En la carrera de la IA entre China y EEUU, se habían considerado los procesadores de Nvidia como una ventaja competitiva determinante a favor de OpenAI y Anthropic. Yo preguntaba algunas veces a DeepSeek cómo evolucionaban los modelos de Huawei y me respondía que la brecha estaba abriéndose más que cerrándose y que Nvidia tenía un foso defensivo amplio y duradero basado en sus drivers CUDA y las láminas de silicio de la empresa holandesa ASML. Pero yo tenía grandes dudas de que un producto físico no pudiera ser replicado por toda la ingeniería china.
La información en este tema es más bien opaca, el gobierno chino quiere mostrar un perfil bajo para intentar volar bajo el radar norteamericano hasta que sea tarde, pero hace un par de días ha estallado el gran bombazo: el modelo Kimi K3, de la start-up de Alibaba llamada Moonshot, está igualando e incluso derrotando en las mediciones técnicas al modelo de Anthropic Fable 5, hasta ahora el considerado campeón de los pesos pesados. Y no lo ha derrotado en alguna función accesoria, sino en la pura programación de códigos informáticos mediante la API, es decir, la parte más rentable de toda la IA actual. Esto ha sido un torpedo en toda la línea de flotación de Anthropic, en un momento en el que el tiempo se le está acabando para preparar su salida a bolsa. El impacto de esto ha sido tal que parece que Anthropic ha decidido alargar la disponibilidad de Fable 5 dentro de sus planes baratos, cuando su plan era cobrarlo aparte.
Kimi K3, realmente, no está tan bien acabado como Claude, no tiene el refinamiento en el estilo ni la orientación generalista en su entrenamiento, pero ofrece cualidades de programación y diseño gráfico al mismo nivel a mitad de precio. Tiene el precio del token a un tercio, pero consume más tokens para el mismo trabajo y al final las mediciones honestas sitúan el coste total operativo en ese 50% del de Claude Fable. Entonces, se comprende que el interés de todos los programadores del mundo haya sido muy alto, porque todo ese ahorro va a ir directamente a sus ingresos netos. Ahora mismo, Kimi K3 está completamente saturado y no acepta nuevas altas, pero lo hará en breve.
Hay que entender aquí que Anthropic, en los últimos meses, había derivado sus nuevos modelos hacia la programación, abandonando el uso más humanístico y generalista, para buscar una rentabilidad cierta que apoyase su salida a bolsa. Kimi K3 ha ido a la yugular.
Entonces, esto tiene implicaciones muy grandes. Se habla de un "momento DeepSeek", pero DeepSeek nunca ha dejado de ser una curiosidad. Kimi K3 es una alternativa muy clara que está en producción. A partir de aquí, no tengo ninguna duda de que Trump va a prohibir toda la IA china en EEUU, pero lo tendrá muy difícil para hacerlo también en Europa y el resto del mundo. Así como en las empresas de internet estaba China encerrada y EEUU servía al resto del mundo, ahora con la IA el riesgo es que quede EEUU encerrado y China sirva al resto del mundo.
Ya he explicado aquí en otros artículos que la IA es una cuestión de infraestructura de hardware más que de programación, y los chinos en infraestructuras hoy por hoy lideran completamente, da igual que hablemos de trenes de alta velocidad, carreteras, redes eléctricas o fibra óptica.
Lo más importante de la aparición de Kimi K3 es la evidencia de que el hardware chino ha superado ya al norteamericano si se cuenta el coste efectivo por token. Comparando un procesador con el otro, hacen falta ocho chips de Huawei para igualar a uno de Nvidia, pero si comparamos el consumo eléctrico la diferencia es sólo de 3 a 1, y si comparamos el coste al que China puede obtener la electricidad en sus provincias interiores, ahí está ya por delante. El resto de su gran ventaja se debe a las optimizaciones de software, un aspecto en el que OpenAI y Anthropic llevan mucho retraso (Google está un poco mejor).
De modo que los americanos se lanzaron por la calle de en medio en una carrera despilfarradora, ahora su capacidad de financiación está dando signos de agotamiento y se encuentran con que sus centros de datos son muy ineficientes. El chino aún va muy limitado por su falta de litografías de ASML, pero aun con sus inmensos clusters de Huawei echando humo, ha tomado ya la delantera. Cuando Huawei alcance la eficacia de Nvidia, cosa que sucederá sin ninguna duda, la IA china será muy superior. Hasta ahora hemos visto una capacidad de China para exportar producto manufacturado, pero es posible que pronto sea también una potencia en exportación de servicios digitales.
Además de todo esto, la irrupción de Kimi K3 significa también un cambio de paradigma, porque la IA china, desde DeepSeek, funciona mediante modelos de código abierto instalables localmente. Es cierto que Kimi K3 necesita unos recursos que hoy cuestan más de dos millones de dólares en el mercado, pero esto está al alcance de cualquier empresa y a largo plazo produce ahorro con respecto a los costes de la API. Esto abre un posible mercado basado en licencias, como ocurre con las bases de datos de Oracle o SAP, y avanza en la descentralización de los datos. Esto también ha pillado con el pie cambiado a OpenAI y Anthropic.
La ventaja del tamaño:
La economía de escala ha sido el mayor factor monopolístico del software norteamericano, pero ahora ese factor se les va a volver en contra.
En un modelo de IA, hay unos costes fijos previos de entrenamiento y unos costes operativos. Los costes de entrenamiento son los que deciden la calidad final del modelo, al margen del número de usuarios. Esos costes suelen representar el 20% del coste total del token, pero ese porcentaje bajará si hablamos de muchos más usuarios de pago. Hay otra parte del entrenamiento que se basa en la disponibilidad de datos e información de calidad, y eso también se ve favorecido por el tamaño. Cada modelo nuevo reutiliza las consultas y las bases de código del modelo anterior, y eso le da un pequeño efecto de bola de nieve.
En la parte del funcionamiento diario, se puede acceder a hardware más barato y mejor optimizado si el poder de compra es mayor. También se puede producir energía eléctrica ad hoc y capturar el margen de las empresas de suministros.
Entonces, mucho ojo con Kimi K3. Pienso que Microsoft está bien posicionada porque Nadella ya adelantó que venía la comoditización y que ellos operarían todos los modelos del mercado en sus servidores. Ahora, el cambio de paradigma hacia esas instalaciones locales refuerza el crecimiento de Azure. Nvidia, en cambio, puede sufrir competencia clara de Huawei en terceros países con electricidad barata, y ya sabemos los márgenes que ha ido construyendo y los múltiplos a los que cotiza. Google/Gemini se va a salvar, de momento, porque tiene el buscador integrado, pero sus problemas son de otro tipo.
Y es en OpenAI y Anthropic donde está la mayor afectación. Se quejan en Anthropic de que ha habido destilación, ¿pero ellos no han destilado de webs y libros sin pagar nada? ¿No se han apropiado de todo lo que han querido? Kimi K3 destila al destilador, y todos destilamos de algún sitio.
Pienso que la IA norteamericana sólo se va a poder salvar si se esfuerza en retener esas suscripciones de $20 al mes que tanto han denostado. La producción de código y otros usos industriales se van a comoditizar y van a ser hipersensibles al precio. O encuentran una forma de producir electricidad con una mayor eficiencia, o tendrán que centrarse en la marca y usos de nicho. Ya no voy a invertir en Anthropic aunque salga a bolsa pronto, voy a hacer caso de Gerald Celente, quien ya indicó en su Trends Journal exactamente lo que iba a ocurrir.