14 de septiembre de 2026

El sionismo fundacional de Vox

En el artículo anterior estuve mencionando el sionismo de Vox de pasada, y creo que esta situación merece un artículo aparte.

La imagen que Vox ha querido siempre proyectar en su propaganda electoral es la del palurdo carpetovetónico que tiene escopeta y va a los toros. Es posible que pescaran los primeros votos en esos caladeros, pero la realidad de su financiación y control es muy distinta.

Entre finales de 2013 y principios de 2014, el entonces director gerente de la Fundación para el Mecenazgo y Patrocinio Social de la Comunidad de Madrid, apodado actualmente Pagascal, queda sin su paga porque el nuevo presidente autonómico, Ignacio González, decide suprimir esa fundación sin actividad relevante y no respetar a uno de los grandes protegidos de la jubilada Esperanza Aguirre. Esto hace que Pagascal abandone el PP y busque fuentes de financiación.

Había en aquellos días un movimiento político preocupante para Esperanza Aguirre y David Hatchwell que era la fundación de Podemos con ayuda del régimen iraní. No está demostrado que llegaran maletines a España, pero la cadena de televisión HispanTV recibía millones de euros directamente de Irán y pagó a Pablo Iglesias 50.082 € brutos durante 2013 para presentar un programita sin relevancia llamado Fort Apache. En total, parece que se embolsó casi 100.000 € durante dos temporadas.

Esto motivó al entorno de Pagascal a montar un "Podemos de derechas", y de ahí se planteó la fundación de Vox. Uno de los primeros contactos que estableció fue el de Alejo Vidal-Quadras, europarlamentario del PP y en aquel momento vicepresidente del Parlamento Europeo. Vidal-Quadras comenzó a recibir en su despacho de Bruselas a miembros del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), la oposición en el exilio al régimen de los ayatolás. Esta gente estaba principalmente en Francia y en un complejo de alta seguridad auspiciado por EEUU en Albania llamado Camp Ashraf-3.

El CNRI es, obviamente, un títere del Mossad y la CIA, y ha servido para trabajos sucios, como en su tiempo sirvió la mafia de Chicago. Este tema está muy investigado y es demasiado obvio. El CNRI está compuesto en su mayor parte por terroristas del MEK (Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán).

En este artículo del think tank sionista The Washington Institute for Near East Policy se mencionan informes de la administración Obama que reconocieron que Israel colaboró directamente con el MEK para asesinar a varios científicos iraníes sospechosos de colaborar en la fabricación de bombas nucleares.

El periodista de The Times of Israel Julian Rennell parece que publicó un artículo que mostró claramente ese control del Mossad sobre el MEK. El artículo fue luego borrado, pero se cita aquí y aquí, por ejemplo.

Hay también muchas otras fuentes de militares que han reconocido esto.

La financiación que consiguió Vidal-Quadras por parte del CNRI fue de 972.000 € para la campaña electoral de las europeas de 2014. Con estos nuevos fondos, Pagascal actuó de manera determinante en la autoasignación de una paga de 65.000 € brutos anuales como presidente del partido.

A partir de ahí, Vidal-Quadras no obtuvo escaño alguno y Vox tuvo que abandonar su sede de la calle Diego de León y reducir el número de nóminas.

Meses antes de las elecciones andaluzas de 2018, uno de los personajes más siniestros y oscuros de la política española, Rafael Bardají, abandona el PP y entra directamente en el Comité Ejecutivo Nacional de Vox. Bardají había sido asesor de seguridad de Aznar y director internacional de FAES entre 2004 y 2016, y había fundado en 2010 la Friends of Israel Initiative, registrada en Madrid y Miami, que recibió casi 10 millones de dólares en donativos y transfirió unos 700.000 euros a fundaciones españolas entre 2014 y 2016. Bardají era en ese tiempo el mayor sionista de la derecha española y tenía contactos internacionales de alto nivel, de modo que conectó a Vox con todo el sionismo norteamericano y lo puso bajo el gran paraguas de la administración Trump.

Y ahí, en esas elecciones andaluzas, sí que se sacaron escaños y el dinero público comenzó a llegar, junto con donaciones privadas opacas.

A partir de ese momento, comienza el acercamiento de Acom. Hay un primer mensaje de Hatchwell en 2019 en el que, simplemente, dice: "Vox no es antisemita".

Un poco más tarde, aparece otro mercenario como Juan Carlos Girauta, que llega a sacar un escaño en el Parlamento Europeo por Vox en 2024 y, en su declaración oficial de bienes, indica que ha cobrado en los dos años inmediatamente anteriores 1.000 € mensuales de Acom y 2.000 € mensuales de la Fundación Hispanojudía, ambas entidades fundadas y dirigidas por David Hatchwell. Pero es que Girauta ya llevaba varios años colaborando extraoficialmente con Vox antes de esa declaración de bienes, a finales de 2020 ya participó en un acto de una fundación de Vox.

El camino inverso ha recorrido Rosa Reigía: directora de Relaciones Internacionales e Institucionales de Disenso, la fundación oficial de Vox, en 2020 y 2021, y responsable de Relaciones Institucionales y Políticas y portavoz de Acom a partir de 2023, llegando a vicepresidenta en 2024.

En diciembre de 2023, Pagascal viajó a Israel por invitación directa del partido de Netanyahu, estuvo con varios ministros y se echó fotos. Parece que, para facilitar el encuentro, intervino directamente David Hatchwell. El ministro de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo, Amichai Chikli, dijo:

Vox se enfrenta a una campaña de deslegitimación constante. [...] No somos ajenos a ello, pero estamos convencidos de que seguiremos trabajando juntos por la libertad de expresión, la libertad de pensamiento y todos los valores fundamentales de la civilización occidental.

Y Pagascal dijo que, con su visita, se afianzaban las "estrechas relaciones" con el gobierno de Israel y con Likud, el partido de Netanyahu.

No era para menos: la European Coalition for Israel publicó en 2024 el EP Israel Ranking, que medía el porcentaje de votos favorables a los intereses de Israel que hubiesen sido emitidos en el Parlamento Europeo por cada partido. El ranking lo lideró Vox, con un 98,74% de votos dentro de la línea marcada por Israel. No hay ningún partido político en Europa que sea más mamón y arrastrado con Israel, un país que de amigo de España no tiene nada.

Pagascal también maniobró, en su condición de presidente de la coalición europea Patriotas.eu, que engloba a los partiditos nacionales sionistas tipo Vox y que tiene grupo parlamentario propio en la Eurocámara, para que el Likud de Netanyahu entrara en la coalición como "observador". Esto le dio a Netanyahu influencia directa en el grupo parlamentario que es la tercera fuerza en el Parlamento Europeo.

Uno de los que acompañó a Abascal al viaje a Israel fue el europarlamentario Hermann Tertsch, hijo del nazi Ekkehard Tertsch, embajador del III Reich en Zagreb y Madrid. Los Tertsch siempre en el lugar adecuado en el momento adecuado.

Las purgas sionistas de Pagascal:

Ya expliqué en el artículo anterior cómo Abascal se ha deshecho de Javier Ortega Smith, Carla Toscano o Juan García-Gallardo por no aceptar la sumisión a Israel. Pero hay más gente que está saliendo del partido, como por ejemplo José Ángel Antelo, ex presidente de Vox en Murcia, quien ha dicho en un podcast:

Yo creo que un partido debe estar basado única y exclusivamente en los intereses nacionales, no en los intereses de Hungría con Viktor Orbán porque te ayude en la financiación, o Israel porque todos sabemos que la banca judía pues tiene mucha fuerza, ¿no? No debe de estar dependiendo de eso. Debe depender única y exclusivamente de la voluntad y de los intereses nacionales. [...] Si no, alguien puede pensar que estás supeditado o que eres siervo de otro tipo de intereses, y esto es lo que ya empieza a sobrevolar en el caso de Viktor Orbán, que ahora ha perdido las elecciones, o el caso de Netanyahu en Israel.

Ciertamente, Viktor Orbán, mediante el banco húngaro MBH, ha prestado a Vox un total de 13,5 millones de euros, que Vox ha devuelto con el dinero público de los escaños ganados.

Pero, cuando tú eres un Pagascal, siempre has estado supeditado a alguien. Estabas en el pesebre de Esperanza Aguirre, te pusieron luego en un chiringuito sin utilidad, te quitaron luego de allí, te consiguió Vidal-Quadras paguita nueva del Mossad. Sabes que tu partido es una muleta, sabes que nunca vas a gobernar, pero el escaño lo vas a mantener, te llevas los 50 K del Congreso, más los 37.300 de tu partido, más los 18.000 como presidente de grupo parlamentario, los 11.600 de dietas de desplazamiento (desplazamiento que paga el partido), más iPhone y iPad, línea de taxi gratuita, menú del día completo por 8 €, tinto de verano a 2,5 €... Así puedes seguir durante mucho tiempo, sólo tienes que estafar a tus votantes y mantenerte bajo el paraguas israelí en cuanto a cobertura mediática y financiación. El ministro de la Diáspora, el mismo que pagó dos millones de dólares a la empresa de marketing político Stoic para crear cientos de cuentas falsas en X, Facebook e Instagram y dos periódicos on line falsos para atacar a 128 congresistas estadounidenses, es el que te recibe y te hace piropos allá en Israel. Y tú le respondes que hay "estrechas relaciones".

Los negocios de Hatchwell:

El proxy de Netanyahu en España es David Hatchwell, y sobre él gira toda la influencia israelí en nuestra política. La empresa más importante de las que tiene este individuo es Excem Grupo 1971, S.A. (opera como "Excem Technologies"): CIF A28431500, con domicilio en Avenida de Bruselas, 20, Edificio Gorbea 4, 1ª Planta, Alcobendas. Esta empresa ha destacado por ser representante en España de la empresa israelí Verint Systems y ha firmado contratos con el Ministerio del Interior, la Guardia Civil, la AEAT, la Generalitat de Catalunya, la Ertzaintza y el Ministerio de Defensa, entre otros. Está vinculada a software de escuchas telefónicas y espionaje con tecnología de Verint Systems.

Si nos vamos a la Plataforma de Contratación del Estado, muy fácilmente podemos buscar las licitaciones en las que Excem ha sido adjudicataria, que son decenas, y vemos que no para de recibir contratos públicos. Este mismo mes de agosto se ha publicado en el BOE una licitación de 750.000 € del Ministerio de Hacienda en la que ha sido adjudicataria Excem: "Servicio de mantenimiento de tres sistemas móviles de escaneado de vehículos y cargo y tres equipos manuales de retrodispersión". En diciembre del año pasado se publicó otro contrato de 925.497,99 € para el "servicio de mantenimiento preventivo y correctivo de tres sistemas de inspección no intrusiva en los puertos de Bilbao, Vigo y Las Palmas con destino a dependencias de la Agencia Estatal de Administración Tributaria". En noviembre de 2025 se formalizó un contrato de 1.239.669,42 € por parte de la Jefatura de Asuntos Económicos del Estado Mayor de la Defensa con Excem como única adjudicataria para la adquisición de una plataforma de inteligencia predictiva para la monitorización de los espacios marítimos en el ámbito del sistema de inteligencia de las Fuerzas Armadas. Otro contrato que encuentro así, en una búsqueda superficial, es el de julio de 2025 con la Dirección General de la Policía para la "adquisición, implantación y puesta en marcha de una nueva infraestructura de clave pública que complemente a las existentes actualmente y que garantice la continuidad del servicio prestado por la Dirección General de la Policía".

Alguien con más paciencia podría rastrear más, pero no hace falta, es claro que Hatchwell trabaja muy intensamente con el sector público, recibe millones en licitaciones para intermediar entre las empresas tecnológicas de Israel y el estado español. Y, con todo eso, usa Acom para influir directamente en política apoyando a Israel y blanqueando el genocidio de Gaza.

Desde Acom, se dedica a lanzar querellas y denuncias casi siempre alrededor de los artículos 510 y 525 del Código Penal. Todo su entramado de falacias se basa en que se usa el adjetivo "sionista" como sinónimo de judío, y eso implica discriminación de las personas por razón de su religión e incitación al odio antisemita. Que haya habido en Gaza un genocidio, eso es una mera anécdota, no se menciona nunca. He contado más de 30 querellas o denuncias a personajes tan variopintos de la cultura española como Suso de Toro, Ione Belarra, Rubén Gisbert, Pedro Baños, Santiago Armesilla, Pedro Sánchez (el presidente del Gobierno), el director del museo Reina Sofía, el director de la Vuelta a España... Hay una gran cantidad de odio alrededor suyo, cuando él sólo quiere dar amor.

La gravedad de todo esto:

Los ataques a los intelectuales de un país por parte de agentes de otro país son estrategias de guerra. El lawfare cutre y chapucero de Hatchwell, que sólo anuncia la interposición de las querellas pero no las inadmisiones que a todas luces está sufriendo, busca disuadir a la gente de hablar de temas del máximo interés general. Quiere seguir en sus actividades sin "señalamiento", pero sí que va poniendo fotos y nombres de los querellados.

El tema de Rubén Gisbert es especialmente grave, porque, según cuenta en su canal, se ha publicado en Twitter la geoposición de su casa allá en la montaña asturiana y se ha dicho que "no la va a acabar de reformar". El coronel Pedro Baños está también recibiendo mucha leña, y a Hatchwell no le está pasando nada.

Si la política de España acaba controlada indirectamente por un país teocrático gobernado por psicópatas que ven en el exterminio de los otros seres humanos un mandato bíblico, podemos prepararnos para grandes desgracias. Podemos acabar enredados en la guerra de Irán o completamente depauperados después de haber vendido a bajo precio los recursos naturales. Cuando un pueblo pierde su soberanía a favor de otro, está colonizado. Por eso hay que tomarse muy en serio el tema de Israel, y hay que vigilar más de cerca a Vox y al PP, porque nos deben lealtad a nosotros, a su pueblo, no a los capitales internacionales ni a los conglomerados mediáticos.