos de 10 días a Israel para jóvenes judíos de 18 a 26 años en los que reciben una fuerte influencia sionista, se les habla de sus "raíces ancestrales" y se les organiza un "encuentro" con las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF). Judíos españoles van para allá todos los años. Ved este vídeo.
A lo largo de los años, todo este entramado financiero ha asfixiado al judaísmo no sionista como el Bundismo socialista en Europa del Este o corrientes más universalistas. Identificar un estado militarizado y agresivo con una religión es una estrategia muy adecuada, porque cualquier crítica a ese estado será un "delito de odio" hacia las buenas personas que practican una religión. Esto permite a Israel ponerse bajo el manto protector de las minorías oprimidas para seguir en sus actividades.
Acciones en internet:
Aún más feas son las acciones poco confesables que lleva a cabo Israel en internet para acallar cualquier discurso crítico. Esto funciona también mediante organizaciones de financiación más bien opaca que han ido desarrollando técnicas sucias de presión y cancelación.
La primera de estas organizaciones de las que voy a hablar es la ADL (Anti-Defamation League). Esta organización actúa señalando discursos que considera "de odio" en internet. YouTube, Facebook, Google y el Twitter pre-Musk han usado lo que han llamado "Trusted Flaggers" (señaladores de confianza) para hacer listas de webs, perfiles y canales "cancelables". El caso que estas plataformas han hecho a la ADL ha sido muy grande, aunque Trump últimamente les ha mandado moderarse un poco. Cualquier crítica a Israel la intentan etiquetar como "discurso de odio", y si pueden enganchan al autor en algún juicio. La ADL tiene una sección llamada "Center for Technology and Society" (CTS) que colabora en el entrenamiento de las IA de Google y Meta. Sólo hay que ir a ChatGPT para ver en qué se puede transformar esta influencia. Muchas webs de contenido crítico sufren el llamado shadowban, una cancelación parcial e intermitente nunca confesada.
Otra cosa que hace la ADL es incluir en las listas de "grupos de odio" a organizaciones judías no sionistas como Jewish Voice for Peace (JVP) o Students for Justice in Palestine (SJP). Han influido también en que gente pierda su cuenta de PayPal o de Patreon y quede ahogada financieramente.
En el caso de Google/YouTube, se ha detectado que han seguido instrucciones de la ADL para redirigir búsquedas de temas controvertidos hacia webs o vídeos que cuestionan esa narrativa "de odio". Aparte de eso, han estado las desmonetizaciones en YouTube hacia cualquier canal de noticias que mostrase imágenes de Gaza o críticas a Israel.
En Facebook ha sido aún peor, ejecutivos y ex empleados de la ADL han formado parte de los consejos de seguridad y contenido de Facebook y se han censurado lemas de defensa del pueblo palestino.
El Twitter anterior a Elon Musk tenía un "Consejo de Confianza y Seguridad" en el que la ADL tenía un asiento permanente. Suspendían cuentas sin parar, incluyendo la del mismo Donald Trump. Cuando llegó Musk y decretó la libertad de expresión, la ADL impulsó un boicot publicitario que tuvo efectos devastadores.
El gesto de OK o Pepe the Frog han sido considerados "incitación al odio" y censurados, un señor hizo el gesto con los dedos de OK en un estadio de baseball y fue vetado de por vida.
Otra organización parecida es CyberWell, que lo que hace es monitorizar la red con IA para detectar y reportar contenido crítico con Israel. Y el problema viene porque CyberWell es un "Trusted Partner" de Meta y Tik Tok, lo que le da una especie de presunción de veracidad para retirar contenido sin más discusión. Hay reuniones con los equipos de políticas de seguridad para ajustar las reglas y presionan para que sus palabras clave sean incluidas en las listas negras.
Por ejemplo, los palestinos lanzaron una pequeña campaña titulada From the river to the sea, Palestine will be free y CyberWell lanzó una agresiva campaña de reclamaciones a Meta para retirar cualquier contenido que mencionase la frase y Meta ha actuado parcialmente, se cree que mediante el shadowbanning.
El flujo de dinero:
El cash flow de EEUU hacia Israel podría dividirse en cuatro apartados:
- Ayuda militar directa.
- Compra de bonos soberanos de Israel.
- Exenciones fiscales para donaciones privadas.
- Capital riesgo estadounidense en Israel.
EEUU tiene un tratado de defensa militar incondicional con Israel llamado el Memorando de Entendimiento, que llega hasta 2028. Por este tratado, EEUU entrega cada año $3.800 millones a Israel para gasto militar sin pedirle condición alguna. Esto no ha impedido que en 2023 y 2024, durante el genocidio de Gaza y los bombardeos de Irán, haya habido más ayudas especiales, que han alcanzado los $17.900 millones sólo durante 2024.
Otra fuente muy importante de financiación es la compra de bonos soberanos. Al empezar la guerra de Gaza, Israel emitió y vendió principalmente a EEUU sólo durante 2023 bonos por valor de $3.000 millones. No se sabe exactamente cuánto se han gastado todas las instituciones de EEUU en unos bonos en una moneda débil que han recibido rebajas de calificación, pero sí que se sabe que, por ejemplo, Palm Beach County tiene una cartera de $700 millones de esos bonos.
Las exenciones fiscales para donaciones privadas a Israel se canalizan mediante el apartado 501(c)(3) de la normativa fiscal de EEUU (Internal Revenue Code), que permite deducir el 100% de esas donaciones. Si se calcula que el dinero privado norteamericano que se dona cada año a Israel supera los $2.000 millones, el coste de esas deducciones se puede calcular aproximadamente en unos 600-700 millones.
Las startup de Israel reciben también un flujo inmenso de dinero estadounidense. Un dato que se conoce es que sólo en 2021 recibieron unos $25.000 millones en financiación, de los cuales fondos americanos como Sequoia o Andreessen Horowitz aportaron una gran parte. Las grandes tecnológicas también se acercan a Israel para financiar grandes proyectos, como la nueva fábrica de Intel en Kiryat Gat, que va a costar unos $25.000 millones. No sé qué criterio ha usado Intel para poner una fábrica en el lugar más peligroso y amenazado del mundo en plena guerra.
Conclusión:
Al margen de que pueda aparecer información nueva, como pruebas claras de que Jeffrey Epstein trabajaba para Israel o asuntos de igual o mayor suciedad, lo que tiene que quedar claro en este artículo es que está probado que Israel emplea fuertes sumas de dinero en la influencia en otros países, al tiempo que recibe fuertes sumas desde EEUU. Israel es un estado soberano que ha invadido ilegalmente el territorio de los vecinos, que practica la exclusión étnica y la expropiación en Cisjordania, que practica el genocidio en Gaza y que intenta controlar el discurso cultural en Europa y EEUU mediante técnicas sucias de censura, de denuncia y de identificación de una minoría étnica con sus objetivos militares y políticos. Mi opinión es que esta situación no es ya aceptable, nuestros gobiernos están obligados a desmantelar todas esas redes de influencia y liberar completamente nuestro discurso cultural. Pienso que el tema de Gaza y Cisjordania debe arreglarse definitivamente, Israel debe devolver los territorios ocupados y cesar sus agresiones preventivas, tiene que quedar bien identificado el sionismo como una ideología de agresión y genocidio, como un fracaso de convivencia en la región.