He estado en los últimos días siguiendo los escalofriantes datos de la desaparición del general Neil McCasland, un ingeniero aeronáutico de la USAF con un perfil muy alto dentro de los programas de ingeniería inversa extraterrestre del Pentágono. McCasland tenía 68 años y lleva desaparecido desde el 27 de febrero.
El perfil de McCasland no es de broma: Ross Coulthart ha descubierto que llegó a ser el supervisor de todos los programas de acceso especial (SAP) del Pentágono. Esos programas son los que tienen la máxima clasificación, es decir, que todo lo que exista sobre extraterrestres tiene que estar ahí. Sólo el programa que dirigió del Air Force Research Laboratory, en la base de Wright-Patterson, tenía un presupuesto de 4.400 millones de dólares. Ya sabéis muy bien que Wright-Patterson es la base que albergó el Proyecto Libro Azul y que, según confesiones en el lecho de muerte de hasta 30 ex militares, almacena los restos de Roswell. Parece que, en enero de 2016, WikiLeaks liberó unos e-mails en los que el cofundador de To The Stars se refiere a él como un asesor clave para documentar la producción de libros y documentales de tema extraterrestre. La empresa To The Stars tiene también como socios a Harold Puthoff, el científico más importante que aparece en el documental ya reseñado aquí The Age of Disclosure, y al ex oficial de la CIA Jim Semivan, que aparece también en el documental.
McCasland desaparece el 27 de febrero en la ventana temporal de las 10:00 h. y las 12:04 h. en su casa de Albuquerque. Su mujer había salido para ir a una cita médica, y el último que lo vio con vida fue un técnico que fue a su casa a reparar la televisión. He buscado por las múltiples noticias del caso y hay una cierta oscilación en cuanto a las declaraciones de ese técnico: unos dicen que ha declarado que se encontraba en perfecto estado de salud y otros dicen que lo vio en una "niebla mental".
Cuando, a las 12:04 h., volvió su mujer a casa, McCasland no estaba, pero no había ningún signo de asalto de la vivienda, ni un cristal roto, ni la puerta forzada. Se había desvanecido. A las 15:07 h. llamó a las autoridades y se activó un protocolo de búsqueda de personas mayores desorientadas.
La investigación de este caso pienso que ha sido deficiente y hay cosas que no se han explicado. Ha trascendido que el teléfono móvil y las gafas graduadas de McCasland estaban dentro de casa, aunque las gafas por las fotos parecen de baja graduación. También estaban las pulseras digitales que solía usar. En cambio, faltaba el revólver calibre 38 que tenía en casa y su funda de cuero, además de su cartera y una mochila.
El problema es que no se ha explicado si las llaves de la vivienda que usaba McCasland estaban dentro o no, o si la puerta estaba cerrada con llave cuando volvió su esposa. Tampoco se ha explicado qué podría haber puesto McCasland dentro de su mochila, porque si la cantimplora, la linterna halógena y toda la comida están en casa, entonces el comportamiento es aún más extraño.
Otra discusión es el calzado que podría haber llevado el general, porque en principio se apuntó a unas botas de senderismo que luego se encontraron en su segunda vivienda. ¿Qué calzado falta en la casa? ¿Son las zapatillas de andar por casa o las zapatillas de caminar? Entiendo que, cuando se apuntó a las botas, fue porque no faltaba ningún otro calzado, y por eso los investigadores están ahora diciendo que "probablemente tenía un par de repuesto".
Entonces, toda la investigación se ha orientado desde el principio a la hipótesis del suicidio o el accidente durante una etapa senderista. Se suponía que McCasland estaba herido o muerto en algún lugar de la montaña a la que tanto le gustaba ir. Pasaron los días y no se encontró el cuerpo, por más que se volcaron la policía local, el FBI, la policía militar de la USAF, la asociación de rescatistas de Nuevo México, la gente de la base aérea de Kirtland... Se usaron helicópteros con visión de infrarrojos, drones con cámaras de percepción térmica, tres tipos de perros rastreadores, decenas de personas a caballo y a pie. Se peinaron todas las sendas habituales... La búsqueda fue muy intensa, ahora parece que se está agotando sin ningún resultado.
El problema es que no se ha encontrado pista alguna, y esto es inédito. Se han rastreado más de 700 viviendas preguntando a los vecinos y comprobando las grabaciones de las camaritas de seguridad, sin ningún resultado. McCasland no fue visto por nadie ni aparece en ninguna grabación. Los perros tampoco detectaron su rastro, a pesar de que siempre lo hacen. Esos perros han rastreado a gente por asfalto y por pistas forestales a lo largo de kilómetros. Ahora mismo no hay ni siquiera constancia de que McCasland saliese de su casa.
Ocho días después de la desaparición, se encontró una sudadera con el emblema de la USAF en el campo, a unos 2 km. al este de la casa de McCasland. La sudadera estaba nueva, no tenía ni sangre, ni sudor, ni ADN de nadie, y la esposa de McCasland niega que fuese suya.
Con este caso en marcha, nos hemos enterado de que el pasado 22 de junio hubo otra desaparición aún más misteriosa. Monica Reza, científica que trabajó directamente a las órdenes de McCasland entre 2011 y 2013 en el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (AFRL), se había desvanecido exactamente igual durante una etapa senderista, y en este caso estaba acompañada.
Lo que le sucedió a Reza es completamente escalofriante: caminaba unos diez metros por detrás de su compañero, a unos 2.200 metros de altitud por una línea de cresta en la zona de Mount Waterman, en el parque Los Angeles National Forest. El compañero declara que se giró para ver si iba bien, ella sonrió y saludó con la mano, él siguió caminando delante durante unos diez minutos y, cuando se volvió a girar, ella ya no estaba y aún no se ha encontrado nada. La búsqueda ha sido también muy intensa, con personal especializado en rescates, intervención de helicópteros, drones y perros. Los perros en este caso sí que pudieron encontrar un rastro y lo siguieron hasta que, unos 75 metros más abajo por la ladera sur, encontraron el gorrito que llevaba Reza, y a partir de ahí se detuvieron y no pudieron continuar. El rastro se quedaba totalmente cortado en el lugar del gorro y alrededor no había ningún hueco en el que esconder ningún cadáver. La zona es totalmente escarpada y de difícil acceso. Un detalle importante es que, desde el lugar donde se encontró el gorro hasta el sendero de la cresta en el que estaba su compañero, los investigadores podían comunicarse hablando sin problemas. Esto es cierto, en una montaña deshabitada se puede oír la voz de alguien desde muy lejos. Reza fue declarada a partir de agosto "persona desaparecida", sin más.
Desapariciones paranormales:
Entonces, no vale la pena alargarse en elucubraciones, es claro que estas dos desapariciones son paranormales. El rastro olfativo que siguen los perros es imposible de borrar u ocultar, y en estos dos casos es muy claro que ese rastro olfativo no existe. La idea de que el general McCasland saliese a hacer senderismo y tuviese un accidente o se suicidase con su pistola está muy bien, pero hay que encontrar el cuerpo. El caso de Monica Reza es aún más claro, no había forma ni de meter allí un vehículo para raptarla ni de esconderla en ningún lugar.
Es probable que hayáis oído hablar de la serie Missing 411, creada por David Paulides, ex oficial de policía de California. Esta serie ha tenido tres entregas: Missing 411 (2016), Missing 411: The Hunted (2019) y Missing 411: The UFO Connection (2022). Paulides creó estas series dentro del Canam Missing Project, que es un proyecto enteramente dedicado a las desapariciones en bosques y entornos naturales. Su canal de YouTube tiene medio millón de suscriptores.
Paulides ha comentado en su canal las dos desapariciones: la de McCasland y la de Reza. En los dos casos, denuncia el hermetismo de las investigaciones y la llamativa falta de detalles, cosa que no ocurre en otras búsquedas del mismo tipo. La implicación inmediata del FBI en el caso de McCasland también es rara.
Una cosa que ha demostrado Paulides a lo largo de los años es que hay gente que desaparece de manera inexplicable y la sociedad ignora esto y fabrica excusas para calmar su miedo. De entre los casos más famosos que ha tratado Paulides, puede destacarse al niño Dennis Martin, que en 1969 desapareció para siempre tras, simplemente, esconderse tras un arbusto. Otro caso muy comentado fue el de Jaryd Atadero, niño de tres años que desapareció en 1999 tras adelantarse un poco a sus padres en un sendero de Colorado y cuya ropita y un diente aparecieron años después en una montaña cercana a gran altitud. En 2014 desapareció también un cazador que se buscó intensamente y años más tarde aparecieron sus botas, su mochila y un termo esparcidos a lo largo de kilómetros en direcciones erráticas y en áreas que en su momento ya habían sido peinadas con equipos de rescate.
Obviamente, el documental de 2022 en el que Paulides habla directamente de la "conexión OVNI" es de alto interés en estos casos. Según Paulides, estas desapariciones pueden ser abducciones, y presenta el testimonio de Carl Higdon, que parece que tuvo una desaparición de ese mismo tipo pero fue luego devuelto y pudo contarlo.
En EEUU, se registran cada año entre 2.000 y 4.000 desapariciones que nunca se llegan a esclarecer. En España, el Centro Nacional de Desaparecidos lleva la cuenta exacta y son entre 300 y 500 casos al año. No son cifras desdeñables, teniendo en cuenta que los "homicidios dolosos y asesinatos consumados" apenas ascienden a unos 350 al año.
Los que seguís este blog estáis sin duda recordando lo que nos explicaron los Aliados de la Humanidad. En el Libro 2, quinto discurso, se refieren claramente a este tema:
Lo que quizá ustedes no entiendan es que cada año toman miles de personas y no las retornan al mundo. Estas personas no son simplemente condicionadas. Son retenidas. Algunas de ellas perecen en cautiverio. Algunas no sobreviven al proceso de su captura. Algunas se enferman y mueren. Los que no pueden sobrevivir y aun así son considerados útiles para la Intervención se utilizan como recurso biológico. Esto significa que su sangre, sus partes del cuerpo, todo, se utiliza de acuerdo a su valor en la Comunidad Mayor. En la Comunidad Mayor, los recursos biológicos tales como la sangre, el plasma, el ADN, la médula ósea, la piel y los órganos del cuerpo se pueden utilizar por sus sustancias químicas. De estas sustancias se hacen medicamentos y se crían nuevas formas de vida. Estas sustancias son mercancías valiosas en ciertas partes de la Comunidad Mayor.
[...]
Ustedes podrían preguntarse: ¿dónde han ido todas las personas que han desaparecido y no han regresado? Puede que se pregunten esto. ¿Huyeron todos ellos? Algunos de hecho fueron víctimas de la violencia humana. Algunos en efecto han huido. Pero estamos hablando de muchas personas en el mundo que han desaparecido, sin dejar rastro, sin una pista. Lo sabemos por el estudio de las transmisiones de sus gobiernos. Lo sabemos por lo que los Invisibles nos han dicho. Y lo sabemos porque esto es evidente en las intrusiones de los Colectivos en otros mundos. De alguna manera, misteriosamente, las personas comienzan a desaparecer en las primeras etapas de estas Intervenciones. Y las personas que reconocen que estas desapariciones están ocurriendo piensan que se deben a circunstancias normales, pero desafortunadas, dentro de sus propias culturas. Se explicará en estos términos.
[...]
Como mencionamos en nuestra primera serie de discursos, si la Intervención toma el control y se establece aquí una ocupación completa, entonces la población humana será reducida a una clase trabajadora eficiente. ¿Cómo se logrará esto sin producir indignación y revolución entre la población humana? Se logrará mediante la desaparición de personas. Se logrará aislando a aquellos que se consideran poco cooperativos o disidentes. Ellos serán tomados, para no ser vistos nunca más. Y aunque habrá una apariencia de normalidad en los asuntos humanos, detrás de las escenas todo será cambiado y será gestionado por un conjunto diferente de poderes.
Algunos de los que, según entendemos, no han sido retornados al mundo, fueron aquellos que lucharon contra ellos y fueron eliminados como resultado. ¿Cómo sabemos esto? Lo sabemos porque entendemos a los Colectivos. Entendemos su comercio legal, y entendemos su comercio ilegal.
De modo que voy a establecer muy claramente mi conclusión:
Las desapariciones del general McCasland y su ex colaboradora Monica Reza no son casuales ni tienen una explicación mundana. Sus desapariciones violan las leyes de la física que conocemos y sus cuerpos nunca se van a encontrar. Han existido en el pasado desapariciones similares, pero las posibilidades de que esto ocurra dos veces simultáneamente son prácticamente nulas y el nexo de unión es clara y obviamente ufológico. Para mí, McCasland y Reza han sido eliminados por Bashar y sus secuaces del modo del que ya nos advirtieron los Aliados de la Humanidad, lo más probable es que se hubiesen negado a colaborar con la Intervención y estuviesen preparándose para oponerse a ella de manera más abierta y explícita en cuanto Trump declarase la disclosur total. En el caso de McCasland, es llamativo que se jubilase a los 55 años justo desde ese cargo de Comandante del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea en la base aérea de Wright-Patterson.
Así que no puedo concluir otra cosa, a la vista de estos graves sucesos: la Intervención está pasando a su fase final y, antes de ello, se está "allanando el camino" mediante la desaparición de los individuos que se pueden considerar más problemáticos a futuro. Es posible que McCasland o Reza conociesen de primera mano el programa de hibridación, la localización de las bases permanentes alienígenas o la identidad y el cargo de los infiltrados. A mí se me han enseñado aparatos intimidantes en mis excursiones senderistas pero todavía no me han abducido, probablemente porque todo lo que sé ya lo tengo puesto aquí. McCasland y Reza debieron hacer lo mismo, no hay que guardarse nada, porque mientras tengas algo no divulgado puedes ser objetivo. Trump tiene que sacar la executive order de la disclosur dura de manera inmediata, para que no se siga eliminando gente.
Actualización:
Acabo de enterarme de que el gobierno de Trump ha registrado el dominio aliens.gov y alien.gov. Esos registros .gov, como sabéis, no son registrables más que por instituciones públicas de EEUU. Si hacéis un whois con el Linux, podréis ver que el registrador es get.gov, y dentro de la web de get.gov se explica muy claramente el requisito para el registro de un dominio: "Only verified U.S. government organizations can register and operate a .gov domain". No existe aquí el principio de "registrarlo para que otro no lo registre". Así que hay pasos en la dirección correcta.
Actualización de la actualización:
La jefa de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly, fue preguntada por el medio especializado DefenseScoop acerca del registro del dominio, y la respuesta llegó por e-mail de esta manera tan clara: "Stay tuned!" e incluso metió el emoji 👽 que anteriormente había usado Hegseth al hacerse eco de la orden de disclosur de Trump. DefenseScoop es un medio serio y ha publicado una noticia muy clara. Así que el tema va rápido, todo se está moviendo, pero por el camino van cayendo.