30 de mayo de 2026

Las joyas de Zapatero

No hay nadie en España ahora que desconozca la colección de joyas de las que se incautó la UDEF en el registro del despacho de Zapatero en la calle Ferraz (justo enfrente de la sede del PSOE). Se trata de algo más de cien joyas de distinta calidad, pero algunas han impresionado a los joyeros, parece que están a "nivel de realeza". Ved estas declaraciones del perito tasador Jesús Yanes.

En ese vídeo, se explica que dentro de la colección hay piezas de valor bajo y medio que podrían corresponder a algún tipo de herencia, pero hay otro conjunto de piezas completamente homogéneo, con el mismo estilo y muy probablemente del mismo joyero. Ese conjunto comprende cuatro collares y unas cuantas pulseras y pendientes a juego. El tasador dice que, si se confirma que los "pedruscos" ahí incluidos son auténticos, se parte de un valor mínimo de 300.000€ y se llega a los 800.000 por cada collar, y las pulseras entre la mitad y un tercio de esas cifras cada una, aparte los pendientes. Por tanto, teniendo las piedras calidad intermedia, la cifra rondaría los dos o tres millones. Y el tasador es muy claro: todo ese conjunto aparenta haber sido adquirido en un único acto de compra a un único joyero. Otros joyeros han dicho a los medios que el estilo tiene pinta de asiático o de Oriente Medio, por lo ostentoso, y que su antigüedad no aparenta superar los 15-20 años. Otro detalle a tener en cuenta es que estas joyas estaban en la caja fuerte dentro de una bolsa con la inscripción Presidencia del Gobierno.

Entonces, todo normal, no tenemos por qué pensar mal.

El problema para Zapatero es que hay ahí un patrimonio cuyo origen se desconoce. Si nos atenemos a los dos millones como tasación baja, lo primero que el juez le va a preguntar es el origen de esos bienes:

  1. Ley 19/2013 de Transparencia (Artículo 26, punto 6º):

No aceptarán para sí regalos que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni favores o servicios en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus funciones. En el caso de obsequios de una mayor relevancia institucional se procederá a su incorporación al patrimonio de la Administración Pública correspondiente.

  1. Código de Buen Gobierno (Orden APU/516/2005. Tercero.6):

Se rechazará cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía o préstamos u otras prestaciones económicas que puedan condicionar el desempeño de sus funciones, sin perjuicio de lo establecido en el Código Penal. En el caso de obsequios de mayor significación de carácter institucional se incorporarán al patrimonio del Estado, en los términos previstos en la Ley 33/2003, de 3 de noviembre, del Patrimonio de las Administraciones Públicas, de acuerdo con lo que se determine reglamentariamente.

  1. Código Penal, artículo 419:

La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un tercero, recibiere o solicitare, por sí o por persona interpuesta, dádiva, favor o retribución de cualquier clase o aceptare ofrecimiento o promesa para realizar en el ejercicio de su cargo un acto contrario a los deberes inherentes al mismo o para no realizar o retrasar injustificadamente el que debiera practicar, incurrirá en la pena de prisión de tres a seis años, multa de doce a veinticuatro meses, e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a doce años, sin perjuicio de la pena correspondiente al acto realizado, omitido o retrasado en razón de la retribución o promesa, si fuera constitutivo de delito.

A partir de ahí, el tema fiscal tiene también varios problemas.

Para acreditar que la titularidad de ese patrimonio tiene origen en un ejercicio ya prescrito, necesitará una prueba realmente fehaciente: factura, documento firmado y muerte en una fecha de quien lo firmó, entrega a funcionario en su momento. En ausencia de estas pruebas, deberá irse al artículo 39 de la LIRPF:

Tendrán la consideración de ganancias de patrimonio no justificadas los bienes o derechos cuya tenencia, declaración o adquisición no se corresponda con la renta o patrimonio declarados por el contribuyente, así como la inclusión de deudas inexistentes en cualquier declaración por este impuesto o por el Impuesto sobre el Patrimonio, o su registro en los libros o registros oficiales.

Las ganancias patrimoniales no justificadas se integrarán en la base liquidable general del periodo impositivo respecto del que se descubran, salvo que el contribuyente pruebe suficientemente que ha sido titular de los bienes o derechos correspondientes desde una fecha anterior a la del periodo de prescripción.

Entonces, el cálculo es muy fácil: dado que Zapatero ya tributa por IRPF más de 300.000 € al año por su pensión de expresidente, más su pertenencia al Consejo de Estado, más actividades supuestamente legales de asesoría, nos iríamos a un tipo marginal del 47% en la Comunidad de Madrid. Esto daría una tributación de 940.000€, que podría perfectamente abonar en la declaración de 2027 si nos atenemos a la redacción de "periodo impositivo respecto del que se descubran".

El problema es que, para tributar tranquilamente algo por IRPF, tienes que demostrar su origen. Y ahí es donde a Zapatero se le va a pedir el testamento con la posible herencia, las facturas por las "asesorías" pagadas en especie o la justificación de esa donación con nombre y apellidos del donante. Esto se le va a poner muy cuesta arriba, porque puede alimentar la causa ya abierta por el tráfico de influencias.

El AVE a La Meca:

La bolsa de Presidencia del Gobierno, la cantidad de joyas del mismo juego y el estilo ostentoso árabe a mí me recuerdan el escándalo del AVE a La Meca.

No sé si recordáis lo que pasó en aquel tiempo. El megaproyecto de construcción del AVE de Medina a La Meca se sacó a concurso en Arabia Saudí y participaron varios consorcios europeos, incluyendo uno español liderado por Renfe y otro francés liderado por la SNCF (Société Nationale des Chemins de Fer Français), también pública. Los franceses pusieron un precio lógico y los españoles, tras las grandes negociaciones del Rey Juan Carlos con los saudíes y la posterior visita de Zapatero al país, ofrecieron un precio un 30% inferior. El proyecto se adjudicó en 2011 al consorcio español por 6.736 millones de euros. Se estuvo operando en todo momento con graves pérdidas que se calcula que sumaron unos 1.000 millones de euros. Según los informes de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), dependiente del Ministerio de Hacienda, Renfe cargó con 146 millones de pérdidas entre 2012 y 2018, achacando esto a imprevistos como la filtración de arena a las vías (imposible de prever en el desierto de Arabia). Aparte de esto, en las cuentas de 2019, Hacienda detectó que Renfe tenía registrados 177,6 millones de euros como "derechos de cobro" a la operadora saudí SRO. Este dinero no estaba contabilizado como ingreso porque no se había facturado ni cobrado, y Renfe admitió que no lo iba a reclamar, por lo que hay sospecha de que se ocultaron aún más pérdidas.

Luego se descubrió en Suiza que en 2008 el rey Abdalá había transferido cien millones de dólares a una cuenta del banco Mirabaud a nombre de la fundación panameña Lucum. El beneficiario de esa fundación era Juan Carlos I. Ese mismo dinero pasó luego a una cuenta de Corinna Larsen. En España, esto se archivó por la "inviolabilidad" del Rey Juan Carlos.

Ahora lo que yo pregunto es: ¿de esos 1.000 millones de los que se beneficiaron los saudíes por debajo del coste, habría habido 100 para Juan Carlos I, y no hubo ni un "regalito" para quien autorizó, a través del ministro de Fomento Pepiño Blanco, al consejo de administración de Renfe a presentar la oferta?

Aparte, hubo otros contratos muy ventajosos con Gaddafi, quien también solía ser generoso con los políticos europeos. Vino incluso a España de visita y se quedó a dormir en su jaima en los jardines del Palacio de El Pardo.

Por tanto, para mí el tema que está saliendo ahora con Zapatero no es ni producto de actividades privadas como ex presidente, ni únicamente una implicación en el régimen de Venezuela, sino una acumulación de patrimonio que va mucho más allá de un juego de joyas que probablemente se había dejado olvidado. La fortuna de Zapatero pienso que tuvo su origen ya durante su mandato y, por sus características, recuerda en pequeño a la del Rey Juan Carlos pero sin impunidad legal.