20 de septiembre de 2026

Las lecturas de las PAU

Desde que llegué en 2021 al IES Historiador Chabàs, he estado impartiendo más bachilleratos que grupos de la ESO, y he tenido siempre que tratar las lecturas que obligatoriamente aparecen en las PAU de la Comunidad Valenciana. Durante los primeros cursos, esas lecturas eran obras de Carmen Martín Gaite, Federico García Lorca y Buero Vallejo. A partir del curso pasado, se cambiaron por una selección de cuentos de Emilia Pardo Bazán, otra selección de poemas de la Generación del 27 excepto Lorca e incluyendo a dos autoras del grupo llamado Sin Sombrero, y la obra de teatro Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura.

Lo primero que se pregunta un profesor que goza del derecho constitucional de la libertad de cátedra, pero que se ve de facto obligado a impartir unas lecturas que él no ha elegido, es quién las ha elegido. Y la respuesta a esto tiene varias capas.

En un primer nivel está la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, obviamente impulsada por Zapatero, que en el artículo 24.a ya dice de manera genérica: "La atención especial en los currículos y en todas las etapas educativas al principio de igualdad entre mujeres y hombres".

Esto se concretó un poco más durante el mandato de Sánchez, en el Real Decreto 243/2022, de enseñanzas mínimas de Bachillerato, que establece en su artículo 7.c "el reconocimiento y enseñanza del papel de las mujeres en la historia". En el anexo II de ese decreto se establece el currículo específico para Lengua Castellana y se dice bien claro:

No se trata de acometer una historia de la literatura de pretensiones enciclopédicas, sino de seleccionar un número reducido de obras que serán objeto de lectura guiada y compartida en el aula. [...] Se trata, en fin, de seleccionar para la lectura guiada y compartida en el aula algunas obras relevantes del patrimonio literario –que ha de incorporar la obra de mujeres escritoras– para mostrar elementos relevantes de la construcción y funcionamiento de la literatura, y de las relaciones que se establecen con otros textos y con los valores ideológicos y estéticos de su contexto de producción, así como de su capacidad de iluminar y explicar nuestro presente.

Por tanto, como vemos, todo es un puro PSOE que empuja en una dirección, mientras el PP mira para otro lado y se preocupa de otras cosas.

En la normativa autonómica valenciana, no hay nada más a este respecto, lo único que se hace es delegar la selección de esas lecturas a una "comisión de materia" de Lengua Castellana, que está dentro de la Comisión Gestora de las PAU, presidida por la secretaria autonómica de Universidades. En las actas de esa comisión para el curso 2025/2026 figuraron como especialistas universitarios José Luis Blas Arroyo, José Joaquín Martínez Egido, Clara Ureña Tormo, José Luis Vicente Ferris y Santiago Vicente Llavata. Como asesora procedente del Bachillerato figuró Begoña Oliva Martí.

Cada uno de los cinco especialistas proviene de una universidad pública valenciana distinta: Universitat Jaume I, Universitat d'Alacant, Universitat Politècnica de València, Universitat Miguel Hernández y Universitat de València. Todos, excepto José Luis Vicente Ferris, son especialistas en lingüística o gramática, alguno de tipo científico. Yo voy a usar mi intuición aquí y pienso que ha sido Begoña Oliva Martí la que ha propuesto algunas de esas obras y los catedráticos las han aceptado porque estaban más preocupados por el llamado "Bloque de Lengua" del examen.

Luego, esas lecturas han acabado en las aulas de los institutos valencianos. Si se toma el currículo y la legislación de manera literal, un profesor de 2º de Bachillerato no tiene obligación de impartir esas lecturas en sus clases, puede establecer otras en su programación de aula y puede incluso salirse del acuerdo al que haya llegado su departamento. En la práctica, esto no lo va a hacer nadie, porque a lo largo de los años se han ido introduciendo toda una serie de elementos de presión que llevan a la impartición de las lecturas de las PAU en las clases. Nadie quiere pasarse el curso entre reclamaciones, reuniones e inspecciones, para luego ser culpado por su departamento de unas notas bajas. Así que la "comisión de materia" decide y los profesores impartimos esas lecturas en las aulas. Eso es una realidad. Y también lo es la práctica generalizada de impartir sólo el contenido de las PAU, ignorando buena parte del currículo oficial. Esto último ya entra en lo ilegal, y a veces hasta lo incluyen en las programaciones como "acuerdo de departamento", pero nadie hace nada.

Las lecturas de las PAU:

Para que os podáis hacer una idea aproximada de lo que imparto en mis cursos de 2º de Bachillerato, os voy a hacer aquí un pequeño resumen de cada una de las obras:

Empieza el curso con Emilia Pardo Bazán, escritora de la oligarquía gallega, con éxito en su momento, imitativa de Zola y completamente liberal y católica. Esta señora escribió principalmente novelas, pero en las PAU se ha querido incluir sólo una selección de sus cuentos, la mayoría publicados inicialmente en revistas literarias y luego recopilados en varios volúmenes. Yo hice el curso pasado un análisis propio de cada relato.

El primer relato de la serie se titula "El mechón blanco" y tiene párrafos como éste:

Los oficiales de la guarnición se hacían lenguas de la hermosura de su Capitana generala. ¡Qué cutis moreno más fresco! ¡Qué ojos más lánguidos y más fogosos a la vez! ¡Cómo caían, velándolos con dulce sombra, las curvas pestañas! ¡Qué gallardo cimbrear el del gentil talle! ¡Qué andar tan airoso! ¡Qué arranque de garganta y qué tabla de pecho, bellezas apenas entrevistas en el teatro, al través de la mínima abertura del alto corpiño!

Yo escribí en mi dosier del aula:

La autora usa en este relato un estilo muy del siglo XIX, retórico, cursilón. Además,
va opinando omniscientemente de manera ridícula. El tratamiento tiene muy poco
de naturalista y mucho de relato rosa ampuloso y malo. Si acaso, recuerda un
poco a Bécquer, pero en malo ("El monte de las ánimas" es de 1861 y este cuento
es de 1892). Hay un poco de ese preciosismo nobiliario, pero a Bécquer le salía
mejor. Es un relato tardío, agotado ya el Naturalismo, casi en el siglo XX.

Esta opinión la mantengo ahora mismo, aunque mi dosier fue retirado por varias reclamaciones de padres y una intervención de la inspección educativa, alegando problemas de "ajuste al currículo".

El otro relato se titula "El ruido" y en él la autora pone frases como ésta:

Para comprender la trascendencia de la nubecilla, conviene saber que la originalidad literaria de Camilo consistía en una tan delicada, refinada y exquisita construcción del período, que las palabras, engarzadas como eslabones de primorosa cadena de esmalte, se realzaban unas a otras y hacían música como de agua corriente o de arpas estremecidas por el viento y que despiden sones aéreos, prolongados y dulcísimos. El efecto que las rimas de Camilo producían en el lector era el de una vibración lenta y profunda, suave y embelesadora.

Mi opinión es bien sencilla:

Pardo Bazán sigue en su estilo mediocre, retórico, burocrático, más que Galdós o
Blasco Ibáñez. Se comprende que otros escritores más jóvenes como Azorín o
Baroja hiciesen fuertes críticas contra esto.

El otro relato es "El tesoro", que precisamente es el que se preguntó en la PAU en la convocatoria de junio. Es un relato literariamente muy valioso, la acción transcurre en "el país de los sueños" y aparece Inés. Leed la descripción física que hace la autora:

En tan deliciosa comarca vivía una moza como un pino de oro, llamada Inés. Quince mayos agrupaban en su gallarda persona todas las perfecciones y gracias de la Naturaleza, y en su espíritu todos los atractivos misteriosos del ideal. Porque instintivamente -supongo que lo habréis notado- atribuimos a las niñas muy hermosas bellezas interiores y psicológicas que correspondan exactamente a las que en su exterior nos embelesan. Aquellos ojos tan claros, tan nacarados y tan húmedos de vida, no cabe duda que reflejan un pensamiento sin mancha, comparable al ampo de la misma nieve. Aquella boca hecha de dos pétalos de rosa de Alejandría, solo puede dar paso a palabras de miel, pero de miel cándida y fresca. Aquellas manitas tan pulcras, en nada feo ni torpe pueden emplearse: a lo sumo podrán entretejer flores, o ejecutar primorosas laborcicas. Aquella frente lisa y ebúrnea no puede cobijar ningún pensamiento malo: aquellos pies no se hicieron para pisar el barro vil de la tierra, sino el polvo luminoso de los astros; aquella sonrisa es la del ángel...

Para los que no sepáis lo que significa "ebúrnea", leed la entrada de la RAE: del latín ebur, ebŏris, marfil. Ese adjetivo lo introdujo en la literatura española Rubén Darío en su poema "Sonatina", que acaba así:

Mas, ¡ay!, la princesa de la frente ebúrnea
tiene un alma prisionera en su cárcel diurna,
y un corazón que sueña con un mundo mejor;
y quisiera ser libre, y quisiera ser ala,
y quisiera ser onda, y quisiera ser gala
de un jardín misterioso de perfume y de amor.

Pero lo que Darío hizo con gracia en 1896 vino luego a imitarlo con torpeza la Pardo Bazán en 1899. Pero nosotros a Darío en las clases casi no lo podemos dar, porque tenemos que dedicarnos a la explicación exhaustiva de estos cuentos.

El relato de la muchacha llamada Inés simplemente trata de que esta chica encuentra
un día a un anciano en una covacha a orillas de un río que le da un cofre que
"encierra el tesoro de tu inocencia". Al final, no puede resistir la curiosidad y lo
abre y hay una nota: "Cuando sepas lo que es la inocencia, será que la perdiste".

Sobre esto, a la persona que redactó las preguntas en ese examen PAU no se le ocurrió otra cosa que preguntar: "En el contexto alegórico en el que se desarrolla el cuento, ¿qué simboliza el cofre? ¿Qué representa el brujo? ¿En qué detalles del relato observamos el enfoque feminista de Emilia Pardo Bazán? En síntesis, ¿cuál es la crítica social de la narración?".

También podría haber preguntado: "¿En qué detalles del relato observamos el enfoque liberal de Emilia Pardo Bazán?". Y yo habría respondido: "Nos muestra la usura semítica simbolizada por el rabino barbudo y su valioso cofre, frente a la honestidad de la raza aria encarnada en la muchacha de piel ebúrnea que se ve manipulada y obligada a perder al final su inocencia y montar un III Reich".

Cualquier cosa la pueden pasar por feminismo. Da igual el enfoque alegórico, simbólico, modernista o de leyenda tradicional, ellas van a lo que van. Hasta ahora, se han conformado con interpretaciones sesgadas en sus clases, pero a partir de este examen he visto que ya orientan la pregunta directamente: "Ponme aquí feminismo".

El siguiente relato es "El fantasma", que tiene una protagonista femenina que, simplemente, inventa infidelidades y se las cuenta a su marido, quien se ve compelido en un principio a defender su honor pero luego la da por loca, aunque no se divorcia. Aquí habría venido la oportunidad de tratar en las PAU el problema de las denuncias falsas y el trastorno mental femenino, pero eso igual aparece en esta próxima convocatoria.

Otro relato es "La perla rosa", que trata de un "pagafantas" que sólo vive para comprarle caprichos a su mujer. Por supuesto, la mujer es bellísima e irrepetible, y le pide las joyas más caras de la joyería, a nivel casi Zapatero, que son unas perlas rarísimas de color rosa. El "pagafantas" duda, pero su mejor amigo le convence de la "inversión" y él emplea todos sus ahorros en el capricho. Pronto, la chica pierde una de las perlas y él va a buscar consejo a casa de su amigo y encuentra allí, en la piel de tigre, al lado del diván, la perlita en el suelo, y ahí ata cabos y se dirige a su casa, le dice a su mujer que ha encontrado milagrosamente la perla, le dice que se ponga los pendientes y de repente se los arranca de un tirón y le rasga las orejas. El relato acaba con esta chica cogida del brazo de un tercero, que no es ni el "pagafantas" ni su amigo.

Entonces, es claro que la autora marca a este personaje femenino como narcisista y abusivo, sin sentimiento por ninguno de los hombres que utiliza. ¿Qué se explicará en las aulas? Violencia de género, la herida en las orejitas, el descontrol emocional del cornudo. ¿Qué preguntarán en las PAU? "Explique la orientación a favor de la LIVG de la autora".

Hay en la lista otros relatos de desigual calidad, y yo destacaría "Las medias rojas" como el mejor de todos, con el lenguaje más naturalista y una buena representación del habla vulgar gallega.

Pero la realidad es que esta autora es completamente imitativa y mediocre, y así la consideraba la crítica académica cuando yo estuve en la universidad, pero ahora parece que hay un mérito que se valora más, que es su coño. Y, por ese mérito, se ignora a Galdós o Clarín.

Lo que se está haciendo es una falsificación de la historia de la literatura castellana. Si la ley dice que hay que buscar en los textos "su capacidad de iluminar y explicar nuestro presente", ya en el Grado en Filología Hispánica de la Universidad de Valencia vemos que la Generación del 98 está completamente ausente, cuando no hubo autores más influyentes en todo el siglo XX. La idea del tratamiento en profundidad de algunas obras se está usando para sesgar completamente los contenidos y orientar interpretaciones ideológicas. Los profesores estamos siendo usados como correa de transmisión del programa electoral del PSOE, y eso se hace mientras gobiernan el PP y VOX en la Comunidad Valenciana.

En este curso, ya no voy a poder usar mis dosieres de elaboración propia, porque, "según normativa", no puedo pedir un gasto extra al alumnado. Ese gasto era de 12 € para un curso completo. Ahora, tendrán que adquirir las ediciones de Micomicona, que están completamente cepilladas. Y el gasto será mayor.

En la parte de la poesía, las PAU incluyen una selección de poemas de la Generación del 27, aunque hay dos autoras que nunca han figurado en la nómina del 27 y que se han agrupado bajo el epígrafe de "las Sin Sombrero". Los autores aquí son Rafael Alberti, Pedro Salinas, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Ernestina de Champourcín y Carmen Conde.

El homosexual declarado Vicente Aleixandre dice en su poema "Se querían":

Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?

[...]

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

El otro, Luis Cernuda, en la misma línea:

Surtidores de sueño
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Ávido de recibir en sí mismo
Otro cuerpo que sueñe;

Uno que no sabe la sangre de dónde sale, si de su polla o del culo rajado del otro. El otro que va buscando miraditas para ponerse rápido a abrir las nalgas. Esto es lo que tenemos que enseñar a los alumnos de 17 años.

Luego están las dos Sin Sombrero. A estas señoras yo no las estudié en la universidad, no aparecieron en el temario de las oposiciones, nunca había leído nada de ellas. En el libro de texto que usamos, de la editorial McGraw Hill, sólo una de ellas tiene un par de líneas dedicadas, la otra simplemente ni aparece ni es nombrada.

Ernestina de Champourcín tiene algo más de calidad, en su nivel imitativo de Juan Ramón. Tiene un imaginario católico/espiritual bonito, pero no tiene ni métrica, ni rima.

Carmen Conde tiene su coño y su ideología feminista izquierdista, nada más. La métrica y la rima no las conoce, la literariedad del lenguaje sólo ocasionalmente y a nivel imitativo. Por ejemplo, así empieza:

Quiero tu hijo, aviador enemigo; quiero tu hijo para enseñarle el cuerpo destrozado del mío, para que te oiga volar, con tus bombas y tus balas, sobre nuestras cabezas.

Y así acaba:

¡Qué suprema efusión de geografías!
Tus manos sobre mis manos.
Tus ojos, aves de mi árbol,
en la yerba de mi cabeza.

La verdadera historia literaria:

Los grandes autores de la literatura castellana no han hecho en general obras ni feministas ni homosexuales. Toda esta fabricación de grupos tipo "Sin Sombrero" ha venido de periodistas de TVE como Tània Balló y del dinero público.

Si queremos atenernos a un criterio lo más objetivo posible, podemos tomar la base de datos de Google Scholar, que recopila todos los artículos académicos publicados por el hispanismo internacional. La situación para los autores en lengua castellana del siglo XX en cuanto a su aprecio crítico es bien clara:

  1. Jorge Luis Borges.
  2. Gabriel García Márquez.
  3. Pablo Neruda.
  4. Julio Cortázar.
  5. Octavio Paz.
  6. Juan Rulfo.
  7. Mario Vargas Llosa.
  8. Carlos Fuentes.
  9. César Vallejo.
  10. Alejo Carpentier.

Y, entre los peninsulares:

  1. Federico García Lorca.
  2. Antonio Machado.
  3. Miguel de Unamuno.
  4. Juan Ramón Jiménez.
  5. Camilo José Cela.
  6. Luis Cernuda.
  7. Carmen Laforet.
  8. Miguel Delibes.
  9. Rafael Alberti.
  10. Ramón María del Valle-Inclán.

De todos éstos, el alumnado de Bachillerato de la Comunidad Valenciana no sabe apenas nada. De Cernuda ha leído tres poemas. De 20 autores, ha aparecido una mujer.

Se pueden también obtener datos de WorldCat sobre traducciones, aún más difíciles de falsificar. El Instituto Cervantes publica el Mapa Mundial de la Traducción, y entre 1950 y 2021 ha detectado estas traducciones:

Puesto Autor Traducciones
1 Miguel de Cervantes 1.386
2 Gabriel García Márquez 1.270
3 Isabel Allende 861
4 Jorge Luis Borges 768
5 Mario Vargas Llosa 765
6 Federico García Lorca 519
7 Pablo Neruda 484
8 Carlos Fuentes 460
9 Arturo Pérez-Reverte 457
10 Carlos Ruiz Zafón 381

Ésta es la verdadera realidad, el uso completamente ideológico del temario de literatura de 2º de Bachillerato, el asalto a la libertad de cátedra, la oficialización e institucionalización de lo mediocre. La estupidez colectiva no es casual, es producto de la corrupción política y la inacción de la ciudadanía. Los profesores estamos para enseñar la realidad, hemos sido formados para ello, pero las redes manipulativas y de control se han ido densificando y han entrado por las rendijas de la legislación, sin que nadie con poder haya hecho nada, a pesar de haber recibido votos de sobra para ello.