El gobierno de la Comunidad Valenciana, que es una coalición entre PP y VOX, aprobó el pasado 31 de julio la ley 5/2026 de medidas "de organización" de la Generalitat. Es una ley heterogénea que habla de fiscalidad, gestión administrativa, gestión financiera y otras cosas, pero ha llamado la atención porque, por iniciativa de VOX, incluye en su artículo 155 un añadido al Decreto 80/2017 en la parte que enumera las funciones de la inspección educativa:
«2.k) Velar por la neutralidad ideológica en los centros educativos, supervisando que las actividades docentes, los materiales curriculares y los actos escolares se mantengan ajenos a cualquier tipo de adoctrinamiento, garantizando el respeto al pluralismo y la libertad de conciencia del alumnado y de sus familias, así como sus derechos derivados de la libertad lingüística.»
Tras la aprobación de esa ley 5/2026, ha quedado modificado el Decreto 80/2017 y se planea nombrar a 20 nuevos inspectores para que se dediquen específicamente a esa labor de "velar por la neutralidad ideológica".
También se ha dicho que se habilitará un buzón anónimo de denuncias para que padres, alumnos o profesores comuniquen los hechos que consideren que constituyen adoctrinamiento y lleguen a conocimiento de la inspección. Ese buzón todavía no está operativo.
No hace falta decir que estoy de acuerdo con el objetivo de ese apartado 2.k. El problema es que esa redacción en esos términos genéricos no va a impedir en absoluto el adoctrinamiento educativo. Hace falta un desarrollo reglamentario mucho más específico que concrete qué cosas se pueden hacer y qué cosas no se pueden hacer.
De entrada, ni siquiera se ha hecho una definición de lo que es el adoctrinamiento. Por tanto, no queda definida tampoco la neutralidad ideológica. El PSOE ha interpuesto un recurso al Tribunal Constitucional y ya veremos lo que dice.
Para entender un acto abusivo tan grave como es el adoctrinamiento educativo de los menores, hay que conocer primero quiénes perpetran esos actos y con qué motivación.
Los funcionarios docentes que adoctrinan buscan ganar influencia para su causa política prevaliéndose de la inamovilidad que en España se atribuye a los funcionarios públicos. Esto empezó durante el tardofranquismo, como oposición al régimen o preparación de la transición, y se desarrolló mediante toda una serie de técnicas arteras que fueron indetectables para las autoridades. Esto significa que, cuando estos profesores diseñan el adoctrinamiento, ya diseñan también su legitimación o su inatacabilidad, y es por eso que estas prácticas van a ser tan difíciles de erradicar si no se concretan normativamente con mucho más detalle.
Hace seis o siete décadas que el profesorado de izquierdas va afinando sus técnicas manipulativas y de acoso, mientras intenta filtrar al máximo el acceso a la función pública docente. Cada estrategia que usan está ya debidamente encubierta o justificada de manera difícil de atacar.
En todo caso, yo voy a aportar aquí mi conocimiento directo y concreto sobre estos actos.
El adoctrinamiento se reconoce y demuestra por la huella que deja en los menores. Los actos concretos son muy difíciles de detectar, pero sí que es muy llamativo ese adolescente preocupadísimo por treinta grandes causas mundiales e ignorante de su baja formación, las discriminaciones que va a sufrir y la realidad del mercado laboral. Hay muchos alumnos que parece que han pasado por una secta y han desarrollado intolerancia hacia afirmaciones obvias.
Se han conocido hace poco los resultados del último informe PISA sobre el nivel académico de los alumnos españoles de 15 años con respecto a los del resto de la OCDE. La decadencia en este informe PISA ya se arrastra desde hace décadas, pero ahora mismo se ha alcanzado el nivel más bajo de toda la serie, con un retroceso generalizado en las tres competencias evaluadas. Estamos ya por debajo de la media de la OCDE y de la UE. Se viene perdiendo sin parar comprensión lectora, cálculo matemático y comprensión científica. El análisis de esto requeriría un artículo aparte, porque tiene también que ver con técnicas pedagógicas que no son estrictamente adoctrinadoras sino simplemente estúpidas y perezosas.
El problema con este informe PISA es que a nadie parece haberle importado nada, y han seguido las megafonías con grandes causas, las tutorías con "educación en valores", los actos organizados por el ayuntamiento del PSOE. No parece que se vaya a hacer nada, cada uno intenta seguir arrimando el ascua a su sardina.
El adoctrinamiento se va a intentar disfrazar siempre de una gran causa, un concepto genérico e inapelable que no pueda ser puesto en duda sin grandes costes sociales: la igualdad, la paz, la "inclusión", los derechos de las mujeres. Pero, dentro de esas etiquetas, se incluye la ideología de género y el programa electoral del PSOE con una marca blanca.
Ejemplos concretos:
Como ya he dicho, no voy a limitarme a los brindis al sol, voy a concretar muy claramente. Esto espero que sirva de inspiración a la Conselleria de Educación para el desarrollo normativo y el establecimiento de protocolos de cara a esas inspecciones que piensa hacer.
La megafonía del centro:
Cuando un niño está en el aula y, de repente, oye cómo se activan los altavoces de todo el centro y suena una voz profesoral que dice: "Se informa a todos los alumnos y alumnas de que el día 31 será el último día de matrícula para la prueba de acceso a ciclos. Las personas interesadas pueden solicitar más información en la Jefatura de Estudios durante el periodo de patio". ¿Qué es lo que piensa? Claramente se trata de una comunicación institucional oficial, de eso no hay duda. ¿Y qué piensa entonces cuando, esa misma voz, dice: "Recordad que hoy, a la hora del patio, vamos a acudir a hacernos la foto en la puerta principal del centro, con camiseta o sin ella"? ¿Qué es lo que creéis que ha dicho? Lo que ha dicho es que se ponen camisetas con reivindicaciones políticas no académicas y se hacen una fotografía diaria en apoyo a esas reivindicaciones. Pero ni tan siquiera menciona la reivindicación, es algo que parece de interés general indudable.
Entonces, el uso de la megafonía del centro para fines no estrictamente académicos ya es adoctrinamiento, porque todo el adoctrinamiento se basa en el principio de "oficialidad" y pensamiento único. Un adoctrinamiento que intenta exponer unas ideas como algo opcional u opinable no es un adoctrinamiento efectivo.
El Grupo de Acción Feminista:
Claro, cuando tú haces un grupo, como subconjunto separado del resto, para algo que llamas "acción feminista", estás creando un grupo de interés político con recursos del centro para algo que no tiene consenso en la sociedad, como es el feminismo. Además de eso, es demasiado obvio que este profesorado entiende el feminismo con el marxismo de género y lo vincula con la ideología de izquierda sin duda alguna. Las reuniones de ese Grupo de Acción Feminista se anuncian por megafonía oficial del centro también y luego se promueven con pegado de carteles por las paredes.
El objetivo de esos Grupos de Acción Feminista que han proliferado en los centros educativos de la Comunidad Valenciana se supone que es la "toma de conciencia" con respecto a todos los machismos y micromachismos que acontecen a diario, todas las discriminaciones que aún se sufren y todo lo que se tiene que ir pidiendo insistentemente desde una interpretación completamente ideologizada de las relaciones humanas. Hace un par de cursos, uno de los alumnos con los que yo solía hablar fuera de las clases se acercó a ese "grupo de acción" y salió de allí convencido de los grandes privilegios que él gozaba por ser hombre. A final de curso lo echaron del centro por haber cumplido la mayoría de edad y ser extranjero, y lo mandaron a un mercado laboral desregulado sin titulación y con el conocimiento de sus privilegios como única cualificación.
Otra de las actividades de ese Grupo de Acción Feminista es el señalamiento de profesores y el intento por parte de algunas profesoras de provocar las reclamaciones por parte de madres de modo que ellas, como inductoras, queden en el anonimato.
No se tiene que tolerar ningún Grupo de Acción Feminista en las aulas, por ser una iniciativa completamente política y de abierto adoctrinamiento. Cualquier normativa a favor de la neutralidad ideológica debe primeramente actuar contra esa "acción".
Canciones de cambio de clase:
Ésta es otra versión del uso político de la megafonía del centro. Se usan canciones para marcar el cambio de clase a las 8:00, 8:55, 9:50, 10:45, 11:15, 12:10, 13:05, 14:00, 14:10, 15:00, etc. Entonces, aprovechando que esas canciones tienen letra, pues se ponen canciones con chicas cantando rabiosas, un grupito con dulzaina y tabalet, otro que hace canción protesta, lo que sea para mantener periódicamente la lavadora mental en marcha.
No veo por qué la música del cambio de clase debe tener una letra política, pienso que cualquiera de las melodías que usan los móviles como despertador sería más apropiada para los cambios de clase.
Cartelería dirigida:
El uso de la cartelería de marca blanca con fines políticos es generalizado, tanto en los pasillos como dentro de las aulas. Éste es un tema muy claro: aunque puedan tener legitimidad la mayor parte de las causas que se anuncian, es obvio que todas juntas conforman un monotema y están sobredimensionadas u oficializadas con respecto a las otras, que se ignoran, y esto va produciendo el estado mental deseado. No hay que caer en la discusión de si la prostituta de Senegal esclavizada merece o no un mejor trato, hay que imponer el principio de relevancia: ni las paredes de los centros son soportes de contenido educativo, ni la prostitución de Senegal está por delante de los contenidos académicos o los problemas de adicciones, insomnio, bajo rendimiento, depresión o ansiedad del alumnado.
Se están forrando las paredes de cartelería totalmente sesgada, y esto es lo primero que una simple inspección visual va a detectar.
Biblioteca: secciones aparte:
Otra de las prácticas que se ha generalizado en los últimos años es el uso de las bibliotecas del centro como librerías en las que algunos títulos se promocionan, en plan escaparate. Esos libros son en muchos casos del interés adoctrinativo, sin ninguna duda. Destaca muy llamativamente el llamado Punto Violeta: una estantería entera dedicada a la temática y el género que ya podéis suponer.
Es dinero público, todos los años se gastan miles de euros en comprar libros, y ese gasto debe ser fiscalizado para que sirva al interés académico real. No puede ser que de El Conde Lucanor haya sólo un ejemplar y de Enseñar a transgredir de la negra wokista Bell Hooks haya siete ejemplares en primera fila en el Punto Violeta.
Libros de texto:
Y todavía no he hablado de las actividades en el aula. Obviando el hecho de que los profesores adoctrinadores van a establecer todo tipo de actividades de su interés político, el problema es cuando se usa a otros profesores como correa de transmisión de esos contenidos sin que ellos puedan resistirse.
La normativa de la Comunidad Valenciana es completamente rígida en este aspecto: hay un presupuesto anual para la compra de libros de texto por un sistema llamado Xarxa Llibres, que básicamente consiste en el intercambio de libros entre unos alumnos y otros cada curso académico. La normativa de esa Xarxa Llibres presupone que todos los profesores usamos un libro de texto incluso en el Bachillerato, que no tenemos nada propio que decir, que no elaboramos materiales. Según Xarxa Llibres, dar clase es abrir el libro de texto y leer lo que pone. Este año incluso han dicho que tenemos prohibido pedir dinero por fotocopias, y el presupuesto para fotocopias pagadas por el centro es extremadamente limitado. Así que el libro de texto es obligatorio en la práctica.
En el libro de texto de la asignatura de Lengua Castellana de la editorial McGraw Hill para 1º de Bachillerato, estás explicando el esquema de la comunicación y las funciones del lenguaje, pasas la página y te encuentras esto:

Aparte, los textos están también filtrados siempre con el mismo sesgo. Lo peor es que pienso que los que escriben eso ni se creen lo que dicen, sino que han comprobado que los departamentos didácticos son más proclives a elegir ese libro si se incluyen esos carteles.
Tutorías:
Se supone que las tutorías son una hora dedicada a los problemas individuales del alumnado y al seguimiento de su progreso mediante la conversación con ellos. Esto antes era así, ahora se están usando esas horas para ciertos contenidos de dudosa neutralidad. El departamento de Orientación, la dirección del centro, el ayuntamiento del pueblo intentan meter baza.
En Calpe había una orientadora que se pasó dos años sin saludar porque me negué a repartir en mi tutoría unas fotocopias que me intentó dar con doctrina pura de la ley de violencia de género. El ayuntamiento de Dénia, actualmente gobernado por el PSOE y Compromís, no para de intentar introducir sus contenidos en el instituto en el que ahora trabajo, ya sea llevarnos a ver una "obra de Lorca" al auditorio municipal que acaba siendo Sonetos del amor oscuro en modo teatro (??) o bien introducir como lectura obligatoria el libro El infierno de Marta, infierno de violencia de género y relato completamente prefabricado para vender una ideología. El último acto que han organizado, para niños de 3º de ESO, ha sido una especie de show titulado "Los beneficios de la igualdad".
Hay que parar esto absolutamente, no puede el PSOE meter contenido directo en los institutos. No entiendo cómo se permite esto, cuando está demasiado claro que las competencias están atribuidas al gobierno autonómico, y ese gobierno actualmente está en manos del PP y Vox. No es necesario afectar a la libertad de cátedra, sólo hay que emitir una orden que prohiba las injerencias de los gobiernos de los ayuntamientos en los centros de Secundaria y Bachillerato. Todo lo que acabo de describir es completamente extraacadémico, no estoy a favor de condicionar a ningún profesor en su práctica docente.
El efecto del adoctrinamiento educativo no es que el PSOE gane las elecciones, sino el paro, el fracaso, el rencor y la baja autoestima de los y las menores que caen en ideologías que distorsionan la realidad y que se basan en el miedo y la culpa. Cuando se vienen a dar cuenta de que las únicas de sus amigas que tienen chalet y buen coche son las que se casaron con chicos que les compraron ese chalet y ese buen coche, tienen ya cuarenta años y están casadas con un pobretón que se cuelga emocionalmente de ellas. La falta de autoestima en los chicos creo que se soluciona más rápido que la estupidez que inculcan en las chicas.
Hay que actuar, hay que regular, hay que atacar el problema:
- No se pueden poner carteles de ningún tipo en las paredes.
- Las compras de libros para las bibliotecas se centralizarán en la Conselleria.
- La música del cambio de clase será de Beethoven o David Guetta.
- La megafonía del centro sólo se usará para lo estrictamente académico.
- No se podrá acudir al centro con camisetas reivindicativas de nada.
- El profesorado se abstendrá de usar pulseras o ninguna marca física para defender posturas ideológicas.
- Los libros de texto elegibles en Xarxa Llibres deberán primero ser aprobados por la Conselleria para asegurar neutralidad ideológica absoluta.
- Los ayuntamientos no podrán organizar ninguna actividad en los centros educativos.
- Los libros en las bibliotecas de los centros se ordenarán por materias y orden alfabético del apellido de sus autores.
- Queda prohibido cualquier Grupo de Acción Feminista o similar con objetivos paraacadémicos y políticos.
- Y finalmente: el feminismo y el arco iris serán considerados ideología de género, y por lo tanto contenidos políticos no neutrales.